|
Hot Wheels
|
|||||
|
|||||
|
Cuando era pequeño me encantaba jugar con mis cochecitos en miniatura. Los
tenía a montones... de chapa, de plástico... desde cutres hasta obras de arte.
Supongo que eso es algo que nos ha pasado a casi todos, así que a Epyx se le
ocurrió lanzar algo así como... un "simulador de cochecitos de juguete",
amparándose en una de las marcas más populares: Mattel, y su serie "Hot
Wheels".
Bueeno... no estaban mal, pero a mi me iba lo patrio, y me gustaban más los
de Guisval.
Que sí, que sí, que habéis leído bien. Que Hot Wheels es un juego inspirado en las "aventuras" que todos hemos imaginado empujando un cochecito diminuto entre todas las sillas y las mesas de nuestra casa.
![]() |
Comienza en un concesionario un poco extraño... porque los clientes pueden elegir entre modelos que varían del clásico 4x4, hasta un auténtico ¡fórmula uno! Y no sólo eso: además, podemos guiar a nuestro muñequito hacia la trastienda, donde entraremos en una cadena de montaje, y si queremos, ensamblaremos nuestro propio coche. Muy original, sí. |
En este lugar, hay cuatro salas. En la primera de ellas, elegiremos el morro de nuestro vehículo. En la segunda, el habitáculo, y en la tercera (obviamente), el maletero. Y para terminar, podemos pintarlo de cualquier color que se nos ocurra... bueno, que se nos ocurra, y que esté dentro de los 12 que nos dan a elegir, claro. Y una vez terminado el montaje, ¡hala! a rodar por esos mundos de Dios.
¿Y qué es lo que hay que hacer?
Pues no tenéis ni idea de la cantidad de gente que se ha preguntado eso acerca
de este juego. La verdad es que nada. No hay un objetivo final, ni ninguna misión
concreta, ni nada que se le parezca. Simplemente, conducir nuestro coche y,
como dicen las instrucciones, "realizar desafiantes actividades".
Bueno... no sé qué tiene de desafiante lavar nuestro buga, pero en fin... Yo
tenía un Seat 131 que sí que planteaba todo un reto a la hora de ir a echar
gasolina. Un reto para mi economía personal, porque el muy animal se tragaba
la gasolina como si en vez de caballos, tuviera vampiros...
¿Y qué actividades son esas? Pues desde repostar y mirar la presión de las
ruedas, hasta cambiar el aceite. Son como pequeños jueguecitos sin recompensa
ni posibilidad de perder. Algo curioso.
Y cuando nos cansemos de dar vueltas por ahí (la ciudad es más bien pequeña),
podemos ir a presenciar un "destruction derby" de esos que tanto les
gustan a los americanos de arriba, en donde cuatro coches se dan de topetazos
hasta quedar reducidos a una auténtica cochambre con ruedas. Nosotros controlamos
uno de ellos y, en una especie de "circo romano" (sólo que cuadrado),
hemos de batirnos con otros tres pilotos, hasta que sólo quede uno capaz de
moverse. Tampoco nos van a dar ningún premio por ello... por no darnos, ni siquiera
nos dan puntuación.
En cualquier momento, podemos volver al concesionario, y comprar otro coche
(así da gusto, sí señor), o entrar de nuevo a la cadena de montaje, y fabricarnos
otro.
O también, podemos conducir hasta el parking, dejar allí nuestro vehículo y
coger otro de los que encontremos aparcados, por toda la cara. Sí señor.
La verdad es que prácticamente da igual qué coche conduzcamos. Ninguno de los "minijuegos" cambiará, y no notaremos más diferencia que la velocidad del chisme en cuestión.
Sólo hay una "actividad" que se sale de lo normal. ¡Apagar un incendio!
|
Resulta que hay una casa a la que, algunas veces, le da por envolverse en
llamas, y tenemos que ir a toda pastilla hacia el parque de bomberos, para
cambiar nuestro bólido por un camión, y volver al edificio en cuestión,
para disparar chorros de agua contra las ventanas en las que se ve fuego,
pasando un punto de mira sobre ellas, y pulsando el botón de disparo. |
![]() |
Cuanto más tiempo lleve ardiendo una habitación, más agua necesitaremos para apagarla, y hay que tener cuidado, porque nuestras reservas son limitadas.
Si no conseguimos sofocar las llamas, la casa quedará reducida a cimientos chamuscados. También es posible "forzar" el incendio, si nos hartamos de esperar a que le dé por dispararse. Simplemente, basta con dirigirnos al cuartel de bomberos en cualquier momento, y sacar el camión. Parece que, en cuanto la casa escucha la sirena, se apresura a quemarse, para no quedar mal.
|
|
|
||||||
![]() |
Son claros y agradables y para la época en la que se desarrolló el juego (1985), de bastante calidad. No les faltan detalles (como las manchas de aceite que quedan en el suelo cuando vamos a cambiarlo). |
![]() |
La música es más bien normalita, pero hay bastante variedad de efectos, y muchos están bien conseguidos (como el ruido del agua o los rodillos en el túnel de lavado). |
![]() |
Un juego simplemente simpático, tranquilo, sin más objetivo que vagabundear por la ciudad con nuestro coche. Al principio te parecerá original, pero tiene el problema de que la ciudad es más bien pequeña (en realidad, sólo hay dos calles, conectadas por una autopista), y no tardarás en ver todos los subjuegos. Y entonces, ¿qué? |
| * Gráficos agradables. * La cantidad de coches disponibles. * Simpático. |
* En 20 minutos ya has probado todos los "subjuegos", y la cosa empieza a ser un poco repetitiva... |