Kamikaze
Género: Shoot'em up Música: Maniacs of Noise
Desarrollado por: CodeMasters Año: 1990
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte la música en formato SID Moola...

Mira que es difícil hablar de un "shoot'em up" original. El de los matamarcianos y similares fue, sin duda, el género más trillado de la era de los 8 bits. No necesitaban un argumento, e iban directos a la acción, sin rodeos ni tapujos. Prometían adicción en estado puro, y a más de uno le funcionaba la fórmula. A mi, precisamente, no. Supongo que a lo mejor no tengo unos reflejos prodigiosos, o es que me gustan los juegos un poco más complejos... o es que el 99% de los matamarcianos son, a efectos prácticos, EXACTAMENTE iguales.

Pero no creáis que me cierro al género, ¡qué va! Estoy dispuesto a reconocer un buen matamarcianos, cuando creo que lo es. Y este curiosísimo Kamikaze es uno de esos.

¡BOUM! Nuestra misión es despegar de nuestra base, a bordo de un cachivache que parece salido de cualquier batalla aérea de la Segunda Guerra Mundial, y recorrer el escenario hasta el extremo opuesto, en el que los malos han edificado una fortaleza en la que retienen a nuestros aliados.

El nombre del juego viene del curiosísimo y expeditivo método que hemos de emplear para rescatarlos...

Resulta que cada cierto tiempo, escucharemos una alarma, y veremos un mensaje en pantalla: "Get the dynamite!". En ese momento, aparecerá un avión enemigo, cargando con una bomba (en la captura de abajo podéis verlo: es el cachivache de color gris que revolotea hacia la izquierda de la pantalla). Hemos de destruirlo y después, coger la carga antes de que se escachufle contra el suelo. Ahora, sólo hay que emular a los pilotos suicidas japoneses de la Guerra en el Pacífico (por cierto: perdonadme la fantasmada, pero si no la suelto, reviento... ¿sabíais que "Kamikaze" significa algo así como "Viento Divino"? ... ¡ahhh! ¡qué alivio, jejeje!) y, cuando sobrevolemos la fortaleza en la que los malos tienen a los rehenes... ¡estrellarnos contra la puerta! ¡Que sí, que sí! Nunca he visto una cosa similar en ningún juego, salvo que me falle la memoria. Para cumplir tu objetivo, tienes que suicidarte. Hmmm... imagino que el mensaje no resulta especialmente adecuado para los más frágiles mentalmente :-p

El caso es que si logramos destruir la puerta de la fortaleza, con nuestro ataque, no perderemos ninguna vida. Entendedme: nuestro avión quedará reducido a una humeante piltrafilla, pero inmediatamente después, aparecerá como nuevo en una pista que siempre encontraremos junto a la prisión de turno, y veremos cómo los rehenes corren hacia él.
Ahora, sólo tenemos que volver a la base, aterrizar allí, y misión cumplida.

Una de las cosas que más me llamaron la atención de este Kamikaze, la primera vez que lo vi, fue su sentido del humor.

¡Sí, en serio! Aunque muchos de los personajes son diminutos, están bien definidos, y sobre todo, resultan muy expresivos. Y además, los efectos de sonido acompañan. Fijaos en los paracaidistas incordiantes que, de vez en cuando, veremos descender desde los cielos, meciéndose tranquilamente. Si les disparamos, agitarán los bracillos en pleno vuelo, y entonces, se despeñarán emitiendo un ruidillo verdaderamente cómico. ¡Ven aquí, bonito,  que no te voy a hacer naaadaa!

Y la cosa no acaba ahí... en alguna ocasión tendréis la oportunidad de toparos con... ¡platillos volantes! Despegan lentamente de la superficie, y entonces, salen disparados.

Otro de los detalles originales del juego es que el objetivo principal no es balear al mayor número posible de enemigos (que, dicho sea de paso, hay en cantidades industriales, y muy variados: desde biplanos hasta cazas supersónicos, pasando por tanques, cañones, y hasta hombrecillos armados con un lanzacohetes -bastante peligrosos, por cierto-), si no, simplemente, liberar a los rehenes, y volver a la base de una sola pieza.

 
 
Los escenarios son sencillos y agradables. Respecto a los personajes, ya os digo: aunque muchos son verdaderamente pequeños, es sorprendente lo expresivos que resultan. Y además, hay multitud de ellos.

El reducido tamaño de los gráficos no impide que haya algún que otro detalle digno de mención (personalmente, me llama bastante la atención el derribo de nuestro caza).

Muy bueno... como que es de Maniacs of Noise. La música de presentación es una especie de tema rock/soul, muy alegre y pegadizo, y los efectos de sonido son todos fantásticos. Mención especial, insisto, para el "gritito" (no es digitalizado, pero como si lo fuera) de los paracaidistas al escoñarse contra el suelo.

No es nada fácil encontrarse con un "matamarcianos" (vaaale, no son marcianos en este caso... pero -y eso que no soy nada partidario del uso indiscriminado del inglés-, que alguien me busque una traducción aceptable y que todos entendamos, de "shoot'em up") con ciertos toques de originalidad, y un sentido del humor innegable.

Además, técnicamente está muy pulido en todos sus apartados, y resulta terriblemente adictivo... ¡y difícil! ¿o será que me hago viejo? ... nooo, definitivamente, es que es muy difícil.

* No le faltan originalidad y sentido del humor.
* La variedad y expresividad de los personajes.
* La música y el sonido.
* Muuy adictivo.
* Una de dos: tremebundamente difícil, o autor de la review tirando a achacoso, a estas alturas de la película.