Jack the Nipper
Género: Aventura Música: Ben Daglish
Desarrollado por: Gremlin Graphics Año: 1986
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Jack era un niño muy bueeeeno, muy bueeeno. Todo un angelito. De hecho, era tan bueno que se daba asco a sí mismo. Así que decidió cambiar de hábitos, y divertirse un poco en su pueblo.

En ese momento, las ancianitas se echaron a temblar, a los gatos se les erizaron los lomos, y los tenderos trataron de poner a buen recaudo su mercancía más frágil.

No les sirvió de nada... una versión mocosa, de medio metro de estatura y cabezona de Atila, el rey de los Hunos, andaba suelta.

¡Huy, que se me cae su carísimo platito de porcelana china! ¡Qué lástima! Jack the nipper (curioso juego de palabras con "nipper", que significa algo así como "chavalillo", y el nombre del célebre destripador, "Jack the ripper", en inglés) es uno de los juegos más originales de la época de los 8 bits. El objetivo consiste en, simplemente, convertir a un angelito en un gamberro patológico. El juego está planteado en forma de aventura, con ciertos toques de arcade.

Hemos de avanzar a través del pueblo, recogiendo los objetos que creamos que puedan sernos más útiles, y soltándolos donde hagan más daño. Jack sólo puede llevar dos cosas a la vez, y la mayor parte del tiempo, una de ellas será su fiel tirabolitas... (o cerbatana... no sé cómo llamaréis vosotros a aquellos chismes que nos hacíamos en la EGB con el canuto de un bolígrafo BIC, y con el que bombardeábamos a las niñas -hasta que se nos activaron las hormonas, claro... desde entonces, hasta ahora, han sido ellas las que nos han bombardeado a nosotros, jejeje).

Para manejar un objeto, sólo hay que pulsar la tecla '1', si queremos almacenarlo en el bolsillo izquierdo (o sacarlo de él), y '2', para hacer lo propio con el derecho. En la parte inferior derecha del panel, podéis ver qué objetos lleva Jack encima (en el recuadrito gris bajo el texto "Pocket").

Bueno... lo cierto es que podréis verlos, pero seguramente, no podréis entenderlos. Y este es uno de los principales problemas del juego: podrían haber elegido algún modo de alta resolución para dibujar los cachivaches que encontraremos desperdigados por el pueblo, pero en lugar de eso, nos toparemos con según qué amasijos de pixels, que resultarán de identificación más que complicada.

En algunos casos, es fácil, ya sea por su forma (la cerbatana, o los auriculares), o por su ubicación (el herbicida, que está en una repisa de una floristería). Pero en otros... ¡mi madre! Hay una cosa blanca, con algo que parece una tapadera naranja, y un par de extraños detalles pixelizados sobre su superficie, que reposa en la comisaría de policía que, en serio... ¡no tengo ni idea de qué es! O bien, una especie de... deee... COSA elíptica rosácea, en una guardería... en fin, y así sigue la lista. No entiendo que en un juego que se basa en el uso de objetos (además, echándole imaginación al tema: nadie te da pistas ni te pone reglas; simplemente, te dejan vagabundear por ahí, para que siembres el caos lo más eficientemente posible), no han incluido algún sistema de identificación, aunque sea sencillito... me refiero a que, por ejemplo, cuando cojas algo, aparezca en pantalla un mensaje de la índole de "Picked up ....", y el nombre del objeto. Eso vendría de perlas.

En realidad, tenemos una pequeña ayuda: en la imagen de disco que podéis descargar de esta página, hay un archivo de texto en el que se listan todos los objetos que podrás encontrar en el juego. Ahora, sólo se trata de intentar relacionar nombres con formas. Nene beno, teñó, no ze enfade... ¡o le arranco la cabeza!

Jack cometerá sus fechorías en una zona comercial de su pueblo. Las tiendas (y hasta un par de pequeños talleres) dan para perpetrar muchas barbaridades.

Y para amenizar un poco la cosa, en todas las pantallas nos encontraremos con varios personajes, paseando a su aire. No sólo veremos adultos, si no fantasmas, otros bebés, y monstruitos de peluche animados. Para defendernos de ellos contamos con la cerbatana, con la que podremos mandar al cuerno a algunos. Pero cuidado, porque si le das a algún adulto, se cogerá un cabreo de mil pares de narices (hasta el punto de que se pondrá morado de ira, como el tipo de las gafas y el bombín en la captura de arriba), y comenzará a perseguir a Jack.

Obtendremos el mismo efecto en los habitantes de pantallas en los que nuestro enano criminal incontrolado, haga alguna de las suyas, o rompa algún objeto.

Por cierto: tened cuidado con soltar alguno de los objetos que lleváis encima, desde algún lugar elevado (un mostrador, una repisa, un armario...), porque directamente se irá al suelo, y se hará añicos. La cosa tiene mucha gracia, y logra aumentar ligeramente nuestro "gamberrómetro" (la forma de medir la puntuación), si se trata de valiosísima porcelana china, pero es menos divertido si es uno de los objetos que nos pueden servir para hacer alguna barrabasada aún mayor.

(Ah, antes de que se me olvide... por si alguien se lo pregunta, para entrar por las puertas, hay que pulsar RETURN).

 
 

Sencillos, aunque divertidos. Los personajes son un pelín cuadriculados (salvo en el caso de Jack), pero graciosos, y los fondos, a pesar de parecer algo simples, resultan efectivos.

Se notan algunos detalles que delatan que el juego viene de la versión de Speccy, como algún que otro "desteñido" de color en elementos del decorado (mirad la lámpara amarilla en el techo de la habitación de la primera captura).

Divertido también. Hay un par de musiquillas simpáticas, y una serie de efectos bastante conseguidos que, eso sí, lo reconozco, pueden llegar a ser un poco cargantes.

Una aventura simpática y original, con el principal problema de lo difícil que resulta identificar algunos objetos y, claro, eso supone una dificultad añadida.

No me hagáis mucho caso ahora, pero creo recordar que leí en alguna parte que algunos objetos tenían más de un uso, y no todos logran incrementar el gamberrómetro del mismo modo.

* Simpático y original.  * Que sea tan difícil identificar algunos objetos.