|
Starquake
|
||||
|
||||
|
He aquí otro de esos argumentos compuestos por un refrito de cuatro vaguísimas ideas cosmológicas, que demuestran que la Astronomía es, para el común de los mortales, tan llamativa como poco comprensible. O lo que es lo mismo: el autor de la historia escuchó campanitas y no supo dónde.
En un confín de la Galaxia, un agujero negro ha escupido un planeta. Sí,
señoras y señores: lo ha ESCUPIDO. Vamos, ha hecho justo todo lo contrario de
aquello por lo que estos curiosos objetos son más célebres (que es tragarse
todo lo que se les acerca).
Más extraño aún: el planeta tiene un núcleo artificial que, posiblemente
debido al mal viaje a través de los túneles de la gravedad y la radiación de
la aberración cosmológica, petardea, tose y vibra, amenazando con provocar toda una
implosión del mundo que lo alberga.
Pero esperad, esperad, que hay más: si la citada implosión tiene lugar,
provocará una reacción en cadena que destruirá todo el Universo. Mosquis.
Sólo hay una esperanza: encontrar recambios para ese núcleo agonizante, antes de que se produzca el "Starquake" que reducirá todo el Cosmos a una fría y tenue neblina de partículas subatómicas. Qué triste, ¿no?
A todo esto... no resisto la tentación de insertar aquí una de mis estridentes repolleces: realmente, los Starquakes existen.
![]() |
La traducción sería algo así como "Temblor estelar", y no son más que un terremoto en la superficie de una estrella... claro, que no tienen nada que ver con las sacudidas que a nuestro planeta le da por sufrir de vez en cuando, ya que los soles son gaseosos, y no tienen una superficie sólida. |
Ahh... ya estoy mucho más a gusto. Continuemos.
Me llama la atención cómo la subjetividad es un parámetro fundamental a la
hora de hacer el comentario de un juego. No, no es ninguna perogrullada
gilipollesca que-sólo-se-me-podía-haber-ocurrido-a-mí. Yo he jugado tanto a
las versiones de Speccy (la original), como a la de C64 (que, además, tuve en
mis tiempos). Y sí, lo admito: la programada para el inolvidable teclitas-de-goma tiene todo el
encanto de muchas de sus mejores aventuras. Incluso se las apaña moderadamente
bien con los conflictos de atributos (eso de los "colores que destiñen al
cruzarse"), que no son demasiado molestos. Sin embargo, la de C64 tiene prácticamente los mismos escenarios, el personaje principal usa
tres colores, en lugar de uno, tiene música y buenos efectos de sonido, y el
desarrollo es algo más rápido. Y aún así, he leído reviews de nostágicos
spectrumneros en las que aseguraban que su versión era la mejor.
Estoy, humildemente en desacuerdo, si me permiten decirlo. Vale: Starquake era
todo un clasicazo del Speccy, pero los responsables de la conversión de C64 se
lucieron de verdad. No se limitaron a la típica conversión no optimizada, que
corre a pedales, apenas usa colores, y prácticamente no tiene sonido, sino que
realmente la adaptaron a nuestra máquina. Claro que, lo reconozco, la versión
de Spectrum no es tan desquiciadamente difícil como la nuestra.
Pero sigamos, sigamos...
Os había dicho que el siniestro agujero negro ha regurgitado un planeta
inestable que amenaza con volar todo el Cosmos. La respuesta de... bueno, no sé
si de nuestra Civilización o de alguna otra, es enviar una monada de criaturita peluda
esférica con antenitas y patas cortas, llamada BLOB (acrónimo de "Bio-Logically
Operated Being", o "Criatura manejada biológicamente"... como el
100% de las criaturas, mire usted por dónde).
Nada de potentes androides
armados hasta los dientes. Nada de una expedición de marines coloniales
protegiendo a un grupo de los mejores cosmólogos y físicos nucleares. No: un
bicho rechoncho y peludo, con cara de besugo compungido.
La tarea es simple: hemos de descender hasta el centro del planeta, y tomar
buena nota acerca de la configuración del núcleo agonizante. En cada partida cambia, y
estará formado por distintos objetos, a cual más curioso (incluyendo, a veces,
hasta diskettes y extintores). En total, son 9.
Una vez que sepamos qué tenemos que recoger y qué no, hemos de explorar las
512 (¡leñe!) pantallas de que consta el juego, en busca de los recambios
necesarios.
| Está claro que, con semejante extensión, es bastante complicado moverse a través del juego, máxime si tenemos en cuenta que los objetos a recoger son distintos en cada partida. A no ser que tengas un mapa, y un manejo envidiable del pequeño golondrino corredor que hace las veces de protagonista de la historia, no creo que llegues muy lejos. | ![]() |
Afortunadamente, hay atajos: repartidos estratégicamente por la red de cavernas, hay una serie de teletransportadores (no estoy seguro de cuántos son... creo que están entre 11 y 15).
Cada uno de ellos tiene un código de 5 letras asociado. Cuando entremos en él, aparecerá en pantalla. Anotadlo, porque es una forma magnífica de moverse instantáneamente de punta a punta del mapa, sin tener que corretear como locos. Son muy necesarios, porque Blob sólo puede guardar cuatro objetos en un momento dado (si tiene el inventario lleno, y recoge un quinto, se sustituirá por uno de los que llevaba encima), lo que nos obligará a hacer más de una excursión al núcleo, para reemplazar sus componentes. (Aunque si os cansáis de andar, siempre podéis utilizar las "minipirámides de Keops" -sí, se llaman así-, en las que, mediante un par de llaves codificadas, es posible conseguir algún objeto).
El planeta está llenito de peligros. No sólo en la forma de alienígenas chiquitines y también de lo más monos (no os aconsejaría comprar a uno como mascota, sin embargo... posiblemente te deglutiría la epidermis en cuanto te descuidaras), que se materializan nada más entramos en una pantalla, y comienzan a darnos la brasa incansablemente (hay un tipo de ellos, por cierto, capaz de reventarnos una vida entera con sólo tocarnos)... además, hay rayos que se encienden y apagan intermitentemente, o una especie de esferas erizadas de afiladas púas, capaces de terminar con una de nuestras vidas en un santiamén.
Para defenderse de ellos, Blob puede disparar un láser (o similar). Pero
ojo: la munición es limitada, así que no pegues el dedito al botón de
disparo. Afortunadamente, pueden recuperarse tanto ésta, como la energía, y las
plataformas, recogiendo los objetos adecuados.
Ah, ¿que qué son las plataformas esas? Bueno, pues dado que Blob no puede
saltar, son la única manera que tiene de alcanzar lugares elevados. Si movemos
el joystick hacia abajo, nuestro orondo héroe emitirá una plataforma bajo sus
pies, que le elevará unos centímetros. Si repetimos la operación varias veces
seguidas, conseguiremos subir hasta sitios poco accesibles (fijaos en la segunda
captura). Pero, como os he contado, también estas plataformas tienen usos
limitados (aunque recargables).
Aún así, si os quedáis sin ellas, no creáis que habéis perdido toda posibilidad de acceder a pantallas elevadas: en algunos lugares hay una especie de planeadores (en la primera ilustración, es ese cacharro blanco que se ve, posado sobre una estructura de color celeste) que nos permitirán revolotear libremente por todas partes. El problema que tienen es que no podremos recoger objetos mientras estemos usando uno de ellos. Habrá que dejarlo antes, en uno de sus "muelles de atraque" (que son precisamente, como el chisme azul celeste).
|
|
|
||||||
![]() |
Prácticamente clavados a los de la versión de Speccy, y eso está bien, porque eran bastante buenos. Es más: incluso han sido mejorados, ya que el movimiento de los personajes es un poco más fluido y rápido, y el protagonista usa más colores. Todo el juego está dibujado en alta resolución. Y eso mola. |
![]() |
Yo diría que las músicas son muy típicas de un juego de mediados de los 80. Suenan mucho a SID, vamos. Pero, para mí, lo mejor son los efectos. Empezando por los zumbidos, susurros y demás ruidos curiosos que se escuchan mientras correteamos por las cavernas y se materializan todo tipo de alienígenas a nuestro alrededor, y terminando por los potentes sonidos que emiten las máquinas de teletransporte cuando las utilizamos. |
![]() |
Un representante clásico del género de los arcades / aventuras, con un mapa enorme, y unos gráficos muy agradables y bien definidos. Lo mejor de todo es que es una adaptación magnífica de la excelente versión de Speccy. En vez de hacer una especie de volcado directo, la gente de Bubble Bus se las apañó para utilizar algunas de las características especiales del Commodore, y pudieron dotar al juego de un sonido más que decente y sprites que se deslizan con suavidad por la pantalla. |
Si te gustan los juegos como este, te lo vas a pasar como un enano cascabelero: con sus 512 pantallas, tienes entretenimiento para rato.
| * Gráficos muy bonitos. * El sonido es bastante "ambiental". * Mapa enorme. |
* Terriblemente difícil. Me cuesta creer que alguien haya sido capaz de completar la versión de C64. |