|
Howard the duck - adventure on Volcano Island
|
||||
|
||||
|
No entiendo a este "héroe", la verdad. Se supone que Howard proviene
de una dimensión paralela, casi idéntica a nuestro Universo, pero en la que
nuestro planeta ha sido sustituido por una Tierra en la que la especie dominante
evolucionó desde... ¡los patos!. La monda.
Y este bichejo (tremendamente feo, creo yo), es una especie de híbrido canijo,
con mala leche y un ego descomunal, entre ser humano y palmípedo.
Tengo entendido que apareció como personaje de cómic, y se ve que gozó
de cierto éxito, porque a mediados de los 80, se rodó una película. El juego
que tienes en esta página no está basado en ésta; es un argumento completamente
distinto. Bueno... no tanto. Porque, al igual que en la versión cinematográfica,
Howard tiene que rescatar a sus amiguetes, prisioneros por otro científico tarado.
Sólo que este no está poseído por una repugnante alimaña espacial (¡hay que
jeringarse con algunas películas americanas, jejeje! Un pato luchando contra
un monstruo intergaláctico que posee a un científico)... simplemente, le falta
un tornillo.
![]() |
El doctor esquizoide se ha escondido en un volcán que se
yergue en medio de una isla en el Pacífico Sur, y Howard sólo tiene 30
minutos de juego (10, de tiempo real) para rescatar a Beverly y a Philsie,
antes de que... eer... no sé... ¿reviente el volcán? ¿el profesor haga
picadillo con los chavales? ... ¡bueno! ¡da lo mismo! El juego se divide en tres fases... creo yo. |
Y digo esto porque en realidad, el número de fases depende del nivel de dificultad seleccionado al principio. Por ejemplo, en "Intermediate", sólo hay dos, y en "Advanced", las tres mencionadas.
Y como parece que tiene sentido que el juego termine cuando uno completa la tercera fase (en la que se derrota al doctor y se apaga la maquinaria que mantiene, artificialmente, al volcán en erupción), nunca me ha dado la picada de jugarlo en el nivel de dificultad más alto, por si me topaba con la sorpresa de una cuarta etapa.
Y ¿qué fases son estas? Pues veréis: en la primera, Howard aterriza en paracaídas,
en el extremo de la isla más alejado del cráter del volcán (que, dicho sea de
paso, es la única entrada a la guarida del maloso). El objetivo es llegar hasta
la ladera de la montaña, recorriendo riachuelos (que cruzará haciendo una especie
de "esquí acuático sin motora" -tenéis que verlo... ¡qué cosa más
rara!), y caminos serpenteantes en los que se topará con unas criaturas de lo
más molestas... y muy extrañas, la verdad: son como vampiros, con su levita
y todo, con una cabeza naranja enorme, y cara de pánfilos y dientes prominentes,
que surgen de unos montículos amarillentos en el suelo, y corretean hacia nuestro
heróico patomán con el único objetivo de entorpecer su avance. Sí: eso es lo
único que hacen. Ni pistolas de fotones, y bombazos nucleares de bolsillo, ni
mordisquitos en las meninges. Nada de eso: simplemente, corren hacia Howard,
y tratan de bloquearle el paso.
Uno o dos de estos engrenditos no representan un verdadero problema. Nuestro
emplumado protagonista es todo un maestro del (ojo, ojo) QUACK-FU (¡manda huevos!),
y a base de puñetazos y patadas, se los quitará del medio. Pero, cuidado: si
no nos libramos a tiempo del monstruito que nos asedia, pronto se le unirá otro
que surja del montículo. Y después otro, y otro... si en algún momento tenemos
cuatro de estos vampiros en miniatura rodeando a Howard, ya puedes ir apagando
el Commodore (o el emulador, en su defecto), porque por mucha leña que repartas,
no conseguirás librarte de ellos. Es una cosa que nunca he entendido: no sé
si se trata de un error de programación, o está hecho así a posta (cosa que
me parecería más bien poco razonable).
La única forma de evitar que sigan saliendo energúmenos de estos, es saltando
sobre los montículos de los que surgen, para chafarlos.
Cuando aplastamos el último de estos montoncitos de porquería amarillenta,
situado al pie del volcán, comenzará automáticamente la segunda fase, en la
que Howard (que, por mucho pato que sea, resulta que no tiene alas) debe pilotar
un ultraligero para alcanzar el cráter.
El escenario es exactamente el mismo, sólo que ahora la mecánica del juego consiste
en luchar contra las corrientes de viento que parten de la boca del volcán.
Es todo un desafío, en serio.
| Y por fin, entramos en la mismísma caldera de lava, y nos
acercamos al maloso, que nos espera, guardando el interruptor de la
maquinaria que mantiene al volcán en erupción, al otro lado de un largo
puente de madera, sobre un río de magma en ebullición. Howard debe cruzarlo, armado con un bazooka que carga al hombro, y esquivando las estalactitas que se desprenden del techo, y los agujeros que hacen en el puente cuando impactan contra él. |
![]() |
Si conseguimos llegar hasta el doctor, tendremos que librar una batalla en toda la regla contra él. El muy energúmeno nos lanza rayos bastante dañinos, y Howard debe responder a bazookazo limpio. Si logramos endiñarle un número suficiente de impactos, lo desintegraremos, y tendremos vía libre para apagar la maquinaria de volcán, y terminar el juego... si es que no hay una cuarta fase en el modo de dificultad más alto. ¿Por qué no lo averiguáis?
|
|
|
||||||
![]() |
Bastante coloristas y expresivos. El sprite de Howard está muy bien dibujado, y estupendamente animado. Fijaos en el detalle del meneo de trasero cuando sale del agua, para sacudirse las gotas de la cola, como los patos de carne y hueso. Los fondos están también a un nivel parecido. |
![]() |
Una versión un poquito metálica y cargante del tema de la película, y unos cuantos efectos de calidad razonable. |
![]() |
Simpático y divertido, aunque quizás demasiado corto. |
| * La animación de Howard. | * Cuando te rodean cuatro "vampirillos" de esos,
estás perdido. * Muy corto. |