First Samurai
Género: Arcade / Aventura Música: Wally Beben
Desarrollado por: Vivid Image Ltd. Año: 1992
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En los últimos años de existencia de nuestra querida maquinita, a los chavales de una compañía llamada Vivid Image Ltd (responsables, entre otras maravillas, del Hammerfist), se les ocurrió hacer algo bastante original. En vez de lanzar un juego para las plataformas de 8 bits, y después, adaptarlo a los "hermanos mayores", de 16, decidieron dar el paso contrario. Y así, uno de los títulos más alabados para Amiga, vio la luz en 64 Kbytes. Y ¿sabéis? Hay quien asegura que la versión para C64 de First Samurai, no tiene nada que envidiarle a la original.

¡Súpel-patadón voladol! ¡Juachaaa! Si hay algo que llama la atención de este juego es la versatilidad del personaje. El tipo es la monda... camina, salta, trepa por prácticamente cualquier superficie (vamos... el Hombre Araña es un hipopótamo manazas a su lado), y dispone de una variedad de golpes digna de mención, ya sea a base de puñetazos y patadas, o enarbolando una katana.

El objetivo del juego es derrotar a un demonio que se dedicó a dar por ahí a medio Japón feudal, y de paso, mandó a criar malvas al maestro del protagonista, por aquel entonces, el primer samurai que existía.
Nadie podía oponérsele... hasta que, no se sabe de dónde, llegó un poderoso mago que retó al demonio a un combate. Durante mucho tiempo, anduvieron repartiéndose mamporros, rayos y chispazos, hasta que el maloso, viéndose acorralado, decidió catapultarse hacia el futuro lejano... hacia el siglo XXIV, ni más ni menos. Allí, la magia estaría completamente olvidada, y nadie podría hacerle sombra.

De modo que la misión de nuestro samurai es encontrar al demonio y derrotarlo.

A lo largo de cantidades ingentes de pantallas, el héroe debe enfrentarse a toda suerte de peligros; desde los clásicos monstruítos coñazo, hasta trampas bastante dañinas. Para combatir a los malosos, el samurai cuenta con su fuerza y su habilidad en el combate, además de ventajillas que encontrará escondidas en ciertos cofres que surgen del suelo en algunos lugares. Ya tenemos cena esta noche...

Inicialmente, el samurai debe emprenderla a puñetazos y patadas contra los enemigos y obstáculos, pero conforme vaya derrotando a los monstruítos que le asedian, conseguirá que se incremente una barra situada en la parte derecha del panel (bajo el dibujo de una katana). Cuando alcance un determinado nivel, ¡zas! la espada aparecerá en su mano. (Muy vistosa, por cierto, la estela que deja la katana cuando el samurai la blande -en la captura de arriba puede apreciarse-).

Si los malos nos aporrean demasiado, la energía de la katana bajará. Si llega a cero, nos quedaremos sin ella, y de nuevo habremos de vérnoslas con las huestes diabólicas a sopapo limpio... con un agravante: ahora la energía en el panel es la vitalidad del propio samurai. Si se queda sin ella, vida menos. Y lo que es peor: por muy lejos que estés, comenzarás desde el principio del nivel. No sé a vosotros, pero a mi eso me cabrea bastante.

Vale, puede que First Samurai no sea el juego más original del mundo, pero técnicamente es una auténtica gozada. Impecable. Sobre todo en el aspecto gráfico, con unos escenarios muy trabajados (aunque quizás no habría estado mal un pelín más de variedad en los colores), algunos efectos muy pulidos (como el de las cataratas) y un protagonista estupendamente diseñado y animado.
El sonido está bien, aunque no alcanza cotas tan altas. Los efectos son más que correctos, y la música de carga bastante buena... aunque no es original: es la misma del Hammerfist.
Pero vaya, en líneas generales, First Samurai es un señor juegazo.

La verdad, juegos como este hacen que uno se pregunte hasta dónde habría sido capaz de llegar el Commodore 64 en manos expertas, y quizás, con un par de ampliaciones que hubieran conseguido ponerle algo más en sintonía con los tiempos que corrían (un poco más de RAM, quizás...). ¿Quién sabe? Quizás si lo hubieran "miniaturizado", (y Commodore no hubiera quebrado como resultado de una política de marketing penosísima) hoy tendríamos algo parecido a miniconsolas como las Gameboy, aunque con su SID, su VIC-II... ¿os lo imagináis?

 
 
* Los gráficos.
* El protagonista.

* ¡Lo de empezar desde el principio cuando te matan una vida!