Desert Fox
Género: Arcade / Estrategia Música: Paul Butler
Desarrollado por: Sydney Development Group / U.S. Gold Año: 1985
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No sé cuántos de vosotros habrán oído a una máquina de 8 bits "hablando". Me refiero a que eso de la voz digitalizada no llegó con las SoundBlasters y demás hierbas. No: ya en aquel entonces había juegos que soltaban sus parrafaditas. Y no me negaréis que tiene su mérito; con tan poca memoria y chips generadores de FM (como el SID o el Yamaha del CPC), o incluso el altavoz chusquero del inolvidable Speccy, era todo un logro que a nuestras maquinitas se les entendiera algo. Bueno, os voy a confesar que nunca he oído un juego de Amstrad o Spectrum con voz digitalizada (y los había). Sí os puedo decir que el C64 hablaba bastante bien.

El mismísimo Rommel se las ve con nosotros Este Desert Fox fue uno de los primeros juegos de Commodore que incluía voz digitalizada. Sólo eran palabras sueltas, sí, pero la idea era innovadora, y además, sonaban altas e inteligibles.
Tomamos el papel del Lobo Solitario, un oficial del Bando Aliado que, durante la Campaña de África en la Segunda Guerra Mundial, se enfenta al mismísimo Rommel, el Zorro del Desierto, y a sus huestes, que asedian los pocos depósitos ingleses que aún resisten.

Y como habréis adivinado, el objetivo del juego es derrotar a los nazis, y liberar nuestros campamentos.

¿Dónde encajan las voces digitalizadas en todo esto? En las transmisiones de radio enemigas. ¿A que es original? El juego se desarrolla en un mapa de la región en el que podemos ver los depósitos aliados, nuestro tanque y la posición de Rommel. El Lobo Solitario se mueve en la dirección en la que apunta un "haz de ondas de radio" que podemos dirigir. Cuando seleccionemos la opción adecuada, oiremos a nuestro Commo pronunciar una serie de palabras, como: "Convoy", "Mine field", "Ambush", "Stuka", "Tiger", "Depot" y "Rommel", refiriéndose a lo que encontraremos si seguimos en esa dirección.

Curioso... los malosos serán alemanes, pero transmiten en perfecto inglés... *hi-hi-hi*

Así, hemos de maniobrar para alcanzar el depósito ("Depot"), con lo que lograremos liberarlo. Si nos topamos con cualquiera de los otros obstáculos, tendremos que enfrentarnos a una fase de acción, a saber:

"Tiger", nos planta en mitad del desierto, en una batalla contra tanques alemanes (Tiger), a cañonazo limpio. "Stuka" tiene el mismo escenario, pero se sustituyen los tanques por cazabombarderos Stuka.

"Ambush" (emboscada) se desarrolla en un desfiladero llenito hasta arriba de nidos de ametralladoras que acribillan a nuestro tanque, mientras tratamos de freírlos. "Convoy" nos pone a los mandos de las metralletas del tanque, para defender un convoy que se dirige a un depósito aliado. Esta fase tiene miga, porque los vehículos están siendo bombardeados por Stukas que vuelan a toda castaña, mientras Spitfires ingleses revolotean dando por saco ¡Plato! (BANG)

Es más que fácil derribar a uno de los nuestros, dada la velocidad a la que se desarrolla la acción (y sólo se distinguen en que los aviones malosos son rojos, y los buenos, verdes). Si no conseguimos derribar a un cierto número de Stukas antes de que pase el Convoy, el depósito perderá suministros, y se reducirá el tiempo que puede resistir.

Y por último, "Mine field" (campo minado), que nos hace atravesar una llanura desértica sembrada de minas. Tiene su aquel esto; esquivar las minas no es fácil (también podemos volarlas a cañonazos), y hemos de hacerlo a todo trapo porque el tiempo es oro en este juego... al principio, los depósitos tienen una serie de horas de plazo antes de caer en manos de los nazis (aunque podemos aumentar las de uno si enviamos un ataque aéreo aliado para apoyarles -eso sí: sólo uno por partida-), y la cifra se decrementa a toda pastilla.

Cuando liberamos un depósito, usaremos los suministros que les queden (tanto menos cuantas menos horas de resistencia tenía) para reparar los daños de nuestro tanque. Si logramos liberarlos todos, habremos vencido... y como caiga uno solo en manos del enemigo, se acabó la historia.

Si te da por ahí, puedes enfrentarte a Rommel en una batalla sin cuartel. La verdad es que no es especialmente complicado (salvo que andes mal de energía). Rommel sólo resiste 8 impactos, y si le coges el tranquillo es fácil dejarlo chamuscado. Esto, además, te permitirá salvar un depósito más (o sea, que viene de perlas para ganar tiempo).

Así que, ya veis: Desert Fox es un juego bastante original, que mezcla la acción pura y dura con ciertos elementos de estrategia, y además, tiene el detalle de la voz digitalizada (de bastante calidad). El resto de los efectos de sonido son adecuados.
Respecto a los gráficos, nada que objetar; en general son más que buenos (y además, podemos apreciar el paso del tiempo en el desierto, por el color del cielo y de la arena; no creáis que es un mero adorno... de noche, los tanque Tiger alemanes se camuflan que es un primor entre dunas grises).

 
 
* Las voces digitalizadas.
* Original y entretenido.
* El color del escenario cambia para reflejar el paso del tiempo.

* Bastante corto (es posible terminar una partida en 15 minutos).
* Rommel tiene menos peligro que un cochinillo despistado.