Hover Bovver
Género: Arcade Música: James Lisney
Desarrollado por: Llamasoft Año: 1983
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Luego dicen que los juegos antiguos no tenían variedad: mirad este. En Hover Bovver, el protagonista es un gorrón, que se dedica a tomar prestadas las cortadoras de césped de sus vecinos, para irse a segar la hierba de los jardines. Nuestro objetivo es dejar cada pantalla como una patena, pero siempre evitando segar los macizos de flores, porque el jardinero se cabreará muchísimo.

Mientras tanto, tendremos que esquivar al vecino molesto, y a un perro, Rover, que a pesar de su lealtad, se cabrea bastante con el ruido de la cortadora. Original, ¿eh? No se puede esperar menos de un juego programado por el inefable Jeff "el hippy" Minter. En su tiempo, fue la mente responsable de algunas de las idas de olla más asombrosas que jamás adornaron la pantalla de un C64. Además, era un auténtico maestro del SID. Fue de los primeros en programar las interrupciones del Commodore 64, para conseguir que un juego tuviera música al mismo tiempo que se desarrollaba la acción (precisamente este Hover Bovver), y además, lograba algunos efectos de sonido asombrosos para la época. Supongo que entre bucle y bucle del código, se fumaría algún que otro boniato molido...

Las reglas son muy sencillas: cortar todo el césped, evitando el contacto con el vecino (que se llevaría su segadora), tratando de no cargarnos ningún parterre de flores, y teniendo en cuenta dos cosas:

¡Turbo Cortacesped de inyección directa, con 240 caballos! - No podemos pasar a través de los setos... pero los demás personajes tampoco.

- Si segamos demasiado césped del tirón, sin parar, la segadora se sobrecalentará, y tendremos que quedarnos parados, esperando a que se enfríe de nuevo.

Como ayuda, contamos con la lealtad de Rover. Al principio vagabundea por el jardín, a su aire; pero el ruido del corta césped le molesta bastante (podremos ver cómo una barra junto al texto "Dog Tolerance", va disminuyendo constantemente), y llegará un momento en el que tratará de lanzarse a por nosotros. Si nos toca, recalentará la segadora, y tendremos que aguardar unos segundos, que el vecino puede aprovechar para quitarnos SU máquina.

Pero aún así, el fiel chucho responderá a nuestras órdenes, y si pulsamos el botón de disparo (y lo mantenemos), le ordenaremos que ataque al vecino quien, obviamente, saldrá por patas a refugiarse en algún rincón de la pantalla. Este arma es tremendamente útil, porque nos quita del medio al vecino y al perro, mientras nosotros seguimos a lo nuestro. Pero claro, no tiene un uso infinito. La lealtad del perro (en el panel, la barra junto a "Dog loyalty"), también se gasta, y te aseguro que si te quedas sin ella, no durarás más de 10 segundos.

Si el vecino le quita la segadora al gorrón, éste, ni corto ni perezoso, irá a "tomar prestada" la de otro. (O sea, que cada corta césped es una vida, y tenemos tres).

Si en algún momento trillamos a alguna inocente florecilla, el jardinero entrará en escena, hecho un basilisco, y con el mismo objetivo que nuestro vecino: poner punto y final a nuestra obsesión por cortar el césped.


Esto complica muchísimo las cosas, creedme, aunque el jardinero es menos "peligroso" que el verdadero propietario de la cortadora de césped, porque a diferencia de él, nunca pisará un parterre, de modo que podemos utilizarlos para "escudarnos" de sus iras.
¡Jútale! ¡Mastícale la nuez!

Al vecino, sin embargo, le importa un pimiento pisotear unos cuantos geranios con tal de caer sobre nosotros y nuestra gorronería galopante.

Rover es de lo más considerado, y tampoco pisará nunca ninguna flor.

 
 

Muy coloristas, pero bastante esquemáticos. Sin embargo, se conoce que a Minter le iba lo psicodélico, y de vez en cuando podrás ver algunos efectos realmente logrados para la época.

En mis tiempos, siempre decía que los juegos de Jeff Minter eran los que mejor sonido tenían. La música es muy alegre y pegadiza (aunque, eso sí, no la compuso él), y los efectos son estupendos. Los hay realmente sorprendentes.

El típico arcade antiguo: sencillo, rápido, divertido, adictivo... ¿qué más se puede pedir?

* Muy divertido.
* Los efectos de sonido y la música.
* Esteee... hmmm... difícil, por decir algo.