Death Wish 3
Género: Arcade Música: Ben Daglish
Desarrollado por: Gremlin Graphics Año: 1987
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Dicen que los juegos de hoy en día son violentos. Bueno... tengo la impresión de que es un asunto de recursos. Con un Pentium Chumicientos, a sotopocientosmil terahertzios, es fácil mostrar con todo lujo de detalles las visceritas desparramadas de los malos en juegos tipo Quake y demás hierbas.

Hace 15 años, era más complicado hacer juegos tan llamativos en ese aspecto. Pero era sólo cosa de limitaciones técnicas, ya os digo, porque en mala leche, pocos ganarían a este Deathwish 3. 

Y esas dos tipas, paseando como si nada... Las revueltas de macarras sanguinarios han estallado en Nueva York. Y cuando ni un batallón de policías es capaz de aplacar las iras de los jefes pandilleros, es necesario que intervengaa... (tachaaaán) el bestia de Charles Bronson. Un muchacho tirando a recio... vamos, dos como él, y acababan con todas las guerras en el mundo (porque se llevaban por delante a todos los ejércitos que fuera necesario).

Armado con un bazooka, una pistola, una escopeta de cañones recortados y un metralleta, Charles se lanza a las calles infestadas de asesinos, para demostrar su teoría: "con una palabra amable y una pistola llegarás más lejos que con sólo una palabra amable".

... un momento... esa teoría era de Capone, ¿no?

Deathwish 3 es un arcade sin fin. O sea, que puedes estar por toda la eternidad sofocando revueltas en los barrios bajos neoyorquinos. O bien, hasta que te endiñen un tiro en mal sitio, te inflen a porrazos o, lo más gracioso de todo, te cargues (por error o porque eres un salvaje, según) a tantos inocentes que al final, la policía también vaya a por ti.

Este es uno de los detalles más originales del juego. Mientras recorremos las calles, baleando o chamuscando a todo tipo de macarrones, nos encontraremos con policías que también luchan de nuestro lado. Pueden quitar del medio a un maloso de un tiro, o puede caer fulminados por los mamporros de otro.

Además, como para armonizar con el entorno de paz y concordia, de vez en cuando aparecen tímidas abuelitas, paseando entre bombazos, cachiporrazos y pisotones en el páncreas, como quien da una vueltecita dominical por el parque. Y también pueden ser víctimas de los malos (si se dejan, porque a veces, la emprenden a bolsazos con ellos, y los dejan destripaditos en el suelo -¡en serio!-)... o de nuestros tiros indiscriminados. Esa plasta *era* un maloso


Si masacramos inocentes, nuestra puntuación bajará (puede llegar hasta ser negativa). Y si persistimos en nuestra actitud, llegará un momento en el que la propia policía cargará contra nosotros. Eso no es bueno. Porque si quieres defenderte, tendrás que ventilarte aún más policías, y al final, el juego terminará con policías como únicos enemigos, y nuestra puntuación por los suelos.

Para acabar con las revueltas, hemos de cepillarnos al cabecilla pandillero del área de la ciudad correspondiente (puede localizársele en el mapa -bastante confuso, la verdad-, que tiene dos modos de búsqueda: objetos -o sea armas y chalecos antibala- y jefes de los macarras). Pero, ya os digo: el juego no termina nunca. Aunque logremos sofocar todas las revueltas, y las calles vuelvan a poblarse de viejecitas y... esteee... mujeres de afecto negociable, todas en amor y comparsa, tarde o temprano volverán a estallar las rebeliones. Y así, in aeternum, o hasta que los malos le causen a Charles demasiado daño (que, de todas formas, se regenera poco a poco si nos paramos a descansar), o tenga la mala suerte de que alguno le acierte con un tiro en el corazón (se lo cargará automáticamente, a pesar del chaleco).

Deathwish 3 es un arcade de lo más salvaje, pero lleno de detalles curiosos, como lo de las ancianitas contraatacando a bolsazos, los funcionarios de las pompas funebres retirando cadáveres de las calles, o la posibilidad de mirar por las ventanas, desde dentro de las casas y jugar a una especie de tiro al plato con los malos que pasan por la calle, con una perspectiva en primera persona).

Vale... se termina haciendo repetitivo, y no acaba nunca y tal, pero en mi opinión, este es uno de los shoot'em up más divertidos de su época. Mención especial para la música de Daglish. Los efectos de sonido tampoco están nada mal. Y los gráficos, aunque podrían ser mejores (sobre todo en los escenarios), son más que correctos, especialmente en los personajes.

 
 
* Muy entretenido.
* Detalles originales y hasta divertidos.
* La música.

* Al cabo de un buen rato de partida, comienza a hacerse un poco repetitivo.
* Moverse por el mapa es bastante confuso.