Fist 2
Género: Aventura / Lucha Música: Neil Brennan
Desarrollado por: Melbourne House Año: 1986
Pincha aquí para ver la portada ampliada Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte el manual en español Pincha aquí para bajarte la música en formato SID ¡Fliiipaa!

NOTA: Los aficionados a este juego siempre nos lamentamos de que padecía multitud de errores. Tantos, que era imposible completarlo. Bueno, pues eso es cosa del pasado. Gracias a Dany, que sacó el tema en el foro de Lemon64, pidiendo a algún alma caritativa que buscara una versión de este juego que funcionara, se desató una verdadera caza y captura de alguna versión arreglada. ¡Y apareció! Lasse "Cadaver" Örni, el programador de algunos "clásicos modernos" de C64, como la saga de Metal Warriors, tenía un disco original del "Fist 2 versión 2.0", distribuido por Melbourne House. Gracias a ellos dos, y a Minstrel, que se encargó de desarrollar el crack correspondiente para que el juego pudiera ejecutarse sin problemas en cualquier emulador, ahora, POR FIN, podremos ver cómo es la cúspide del volcán en el que se esconde el Señor de la Guerra. Moooola.

Sí, no estoy muy inspirado, pero escribo esto a las tantísimas de la madrugada, haciendo un receso en mi proyecto de fin de carrera. Así que no os quejéis, encima ;-)

Y ahora, poneos cómodos. Comienza el comentario... (se apagan las luces) (y un servidor de ustedes aprovecha para echar una merecida cabezadita)

A este título le pasa lo mismo que al Batman, the Caped Crusader. Hubo mucha gente que no se dio cuenta que, en la versión original en cinta, había un juego distinto grabado en cada cara. En una de ellas, hay un torneo casi clavado a la primera parte (incluyendo la música -cambian los escenarios y los combatientes, eso sí-), el mítico The Way of the Exploding Fist. Y en la segunda, está la aventura en si. Por cierto, recuerdo que en la celebérrima MicroManía, -que tan poquito caso hacía a nuestro querido C64-, TAMPOCO se enteraron de este hecho, e hicieron una review de la cara B, creyendo que eso era el juego. Impresionante. Hay que ser cutres.

Puede que mi valoración de este juego sea con la que más de vosotros esté en desacuerdo. Es de esos que no dejó a nadie indiferente. La gente, o lo odia, o le encanta. Así de exagerado.

La mayoría de sus detractores argumentaban que estaba plagado de errores de programación. Y no les faltaba razón. De este Fist 2, llegaron a decir que tenía tantos bugs (además de fallos, significa "bichos", en inglés), que si se dejaba la cinta en el suelo, salía corriendo.

Y ¿de qué va...?

Este va a tener que comer papilla durante una temporada... El malvado Señor de la Guerra, se oculta en un enorme volcán surcado de cavernas y guardado por sus fieles y fanáticas legiones. Desde allí, se dedica a hacerle la puñeta a todo el personal.
Como siempre, parece que no hay esperanza, y que el malo malísimo podrá campar a sus anchas por toda la tierra.

Y como siempre, surge un valiente y poderoso guerrero, más que dispuesto a repartir collejas a diestro y siniestro, y a dejar al Señor de la Guerra con un palmo de narices. O con una palma en todas las narices, mejor dicho *sonrisa histérica*

A lo largo de muchísimas pantallas, nuestro karateka debe enfrentarse a los peligros de la jungla, y a las huestes del Señor de la Guerra, mientras se afana por encontrar una entrada al templo en el que éste se oculta, y que reposa en las inmediaciones del cráter del volcán.

La mayoría de los obstáculos son los propios soldados del Señor de la Guerra. Los que veremos con más frecuencia son:

- Mercenarios: campesinos contratados y adiestrados por el maloso de la película, para hacer las veces de "carne de cañón" de su ejército. No es que sean un peligro, precisamente, pero siempre es poco saludable poner el cogote al alcance de sus patadas.

- Guardias guerreros: la infantería del Señor de la Guerra. Llevan una máscara oscura tapándoles la cara. Las cosas comienzan a complicarse...

- Shoguns: son, por decirlo así, los "oficiales" de las huestes del Señor de la Guerra. Llevan una máscara blanca (muy parecida a las caretas tradicionales chinas), y hacen gala de una rapidez y una mala leche envidiables.

- Guerreros del barro: con el cráneo pelado y rasgos casi simiescos, suelen aparecer sobre todo en las cavernas, aunque no es raro ver alguno en la superficie. No son unos luchadores excepcionales, pero aguantan lo que no está en los escritos, y encima, algunos de ellos tienen la costumbre de surgir de la tierra, lanzarnos un shuriken, y volver a "sumergirse" en el suelo.

Pero para llegar a lo alto del volcán y enfrentarnos al Señor de la Guerra, hemos de enfrentarnos a más escollos.

No sólo habrá que quitar del medio a un par de karatekas idos de la olla... además, tendremos que encontrar una serie de pergaminos mágicos (llamados "Trigrams") y aprender su uso meditando en el templo apropiado (cada pergamino tiene el suyo... y ¡ojo! una cosa: los templos de los pergaminos ocupan una sola pantalla y no tienen nada que ver con las grandes construcciones que flanquean el volcán). No todo va a ser repartir pataditas...

Si meditamos en un templo, parpadeará el icono del pergamino que está asociado a él, si no lo tenemos. Y si lo teníamos, y no lo habíamos aprendido, su símbolo (en la parte superior de la pantalla), pasará de amarillo a rojo, y podremos comenzar a utilizar sus poderes (además de obtener un aumento en nuestro nivel máximo de energía). Por ejemplo: uno de ellos nos permite respirar en las cámaras subterráneas de gas que encontraremos en una de las grutas más profundas... otro hace que nuestra energía se recupere mucho más rápidamente de lo normal... otro más nos da la posibilidad de derribar árboles de un golpe...

Hay quien dice que otro de los puntos débiles de Fist 2 es que uno se pasa la mayor parte del tiempo caminando de aquí para allá, y los combates son casi "acontecimientos", por infrecuentes.

Pues precisamente para mi esa es otra de las bazas a favor del juego. No es un arcade de lucha; es una aventura. Además, las peleas están magníficamente bien resueltas.

Cuando nos encontramos a un oponente, aparecen nuestra energía y la suya, en la parte inferior de la pantalla, y digamos que el protagonista pasa a "modo de combate". Entonces, gana multitud de movimientos nuevos (todos los de la primera parte, vaya). Ya sabéis... puñetazos, barridos, saltos mortales, patadas volantes... Es como si cogiera uno el Exploding Fist, le diera más variedad de enemigos, y lo ubicara en un escenario enorme.

Y ya que hablamos del escenario: hay tres clases de "paisajes" que podemos visitar. La jungla, los templos (podremos encontrar varios de ellos en la ladera del volcán), y las cavernas. Todos están bien conseguidos en el aspecto gráfico (quizás las cavernas son más vistosas, y los templos, algo más corrientitos), pero lo destacable es que tienen su propia música. A algunos les cargaba un poco (sobre todo la de la jungla) pero creo que, en líneas generales, están bien... especialmente la que suena mientras nos adentramos en las cavernas.

Quizás los escenarios sean un poco simples (aunque, insisto, creo que en general cumplen de sobra con su cometido). Los personajes, eso sí, están muy logrados.

Y el sonido es otro de los puntos fuertes, y no sólo por las músicas, si no porque todos los efectos (compuestos por gritos, golpes y demás) están digitalizados. Eso sí, como es comprensible, la calidad no es que sea maravillosa (suenan bastante roncos), pero tampoco podía pedirse más, ¿no?

Yo creo que con Fist 2, uno tiene aventura para rato. Y de las entretenidas.

 
 
* Los combates.
* La ambientación.
* Los efectos de sonido digitalizados.

* La música puede llegar a hacerse algo cargante.
* A veces, se tira uno andando, sin más, demasiado tiempo.