Montezuma's Revenge
Género: Plataformas Música: No tiene
Desarrollado por: Parker Brothers Año: 1984
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Mooola...

Hmmm... ¿Montezuma? ... Vaya, yo conocía al Emperador de los Aztecas, MoCtezuma (con C), pero... ¿MoNtezuma (con N)? Aaay, estos yanquiis... :-)

Perdón por la repollada. Los exámenes finales tienen estas cosas...

Es posible que muchos de vosotros (sobre todo los que tuvisteis un Speccy) recordéis este juego, aunque con el título de Panama Jack. ¡Ahh, qué recuerdos! Es uno de los primeros videojuegos de los que tengo memoria. Uno de mis múltiples vecinos-con-Spectrum-incorporado (de hecho, creo que yo era el único commodorero del barrio) lo tenía. El chaval era un fiera, y a pesar de la dificultad estratosférica del jueguecito en cuestión, era capaz de terminárselo como el que no quiere la cosa. Y yo me lo pasaba pipa simplemente mirando cómo jugaba. En serio, el tío era un espectáculo a los mandos de su Speccy. ¡Qué vicio!

Panama Jack era un plataformero una mijina country en el apartado técnico, pero inmensamente adictivo, en el que un muñequito se adentraba en las profundidades de una tumba subterránea, en busca de los tesoros de antiguas civilizaciones.

¡Quieta, bisha! Recuerdo muy vivamente la pantalla final, en la que un gigantesco monstruaco humanoide (formado por bloques tan grandes como esas gemas amarillas que podéis ver en la captura de la izquierda), trataba de zamparse al protagonista.

Era algo verdaderamente impactante en aquel entonces. Sí, puede que el bicharraco en cuestión estuviera dibujado en chusquera-resolución, pero el caso es que era descomunal.

Nunca pensé que se hubieran lanzado versiones para otros ordenadores, hasta que un día, más de 15 años después, mientras vagabundeaba por Inet, me topé con este Montezuma's Revenge. Había oído hablar de él, y cuando lo probé en mi emulador, se me agolparon los recuerdos... ¡sí señor! ¡es el Panama Jack! ¡Para C64!

Claro, que es técnicamente más agraciado que la versión de Speccy. Los gráficos son más agradables, especialmente el sprite del protagonista, y el movimiento es bastante más rápido. Pero sigue teniendo todo su encanto rupestre, no creáis.

En el juego manejamos a una especie de mexicanito, con su sombrero enorme y una especie de poncho abotonado (¿ein?), que debe descender hasta lo más hondo de una red de cámaras subterráneas, en busca de riquezas. Nos toparemos con enemigos móviles, como calaveras que rebotan o ruedan por el suelo, o enormes arañas; o con malos que permanecen fijos en su posición, como serpientes venenosas.

Tenemos defensas contra ellos, sí, pero hay que recogerlas en algunas de las habitaciones de la caverna. Hay dos armas:

- Espada, permanecen en nuestro inventario hasta que chocamos contra alguno de los malos. En ese momento, la perdemos, pero el malo desaparecerá.

-  Y... bueno... algo que recuerda a una maza, o a un bastón, o algo similar: tiene una duración limitada (unos 7 u 8 segundos, poco más o menos). En ese tiempo, todos los malosos se volverán grises, y no podrán hacernos daño.

Salvo estos dos cachivaches, el único método que tenemos para protegernos de los monstruos, es correr más que ellos, esquivarlos, o saltarlos... y ya que hablo de saltos: a lo mejor os parece una tontería, pero a mi me resulta un poco frustrante a veces que el protagonista no pueda saltar mientras está quieto. Quiero decir que necesita tomar un poco de impulso, de modo que cuando tenemos que pegar uno de esos brincos con "precisión a nivel de pixel", mientras maniobramos sobre una plataforma estrecha, lo más probable es que terminemos varios metros más abajo, convertidos en relleno para nachos. En situaciones como esa, la única manera de salvar el obstáculo de turno, es darle un levísimo toque al joystick en la dirección oportuna, e inmediatamente después, pulsar el botón de disparo. Requiere su práctica, como podéis imaginar...

Pero hay otros peligros, además: el principal son las caídas. Cuando nuestro hombrecillo se despeña desde una altura superior a la suya propia (que ya es bastante poco para lo que nos tienen acostumbrados la mayoría de los plataformeros), acabará estampado de cabeza contra el suelo (la animación resulta bastante cómica, por cierto). Y eso, claro, no es lo único: además, veremos enormes hogueras (mirad la captura de abajo), plataformas que aparecen y desaparecen a intervalos regulares, cintas transportadoras (que pueden ser una ventaja, o un verdadero incordio)...

Para seguir avanzando hacia las profundidades de las cuevas, necesitamos recoger llaves.

Cada una de estas abrirá una puerta de su mismo color (muy típico, ¿no? Las llaves rojas abren puertas rojas, las azules, puertas azules, etc...). Sin embargo, el inventario es limitado: sólo podremos llevar un máximo de cinco objetos simultáneamente, así que no te dediques a coger llavecitas a lo loco. Es conveniente dejar un hueco siempre que sea posible.  ¡Boing!

Además, cuando el inventario está lleno, no podremos recoger ninguna de las gemas doradas que hay en algunas de las habitaciones (y tienen su importancia, no creáis, porque nos proporcionan una buena suma de puntos; y cuando alcancemos los 10.000, obtendremos una vida extra).

En la pantalla de presentación, el juego nos pide que elijamos el nivel: 1, 2 ó 3.
Bueno... no tengo ni repajolera idea de a qué "nivel" se refieren. ¿Nivel de dificultad? No estoy seguro, porque el "3" parece bastante más sencillo (al menos, lo poco que he visto) que el "1". Además, el mapa cambia significativamente: no sólo los colores de las habitaciones, sino cómo están comunicadas, e incluso la forma de alguna de ellas. De hecho, recuerdo cierta sala que, en el nivel "1" sólo tiene una salida, y en el "3", cuenta con una escalera en su parte inferior, que lleva a una extensa red de habitaciones. Curioso, sí... además, esto favorece la "longevidad" del juego. Si tienes los huitos suficientes como para conseguir terminártelo en un nivel, siempre puedes probar con otro.

 
 

Son una especie de versión "corregida y aumentada" de los del Panama Jack, aunque siguen siendo bastante simples, especialmente los de los escenarios. El protagonista está algo más conseguido. Al menos, el sprite tiene varios colores.

Funcional. No hay música, además.

Tremendamente adictivo. Es uno de los plataformeros más entretenidos e interesantes que recuerdo. Os recomiendo que, al menos, le echéis un vistazo.

* Enormemente adictivo.

* En ocasiones, es dificilísimo, sobre todo porque el protagonista no puede saltar sin coger un poco de impulso.