Magic Johnson's Basketball
Género: Deportes Música: Tim Follin
Desarrollado por: Melbourne House Año: 1990
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte la música en formato SID ¡Bodrio!

Si seguís estas páginas, ya sabréis lo que me fastidia el "maltrato" al que la mayoría de las compañías de videojuegos sometieron a nuestro pobre C64 en los 90. No me parece de recibo que se respondiera así a unos consumidores que eran responsables de su auge. Y la verdad, para hacer bodrios como este Magic Johnson's Basketball, mejor no hacer nada.

No sólo se desarrollaban títulos que caían holgadamente por debajo de la mediocridad, sino que a veces incluso se lanzaban productos que daban la impresión de estar sin terminar. Porque o bien a este juego en cuestión, le dedicaron 15 días mal contados, o es que los programadores no daban para más, los pobrecitos.

Magic Johnson's Basketball es, posiblemente, el título comercial más plagadito de errores clamorosos que conozco. Es asombroso que alguien dejara que algo así se distribuyera a medio mundo, cobrara a los commodoreros como si les estuvieran vendiendo un lingote de oro, y después de todo ello, no se les cayera la cara de vergüenza.

FEO Y el caso es que tampoco empieza tan mal: la pantalla de presentación tira a austera, pero no le falta cierta elegancia. Y de fondo, un estupendo tema de Tim Follin, sin duda lo mejor del juego (claro que en este caso es como si la banda sonora de Torrente 2 la hubiera compuesto Ennio Morricone).

Así que, con fundadas esperanzas (máxime si tenemos en cuenta que la empresa responsable del producto en cuestión, es ni más ni menos que Melbourne House, una de las clásicas de la era de los 8 bits), comenzamos el partido y... ¡ridiela!

¡Pero bueno! ¿Qué son esos amasijos de pixels informes, corruptos y desgarbados? ¿Cómo dice usté? ¿Jugadores? No me lo puedo creer...

Pues sí, hijo, sí: esos monigotes feos y aquejados de multitud de bugs que hacen que partes de sus cuerpos parpadeen o desaparezcan, pretenden ser jugadores. A lo mejor pensáis que exagero, pero creo que si no fuera una memez hacer un drama de una trivialidad como esta, diría que me parece indignante. Ya a los 5 segundos de partida, uno tiene una fuerte impresión de estar ante un producto no sólo inacabado, si no en una etapa bastante temprana del desarrollo. O eso, o repito, que los programadores no tenían ni repajolera idea de lo que hacían. ¡Pero si el C64 estaba especializado en sprites! Cualquiera de los chusqueros engendrillos animados que su seguro servidor programó alguna vez, eran bastante menos feos que estos. Horror.

Y los personajes no son los únicos con problemas: en ocasiones verás fallos TREMENDOS, CLAMOROSOS, ASOMBROSOS, en el propio escenario, así que no te asustes si observas  que la mitad superior del fondo desaparece, y en su lugar surge una barra formada por pedacitos de la pista.

Pero bueno, no nos dejemos guiar por esas primeras impresiones (hay que hacer un esfuerzo, sí, pero en fin...), y tratemos de jugar la pachanguita.

Se siguen las reglas de la NBA, es decir, cada partido se divide en cuatro cuartos que, sin embargo, tienen una duración fija de 2 minutos cada uno. No puede cambiarse, lo que hace que uno se dé cuenta de que, en realidad, al usuario se le dan poquísimas opciones. Vamos, tan pocas como tres: un jugador, dos jugadores, o entrenamiento. Se acabó. Ni siquiera se nos permite cambiar el nivel de dificultad... algo tan básico que hasta un juego de 1985, como el excelente (mil veces mejor que este) International Basketball, incluía.

¿Qué significa esto? Que durante los dos o tres primeros cuartos, mientras tratas de habituarte a la mecánica de juego (al menos hay que decir a su favor que es bastante rápida) estarás casi a merced del equipo rival (en caso de que lo controle el ordenador, claro)... y en cuanto aprendas a robar balones y a tirar a canasta (muy intuitivo: pulsar fuego+abajo), les darás un verdadero baño. Y esto, en la primera partida, así que imagínate lo desafiante que puede resultar el juego... 

Si además, intentamos repasar las reglas del baloncesto que se han incluido, de nuevo veremos que Magic Johnson's Basketball, no resiste ni la más mínima comparación, con prácticamente cualquier título de baloncesto de la historia del C64 (incluyendo a muchos, 6 ó 7 años más antiguos).  AÚN MÁS FEO

Aparte de aquello del "campo atrás" (es decir: una vez que entramos en territorio del rival, no podemos pasar el balón de nuevo al nuestro), no recuerdo haber visto ni un solo detalle más. Penoso.

Si os he de ser sincero, salvo una canasta que conseguí a 1 segundo de que terminara el partido que jugué para hacer esta review, y que me permitió alcanzar la prórroga (en la que, como ya le había cogido el tranquillo a la mecánica, le di una buena tunda al ordenador), prácticamente en ningún momento me entretuve.

 
 
Feos, simples, cuadriculados... el fondo parece dibujado por un chaval de parvulario y los personajes son verdaderos pixels con patas.

Quizás merecerían un 4, pero el hecho de que están absolutamente plagados de errores incomprensibles (no, no es cosa de los emuladores: lo recuerdo también de la versión original en cassette), y de que el juego sea de 1990, en mi opinión, le resta un puntito (y soy benévolo).

Lo único del juego que está a un nivel digno. La música es muy buena (por cierto: en CCS64 no está bien emulada), y los efectos de sonido, muy logrados (aunque sólo hay cuatro, si no me equivoco: el pitido del árbitro, los botes del balón, el ruido de éste al golpear contra el aro, y el bramido de la afición -especialmente llamativo, con sonido de "trompetas" de fondo y todo).

Si ya de por si es un juego malo, el hecho de que se desarrollara en 1990 a mí, personalmente, me repatea. La impresión no puede ser más pobre, a pesar de los esfuerzos de Tim Follin por dotar a semejante subproducto de un poquito de calidad.

* La música. * Los gráficos son feos y están plagados de errores clamorosos.
* Apenas incluye reglas del baloncesto.