Hammer Boy
Género: Arcade Música: Pablo Toledo
Desarrollado por: Dinamic Año: 1991
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte la música en formato SID Pincha aquí para bajarte la cinta original en formato TAP Pscheee...

¿Recordáis la fiebre de las "hand-held"? ¡Sí, hombre! Aquellas maquinitas portátiles con una pantalla de cristal líquido. Nintendo comercializó la mayoría de ellas, con el nombre genérico de "Game & Watch". ¡Ahh! ¡Qué recuerdos!
Bueno, pues bastantes años más tarde, en pleno declive de los 8 bits, a Dinamic se le ocurrió la brillante idea de revivir aquellas diminutas recreativas de bolsillo con un videojuego...

... hombre, a priori la ocurrencia no era mala. Si las "hand-held" se caracterizaban en algo, era en lo terriblemente adictivos que resultaban los juegos. El caso es que la fórmula, en los ordenadores de aquel entonces, no terminó de funcionar...

¡Con cien martillazos por banda...! Y no será porque Hammer Boy no es vistoso. Al contrario.
El problema es que resulta tremendamente repetitivo. Una cosa es imitar la idea de los "Game & Watch", y otra cosa es hacer un juego tan limitado. El argumento es sencillo: a lo largo de tres niveles diferentes (sí: sólo tres), hemos de emprenderla a martillazos con hordas de  asaltantes que pretenden conquistar nuestra plaza fuerte.

En la primera fase, se trata de un fortín de la época de la colonia del Oeste Norteamericano, asediado por indios.

En la segunda, defendemos una carabela, de los piratas que intentan asaltarla. Y en la tercera, recorremos las almenas de un castillo atacado por caballeros enemigos.

Los malosos tienen dos formas de hacernos la puñeta: por medio de esbirros que tratan de escalar hacia nosotros, o lanzándonos objetos. El esquema se repite en los tres niveles, aunque con las variaciones obvias (por ejemplo, en el segundo nivel, los piratas vienen nadando o remando en un bote, y lo que nos tiran son cañonazos... en el tercero, los caballeros vienen corriendo, y suben por escalas hacia las almenas del castillo, y los objetos arrojadizos son pedruscos lanzados por catapultas, etc...).

La cosa es muy sencilla: ya sea un maloso de a pie o un objeto que nos hayan tirado, Hammer Boy tiene que llegar hasta su posición, y arrearle un mamporro con su mazo. Si esperamos demasiado tiempo, los enemigos se anotarán un tanto. Si logran superar nuestra defensa con 5 hombres o 5 objetos arrojadizos, habrán vencido. Y si logramos contener el asedio hasta que acabe el tiempo, ganaremos nosotros.

Parece simple, ¿verdad? Mucho, sí. Es más: ya que se está "simulando" a una "hand-held", hay que imitar el manejo que estos jueguecillos tenían, y nuestro protagonista no se mueve progresivamente, si no "a golpes". A ver si me explico: hay cuatro posiciones sobre cada una de las plazas fuertes que defendemos. Hammer Boy puede ocupar cualquiera de éstas, como si fueran casillas. Y no se desplaza gradualmente de una a otra, si no que si estamos en una de ellas, y queremos movernos hacia otra contigua, al pulsar el joystick en la dirección adecuada, el chaval desaparecerá de la "casilla" en la que estaba, para materializarse en la nueva. De este modo, si por ejemplo, te encuentras en el extremo derecho de una de las fortalezas, y quieres llegar hasta el izquierdo, tendrás que dar tres toques de joystick en ese sentido, para que Hammer Boy recorra las "casillas" que le separan de la posición final. Sí... me estoy liando cosa fina, pero es algo sencillísimo, creedme :-)

La cosa tiene sus ventajas, ya que los ataques pueden entrar en nuestra fortaleza por una de esas cuatro casillas (los objetos arrojadizos, por las de los extremos, y los hombres, por las dos del medio), así que sólo hemos de posicionar a Hammer Boy en la casilla que está siendo asaltada, y pulsar fuego para que le arree un martillazo de aquí te espero, al enemigo o arma en cuestión. Un caballerito, a punto de ver cómo le planchan el casco, con la cabeza dentro...

Si conseguimos completar un nivel, se nos descontará un tiempo del que tendremos que resistir en el siguiente (partiendo de 99 segundos), en función de los malos que se nos hayan colado. Evidentemente, a más malos, menos descuento.

Como podéis ver, la idea no es del todo mala. El concepto es lo suficientemente sencillo, y el juego, lo suficientemente frenético, como para resultar terriblemente adictivo. Sin embargo, eso no ocurre...
... y en mi opinión, se debe a lo repetitivo de la mecánica (sólo cuatro posiciones, y dos tipos de maloso, que siempre asaltan a una de éstas), y encima, para colmo de males, sólo hay tres pantallas, y cuando completamos la última, todo vuelve a empezar, sin diferencias apreciables (ni siquiera he visto que la dificultad se incrementara... vamos, en la partida de prueba que hice para esta review -y hace años que no jugaba- le di unas cuatro vueltas al juego, y eso que no estaba muy concentrado...).

Tal vez si hubieran incluido más pantallas, más variedad de enemigos y de posiciones... o ¡vaya! ¡si no hubieran pretendido imitar el desarrollo de una "hand-held" tan "fielmente"...!

 
 

Los escenarios son muy coloristas y llamativos. Los personajes están, en general, bien dibujados. Nada que objetar en este apartado. Resuelto con mucha holgura, vaya.

Ni la música ni los efectos son nada del otro mundo. Simplemente, están bien. Al menos, suenan simultáneamente durante el juego.

Una buena idea, aunque quizás desaprovechada. El juego es entretenido durante un rato, pero cuando uno comprueba que se repite hasta la náusea, acaba aburriéndose.

* Los gráficos.
* Al principio, es moderadamente divertido.
* Repetitivo hasta la saciedad.