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Exterminator
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Mirad la fecha del copyright. Sí, damas y caballeros: 1982. No se pueden encontrar
juegos más antiguos de Commodore 64 (precisamente, porque ese fue el año en
que salió al mercado nuestro cacharro favorito)... si exceptuamos una especie
de simulador de vuelo sin gráficos (sí, sí, como suena... era todo por texto)
llamado B1 Bomber, y que se lanzó en 1981. Supongo que se programaría para el
VIC-20 o el PET, utilizando un código compatible.
La verdad es que no puedo ser objetivo en esta review. Exterminator
es un juego técnicamente más simple que el mecanismo de un botijo. Pero ¡oye!
¡es entretenido como él solo! Y además, es una reliquia, de los primeros tiempos
del C64.
Si no me equivoco, se trata de un "clon" de un clásico de las consolas
de la época; el Scentipede. No es más que una mínima vuelta de tuerca a los
matamarcianos clásicos, sólo que se sustituye a la nave del bueno por algo que
en las instrucciones llaman "Spray Gun" (algo así como "Arma
de Spray"), y los malos por bichos asquerosos que asedian un jardín.
El escenario está compuesto por decenas de pequeñas setas azules que sirven de escudo a los malos, ya que son necesarios varios disparos del spray para destruir una.
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El enemigo principal es una riada de pequeños insectos marrones, guiados siempre por uno negro. Algo así como una horda de hormigas, o como un ciempiés en el que cada uno de los anillos es independiente. Cuando destruimos alguno de los "anillos" intermedios, el ciempiés se dividirá en dos secciones, ambas guiadas por el correspondiente bichillo negro. |
Se mueven a toda velocidad, serpenteando entre las setas. Cuantos menos queden, más deprisa se moverán. Si alguno de los bichillos llega a tocar el fondo de la pantalla, aparecerá otro ciempiés (aunque más pequeño que el que nos ataca al principio de cada pantalla). Os podéis hacer una idea de la cantidad de bichejos que pueden poblar la pantalla en un momento dado. Un aplauso para el programador del juego, Kent Grant, que ya en 1982 fue capaz de usar la multiplexión de sprites con resultados espectaculares para la época. En ocasiones, puede que haya cosa así de 30 ó 35 sprites simultáneamente, sin que se enlentezca lo más mínimo la acción.
| El juego puede llegar a ser frenético. De hecho, es de los matamarcianos más rápidos que conozco... y es que con frecuencia, no sólo te verás rodeado de los bichillos que componen los ciempiés, si no que, para darle más gracia al asunto, verás arañas gigantes (me recuerdan a los morgaños esos que se ven en las casas antiguas... sí, hombre, esas arañas de cuerpo diminuto y patas finísimas y muy largas... ¡ajjj! ¡qué assssco! ¡me dan hasta escalofríos!), pajarracos, escorpiones y mosquitos. | ![]() |
Bueno... en realidad, los escorpiones no pueden hacerte daño. Siempre cruzan
la pantalla por su parte superior, normalmente a todo trapo, dejando un rastro
de setitas blancas y sirven únicamente para darnos un chorro de puntos si conseguimos
volatilizarlos.
Nuestra "Spray Gun" puede moverse libremente, dentro de una zona rectangular,
en la parte de abajo de la pantalla, y su objetivo es acabar con todos los ciempiés,
aniquilando a cada uno de los bichillos que los componen (por cierto: cuando
nos cargamos a uno de ellos, dejan una seta en su lugar).
Ya podéis ver por las capturas que los gráficos del juego son una auténtica
chorrada. Sprites pequeñitos y monocolores (eso sí: en cantidades industriales),
y un escenario compuesto por, simplemente, una pantalla lisa cubierta de setas
diminutas. Me recuerda a mis primeros juegos en BASIC ;-)
El sonido, sin embargo, no está nada mal. No hay música (pa mi que era mucho
pedir, jejejeje), pero los efectos no están nada mal teniendo en cuenta que
hablamos de un programa que seguramente es más viejo que algunos de vosotros
:-)
Sin embargo, a pesar de (o quizás gracias a) su simplicidad, Exterminator es
un juego tremendamente adictivo, y muy rápido.
Una auténtica pieza de museo.
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| * Muy adictivo. * Una pieza de museo. |
* Los gráficos son más simples que la física de un sonajero. |