Dragons of Flame
Género: Rol / Aventura Música: ?
Desarrollado por: U.S. Gold / Mr. Micro / TSR / SSI Año: 1990
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¿Recordáis los libros de las Crónicas de la Dragonlance? Hay quien dice que, después de la saga de El Señor de los Anillos, son las mejores historias de espada y brujería.

Bueno... yo no sé si es para tanto, pero la verdad es que uno echaba unos ratos bastante entretenidos leyéndolos. Además, crearon toda una industria alrededor. Por lo pronto, una buena colección de videojuegos, como por ejemplo, este Dragons of Flame.

No quiero aburriros con detalles sobre la historia de la Dragonlance, ni las reglas del AD&D, en las que se basa este juego (ya se las apaña él solito para aburrirnos lo suyo :-p).

La odisea de un muñequito con túnica en un mundo aburrido... Sólo os diré que el objetivo del juego es llevar a nuestro aguerrido grupo de héroes (los protagonistas de las novelas) a través de caminos, bosques, cavernas y demás parajes encantadores, hasta encontrar la espada Wyrmslayer, con la que derrotar a las hordas de dragones malvados convocados por la Reina de la Oscuridad, en su afán de conquistar el mundo de Krynn.

El grupo está compuesto por ocho personajes (aunque podremos incorporar otros nuevos, conforme progresemos en el juego), a saber:

- Caramon y Raistlin Majere: los gemelos golpean dos veces, jejeje. Caramon es una montaña de músculos; un guerrero tremendo. Su hermano gemelo Raistlin es un poderoso hechicero, pero físicamente muy frágil. Además, en la novela, tenía una mala uva y una ambición considerables, amén de una maldición innata: sus pupilas en forma de relojes de arena le hacían ver a todo el mundo envejecido.

- Goldmoon: una curandera (clérigo, para los que estéis familiarizados con la reglas del AD&D) de la tribu de los cazadores Que-Shu (si no recuerdo mal; a mi ese nombre me recuerda a "El Cigarral", o "Camembert", juajuajua -¡pero qué ocurrente que soy, leñe!-).

- Riverwind. guerrero, marido de Goldmoon, y de su misma tribu.

- Tanis: explorador (o sea, "ranger"). El "Orzowei" de la reunión. Como es semielfo, no lo quieren los elfos, porque tiene parte humana, ni los humanos porque tiene parte élfica.

- Tasslehoff Burfoot: un Kender (o séase, "Halfling", o lo que es lo mismo, "Hobbit") ladronzuelo muy simpático. (Brevísima anotación: los kenders son como hombrecillos de alrededor de 1 metro de estatura, generalmente vivarachos y amables).

- Sturm: mi personaje preferido de la novela. Ya sé que el más elaborado y complejo era Raistlin, pero a mi siempre me ha llamado mucho la atención eso de la Caballería, el Honor, y demás zarandajas. Y es que, precisamente, Sturm Brightblade (algo así como "Espadabrillante") era un Caballero de Solamnia.

- Flint: el enano guerrero. En las novelas de espada y brujería basadas en la literatura de Tolkien, la raza de los Enanos está formada por hombrecillos robustos de en torno a 1 metro y 20 centímetros; buenos bebedores, mejores comedores, y especialistas en trabajar la roca. Una especie de cruce entre los enanitos de Blancanieves, y Conan.

Pues bien; esta alegre comparsa de amiguetes, debe recorrer medio mundo en busca de la dichosa espada, enfrentándose a todo tipo de monstruosidades por el camino.


El juego se desarrolla principalmente a través de una vista aérea (como puede apreciarse en la primera foto). Cuando encontremos a otro personaje (ya sea amistoso u hostil), la vista cambiará a una lateral, en la que se muestran al héroe que está en cabeza del grupo, y a las criaturas con las que nos hemos topado.
¡Socorrooo! ¡Que me comeen!

Aquí se produce una de las pifias del juego: los combate son horriblemente difíciles. No sé cuántos de vosotros conocéis las reglas del AD&D, pero os puedo decir que la dificultad le da tres vueltas al Baldur's Gate (que mira que tiene mala leche). A pesar de que nuestros héroes son de altísimo nivel, un par de bichejos descarriados de la índole de una avispa gigante y un goblin, se las bastan para pasar por la piedra a medio grupo. No es broma. Hay que recurrir a la magia (y a veces, ni aún así... en cierta ocasión le lancé una bola de fuego -un hechizo devastador; en el AD&D es casi como una explosión de un obús- a un goblin -una criatura humanoide esmirriada-, y para mi sorpresa, tras la detonación, siguió avanzando hacia mi con la misma mala uva) casi exclusivamente.

Al menos, esto de la magia en los combates, dota al juego de cierta profundidad, ya que de otro modo, las luchas serían insoportablemente aburridas.

Pero para aburrido, aburrido, el vagabundeo por el mundo, sin encontrar más que monstruitos ocasionales (de los que es mejor huir despavoridos, por enclenques que parezcan) y algún que otro personaje que nos dará alguna información y quizás se una al grupo.

Dragon's of Flame es una buena idea, llevada a cabo con poco acierto. Los gráficos son mediocres. El sonido, otro tanto. Y la música es sencillamente FEA. Suena a cascajo cosa mala.

Si le echas paciencia, es un juego interesante. Pero la verdad... cuesta echársela...

 
 
* Es relativamente profundo.

* Los gráficos y el sonido son muy mediocres.
* Aburrido.