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Dragons of Flame
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¿Recordáis los libros de las Crónicas de la Dragonlance? Hay quien dice que,
después de la saga de El Señor de los Anillos, son las mejores historias de
espada y brujería.
Bueno... yo no sé si es para tanto, pero la verdad es que uno echaba unos ratos
bastante entretenidos leyéndolos. Además, crearon toda una industria alrededor.
Por lo pronto, una buena colección de videojuegos, como por ejemplo, este Dragons
of Flame.
No quiero aburriros con detalles sobre la historia de la Dragonlance, ni las reglas del AD&D, en las que se basa este juego (ya se las apaña él solito para aburrirnos lo suyo :-p).
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Sólo os diré que el objetivo del juego es llevar a nuestro aguerrido grupo de héroes (los protagonistas de las novelas) a través de caminos, bosques, cavernas y demás parajes encantadores, hasta encontrar la espada Wyrmslayer, con la que derrotar a las hordas de dragones malvados convocados por la Reina de la Oscuridad, en su afán de conquistar el mundo de Krynn. |
El grupo está compuesto por ocho personajes (aunque podremos incorporar otros
nuevos, conforme progresemos en el juego), a saber:
- Caramon y Raistlin Majere: los gemelos golpean dos veces, jejeje. Caramon
es una montaña de músculos; un guerrero tremendo. Su hermano gemelo Raistlin
es un poderoso hechicero, pero físicamente muy frágil. Además, en la novela,
tenía una mala uva y una ambición considerables, amén de una maldición innata:
sus pupilas en forma de relojes de arena le hacían ver a todo el mundo envejecido.
- Goldmoon: una curandera (clérigo, para los que estéis familiarizados con la
reglas del AD&D) de la tribu de los cazadores Que-Shu (si no recuerdo mal;
a mi ese nombre me recuerda a "El Cigarral", o "Camembert",
juajuajua -¡pero qué ocurrente que soy, leñe!-).
- Riverwind. guerrero, marido de Goldmoon, y de su misma tribu.
- Tanis: explorador (o sea, "ranger"). El "Orzowei" de la
reunión. Como es semielfo, no lo quieren los elfos, porque tiene parte humana,
ni los humanos porque tiene parte élfica.
- Tasslehoff Burfoot: un Kender (o séase, "Halfling", o lo que es
lo mismo, "Hobbit") ladronzuelo muy simpático. (Brevísima anotación:
los kenders son como hombrecillos de alrededor de 1 metro de estatura, generalmente
vivarachos y amables).
- Sturm: mi personaje preferido de la novela. Ya sé que el más elaborado y complejo
era Raistlin, pero a mi siempre me ha llamado mucho la atención eso de la Caballería,
el Honor, y demás zarandajas. Y es que, precisamente, Sturm Brightblade (algo
así como "Espadabrillante") era un Caballero de Solamnia.
- Flint: el enano guerrero. En las novelas de espada y brujería basadas en la
literatura de Tolkien, la raza de los Enanos está formada por hombrecillos robustos
de en torno a 1 metro y 20 centímetros; buenos bebedores, mejores comedores,
y especialistas en trabajar la roca. Una especie de cruce entre los enanitos
de Blancanieves, y Conan.
Pues bien; esta alegre comparsa de amiguetes, debe recorrer medio mundo en busca de la dichosa espada, enfrentándose a todo tipo de monstruosidades por el camino.
El juego se desarrolla principalmente a través de una vista aérea (como puede apreciarse en la primera foto). Cuando encontremos a otro personaje (ya sea amistoso u hostil), la vista cambiará a una lateral, en la que se muestran al héroe que está en cabeza del grupo, y a las criaturas con las que nos hemos topado. |
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Aquí se produce una de las pifias del juego: los combate son horriblemente
difíciles. No sé cuántos de vosotros conocéis las reglas del AD&D, pero
os puedo decir que la dificultad le da tres vueltas al Baldur's Gate (que mira
que tiene mala leche). A pesar de que nuestros héroes son de altísimo nivel,
un par de bichejos descarriados de la índole de una avispa gigante y un goblin,
se las bastan para pasar por la piedra a medio grupo. No es broma. Hay que recurrir
a la magia (y a veces, ni aún así... en cierta ocasión le lancé una bola de
fuego -un hechizo devastador; en el AD&D es casi como una explosión de un
obús- a un goblin -una criatura humanoide esmirriada-, y para mi sorpresa, tras
la detonación, siguió avanzando hacia mi con la misma mala uva) casi exclusivamente.
Al menos, esto de la magia en los combates, dota al juego de cierta profundidad,
ya que de otro modo, las luchas serían insoportablemente aburridas.
Pero para aburrido, aburrido, el vagabundeo por el mundo, sin encontrar más
que monstruitos ocasionales (de los que es mejor huir despavoridos, por enclenques
que parezcan) y algún que otro personaje que nos dará alguna información y quizás
se una al grupo.
Dragon's of Flame es una buena idea, llevada a cabo con poco acierto. Los gráficos
son mediocres. El sonido, otro tanto. Y la música es sencillamente FEA. Suena
a cascajo cosa mala.
Si le echas paciencia, es un juego interesante. Pero la verdad... cuesta echársela...
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| * Es relativamente profundo. |
* Los gráficos y el sonido son muy mediocres. |