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Dynasty Wars
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Vamos a ver, que me expliquen una cosa:
En 1990, el C64 llevaba ya 8 años en escena; no es que estuviera establecido,
es que era una leyenda en medio mundo. Habían sido lanzados miles de títulos
para él, y está claro que los programadores ya tenían su experiencia. Vale...
entonces ¿por qué sacaron este pestiño de juego? ¿No tenían gente capaz de hacerlo
mejor? ¿No QUERÍAN hacerlo mejor? ¡Vaya castaña pilonga, oiga!
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Se trata de la conversión de una recreativa en la que
encarnamos a un guerrero chino del siglo de la pera, que participa en las
sangrientas batallas de sucesión. Podemos elegir, al principio, a un
jinete de entre cinco posibles. La verdad es que no les encuentro ninguna
diferencia... salvo el retrato; cada uno tiene como cara, un amasijo
informe un poquito distinto. |
Escoges a uno, y ¡hala! te lanzas a la rica escabechina del maloso descarriado.
Y no veas... ¡qué pena de escenarios! ¡qué pena de gráficos! La pantalla es
una auténtica vomitona de pixels, fea, confusa... fijaos en esas montañas del
fondo... no sé si parecen más una hilera de dientes de tiburón, o una fila de
merengues. ¡Qué épico! ¡Qué glorioso!
Y de los malos, ¿para qué hablar? Todos son grises. ¡Pero bueno! ¿Es que los
responsables del juego no habían programado en su vida nada más que un vídeo?
¿Es que no sabían para qué sirve el VIC-II del Commodore? ¡Qué desastre! Yo
habría preferido incluso un juego "Spectrumnizado", con gráficos monocolores,
pero al menos inteligibles. Si puedes distinguir algo, es porque los malos se
mueven... si no, podrían pasar por elementos del decorado.
Al menos el protagonista es marroncito...
¿Y las animaciones? ¿Para qué hablar? Tanto la infantería como los jinetes tienen un par de frames mal contados. En fin; al menos el scroll es bastante suave. Se ve que era muy fácil programarlo en el C64.
Todavía no he dicho nada sobre la mecánica de juego... bueno, pues veréis qué pronto acabo: nuestro guerrero recorre el escenario, deteniéndose cada vez que le asalta un batallón de enemigos, compuesto principalmente por infantería y arqueros, tanto a caballo como a pie. |
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Cuando hayamos quitado del medio a todo el personal, la pantalla volverá a
hacer scroll, y podremos continuar.
Los malos a caballo y algunos obstáculos del escenario, nos dejan "bonus"
al ser destruídos, (como por ejemplo, vitalidad). Los buenos cuentan con lo
que el juego llama "tácticas" y que no son más que los típicos ataques
masivos, que afectan a todos los enemigos que pillen por medio, (y se activan
pulsando la barra de espacio), como llamas, o piedras rodantes.
Al final de cada nivel, ¿cómo no? nos aguarda el clásico maloso. Sólo he tenido
paciencia (y habilidad... el juego es la repanocha de difícil -encima-) suficiente
para ver los del primer nivel: dos generales enemigos, a caballo, sin nada especial
gráficamente, ni ninguna habilidad o ataque extra... simplemente, aguantan más
que los malos normales.
Ea. Se acabó.
Si hay algo que se salve de la quema en Dynasty Wars, es el sonido. No está
mal. Tanto la música como los efectos son aseaditos (aunque tampoco creáis que
son nada del otro mundo).
El que no me haga gracia este juego no creo que sea algo exclusivo de los gráficos
(si habéis leído algunas de mis otras reviews, habréis visto que he dado
puntuación alta a más de un juego bastante normalito en el aspecto visual).
Aparte del hecho de que son FEOS, la jugabilidad es también flojita. Durante
5 minutos te entretienes algo... eso sí, lo reconozco... pero sólo hasta que
los malos te hacen tasajo. Probadlo y veréis...
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| * Los tortellini con nata. ¿Los habéis probado? Hmmm... riicooos... |
* Los gráficos son como si hubieran echado una cubeta de pixels inflados
sobre la pantalla. |