Pyjamarama
Género: Aventura Música: ?
Desarrollado por: Mikro Gen Año: 1984
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En mi opinión, los juegos de la saga de Wally Week, como este Pyjamarama, o los otros que podéis encontrar en mi página (Everyone's a Wally y Herbert's Dummy Run), se contaban entre las aventuras más difíciles de los 80.

Te daban a un personajillo (o incluso a varios), lo soltaban en un escenario bastante restringido (no se puede decir que el nivel de interactividad con el entorno fuera espectacular, precisamente), te ofrecían un puñado de objetos a cuál más extraño (de entrada ¿a alguien se le ocurre qué hacer con una aldaba y una radio?) y ¡hala! ¡apáñatelas como puedas!

Los puzzles eran generalmente poco evidentes, por no decir que no lo eran en absoluto. Claro, que igual es sólo que un servidor de ustedes es un poco torpeitor... 

El argumento es muy original. Tanto que aún lo recuerdo de mis tiempos de commodorero. Mis sempiternos y ubicuos  vecinos spectrumneros tenían todos los juegos de la saga de Wally Week, incluyendo este.

¿Por qué no podré soñar con Cameron Díaz? Cada vez que conseguían algo que les hacia gracia, corrían a contármelo, no sé yo si por aquello de la necesidad de compartir el entusiasmo, o simplemente para darme una miaja de envidia, sabedores de que me costaría sudores encontrar el titulito en cuestión para mi C64.

Bueno, pues resulta que Wally se ha quedado dormido y, si llega tarde al trabajo, le despedirán. Mientras, tiene una de esas "pesadillas de urgencia" que probablemente os haya asaltado a más de uno en alguna ocasión. Me refiero a esa situación desesperante, a medio camino entre el sueño y la vigilia, en la que uno es casi consciente de que se ha quedado dormido y que tiene que despertar, pero por mucha voluntad que le echa, es como si tuviera una losa sobre el cerebro.

... ah... ¿que no os ha pasado nunca? ... ehm... bueno... a lo mejor voy a tener que empezar a visitar a algún psiquiatra :-P

Algo así, vaya.

Controlamos una especie de versión en miniatura de Wally, que vagabundea por su casona (enorme, para estar tratando de un obrero inglés; vamos, que no tiene nada que envidiarle al Palacio de Bukingham), buscando el modo de despertarse a si mismo antes de que sea demasiado tarde. Y como en toda buena pesadilla que se precie, los obstáculos serán muchos, variados, extraños y, por supuesto, feos.

Al final, hemos de apañárnoslas para que el descomunal despertador (echadle un vistazo, en la captura de abajo; si alguien no salta de la cama y se agarra al techo con las uñas cuando semejante monstruosidad se pone en marcha, es que está muerto) rompa a sonar, y saque a nuestro "yo" dormido de su fusión con la cama. (¡Con lo bien que se está entre las sábanas calentitas, leñe! Eso de madrugar, y encima para pasar frío, es una auténtica puñeta, ¡no me digáis que no!).

Como en otras entregas anteriores de la saga, Wally puede llevar en todo momento dos objetos. Cuando recoja uno en la pantalla, se sustituirá por alguno de los que tenga en su inventario, que pasará a ocupar el lugar en el que estaba el anterior.

En ocasiones, dos de los objetos del inventario actúan entre sí para dar otros dos nuevos, aunque tampoco es infrecuente que podamos pasar alguno de los chismes ante cierto punto del escenario para cambiar su estado. ¡Despiertaaa!

¿Ejemplo? El cubo de agua. Cuando lo encontremos estará vacío, lo que se resalta por la palabra "Empty", escrita en amarillo junto a su nombre en el inventario. Si caminamos ante un grifo en cierta pantalla, el adverbio cambiará a "Full" (lleno). En la imagen de arriba podéis verlo.

Por lo demás, este Pyjamarama es uno más de los juegos de la saga protagonizada por este rechoncho personajillo. Lo único que cambia son algunos de los gráficos, los puzzles y poca cosa más. O lo que significa lo mismo: si te gustaron Everyone's a Wally y Herbert's Dummy Run, te lo vas a pasar como un enano de esos que viven en una seta, con este Pyjamarama. Si no, mejor dedícate al cultivo de espárragos ucranianos en condiciones de salinidad óptimas. Te divertirás más.

Por no faltar, no faltan ni los "miniarcades" que están presentes en otros títulos de la serie. Me refiero a que en algunas habitaciones (al menos, una que yo haya visto), nos toparemos con un auténtico videojuego clásico... aunque empleando los gráficos del propio Pyjamarama, claro. Me explico: la pantalla en cuestión está llena de bichejos como los que nos podemos encontrar en cualquier otro punto de la casa de Wally, aunque revolotean en formación, dejándonos caer toda suerte de cacharros dañinos.

Wally hace las veces de nave espacial, y debe destruir a la oleada de "marcianitos", lanzándoles un cuchillo y un tenedor. Cuando los hayamos quitado a todos del medio, aparecerá otra oleada. No sé hasta cuándo dura el show, ni si es necesario algún objeto para completarlo, pero es más que probable que al vencer a todas las hordas de bicharracos agresivos, se nos otorgue algún chisme útil. Eso es al menos lo que sucedía en la pantalla análoga del Herbert's Dummy Run.

 
 

Prácticamente idénticos a los de la versión de Speccy, aunque sin los problemas de... bueno, no sé cómo se les llama "técnicamente"... creo que "colisión de atributos" o algo así. Yo siempre los he llamado "desteñido". De todos modos, son divertidos, coloristas y funcionan muy bien.

Ah, por cierto, la pantalla de presentación sale echa un cristo, pero en la única versión que encontré en la que esto no sucedía, resultaba que apenas había sonido durante el juego, así que al final he decidido pasar por alto este (pequeño) problema.

Mal. La música es bastante sosa (un par de voces metálicas, y pare usted de contar), y los efectos de sonido casi, casi parecen sacados del altavoz de un Speccy.

Otra de las aventuras clásicas de Wally Week. A los aficionados al género les resultará especialmente entretenida.

* Una aventura divertida y gráficamente agradable. * El sonido.