Qué por qué una lista de mis juegos de Commodore favoritos? Hombre, pues quizás los recién llegados puedan utilizarla como orientación. Claro, que cada uno tiene sus gustos, sus géneros preferidos, sus manías, así que no sólo no pretendo que nadie se tome este "top 20" (y perdón por el inglesajo) como una especie de consejo. En absoluto. Simplemente, pretendo responder a aquella pregunta tan frecuente de los novatos: "oye ¿qué juegos buenos de C64 hay por ahí?". Pues mire usted, los tiene a montones, pero si tuviera que quedarme sólo con veinte, para mí, serían estos:

1. Elite 2. Times of Lore 3. Project: Stealth Fighter 4. Ultima V 5. Ultima IV 6. Blackwyche 7. Entombed 8. Zak McKracken 9. Maniac Mansion 10. Impossible Mission
11. Cauldron 12. Pirates! 13. The Last Ninja 2 14. Bruce Lee 15. Labyrinth 16. Ghostbusters 17. Fist 2 18. The Eidolon 19. Barbarian 2 20. Skool Daze

Firebird, 1985
Elite es, sin duda, uno de los títulos más premiados, alabados y admirados de la era de los 8 bits. Un clásico. No, perdón: EL clásico. ¿Y de qué va? A grandes rasgos, tomamos el papel de un joven piloto espacial (en el siglo treinta y tantos), hijo de un comerciante que murió durante el ataque de unos piratas, y que trata de labrarse su vida y su futuro a través de las ocho galaxias de la GalCorp (Galactic Corporation).

Origin, 1988
Times of Lore no es un juego de rol propiamente dicho, como los de la serie Ultima. Pero, para mí, siempre fue uno de los títulos más llenos de imaginación y de magia, que tuve nunca en mis tiempos. Una joya. La historia es bastante más profunda que en la aplastante mayoría de los videojuegos, el mapa es inmenso, está lleno de pequeños detalles que le dan muchísima personalidad y realismo, y uno siempre tiene la sensación de que forma parte de un mundo vivo.

Microprose, 1987
Por su asombrosa profusión de detalles, por su complejidad (aunque razonable y no difícil de asumir; especialmente con la ayuda de la plantilla que se colocaba sobre el teclado del C64 y que venía con el juego original), por su cantidad de misiones, virtualmente infinita y por su realismo, para mí este Project Stealth Fighter es el mejor simulador de vuelo que conozco para el Commodore.

Origin, 1988
Junto con el Ultima IV, para mí este es el mejor capítulo de las dos primeras trilogías de esta mítica saga de juegos de rol por ordenador. Es ENORME: ocupa OCHO discos, ni más ni menos, y por fin los gráficos son verdaderamente adecuados: muy sencillos, como si de un juego de estrategia se tratase, pero no exentos de colorido y detalles simpáticos. Clásico donde los haya. Para mí, no es un juego de rol, es EL juego de rol.

Origin, 1985
En aquel entonces, los juegos de rol tenían fama de ser enormemente simplones en el apartado técnico. Y este es un buen ejemplo de ello. Es comprensible, en realidad: si uno pretendía crear un mapa descomunal, con varias ciudades llenas de personajes con los que podemos hablar, mazmorras, combates y aventuras, sin que necesitaran 18 discos, había que simplificar gráficos y sonido. Digamos que se limitan a cumplir con su misión, y pare usted de contar. Eso sí: la historia, y sobre todo, el enfoque que se le da, son únicos.

Ultimate, 1985
Personalmente, creo que este Blackwyche es el mejor de los cuatro episodios de la saga de Ultimate protagonizada por el bigotudo investigador británico que, injustamente, nunca ha sido reconocido por el grueso de los commodoreros como uno de los iconos de nuestra maquinita.  La atmósfera del juego es sencillamente fabulosa, con unos gráficos excelentes y unos efectos de sonido muy trabajados y con muchísima personalidad.

Ultimate, 1985
Gráficamente, Entombed es fantástico. Sí, es verdad, muchos objetos y personajes son cuadriculados a más no poder (como la cabeza de buey que bloquea el acceso al segundo nivel), con unos pixels enooormes. Sin embargo, en el cómputo general, (y teniendo en cuenta que estamos hablando de un programita de más de 15 años de antigüedad), el ambiente es macanudo. El sonido también está muy por encima de la media, sobre todo los efectos. Un CLÁSICO, donde los haya. Si has jugado a Blackwyche, y te gustó, ya te estás bajando este

Lucasfilm Games, 1988
Aún no le he podido dedicar más de una media hora, pero no me hace falta para otorgarle a este juego todo un 10. Conozco de sobra todas las aventuras gráficas de Lucasfilm (especialmente, las que capitaneó Ron Gilbert -las mejores, creo yo-), y este es un magnífico representante. Lo tiene todo, incluyendo el inteligente sentido del humor de los Maniac Mansion, Monkey Island y demás (buenas) hierbas.

Lucasfilm Games, 1987
Seguro que fue todo un lujo para los commodoreros de medio mundo poder disfrutar de uno de los clásicos de la historia de los videojuegos. Lástima que aquí, en España, nos comiéramos un rosco, para variar. Maniac Mansion es, simplemente, una joya. Así de claro.

Epyx, 1984
Quizás el mejor plataformero de toda la historia del Commodore 64. Para quitarse el sombrero, en el aspecto técnico (y más, teniendo en cuenta el año en el que se desarrolló -un aplauso entusiasmado para el programador-), y terriblemente adictivo. Una leyenda.

Palace Software, 1985
Puede que sea uno de los plataformeros más difíciles de la historia del C64... corrijo: ES, SIN DUDA, uno de los plataformeros más difíciles de la historia del C64. Desquiciadamente difícil. Pero tiene algo. Quizás es sólo cosa mía y de mi psicótico-neurótica historia personal con él, pero el caso es que me parece fantástico. Tiene una personalidad arrolladora, es un ejemplo perfecto de juego de 8 bits, está muy trabajado (y muy bien) en el apartado técnico... una maravilla, vamos.

Microprose, 1987
Como corresponde a la época, muchas de las tierras de la región estaban aún por descubrir. Los rumores de tesoros escondidos, o minas de oro encontradas en lugares recónditos, estaban a la orden del día. Así que el juego no sólo nos obligará a involucrarnos en la política y tejemanejes diversos del Caribe, sino que en ocasiones podremos navegar por aguas desconocidas y mandar expediciones tierra adentro, en busca de riquezas. Pirates! es un juego precioso. Simplemente.

System 3, 1988
Este Last Ninja 2 supera a su predecesor en casi todo. Y no sólo en el terreno técnico: además es bastante más agradable de jugar, ya que, aunque el método de control es el mismo, han simplificado mucho los saltitos sobre riachuelos y abismos: ahora ya es bastante más difícil que te supongan una verdadera sangría de vidas. En dos palabras: OBRA MAESTRA.

U.S. Gold, 1983
No hagáis ni caso de los gráficos toscos y primitivos; Bruce Lee es uno de los juegos más entretenidos que se lanzaron para C64. En serio. Así de rotundo. Y por si fuera poco, permite que un segundo jugador tome las riendas del furibundo Yamo Verde y emprenda la caza del heroico limón saltarín. ¿Una pega? Sí: que es muy fácil. Demasiado, quizás. Con un poco de práctica, terminar el juego no sólo es factible: es casi inevitable. Como leéis.  


Lucasfilm Games, 1986
Si hay algo que ha caracterizado a Lucasfilm Games, han sido las aventuras gráficas. Han creado verdaderos mitos. Es más: ellos fueron quienes hicieron que el género naciera. Su currículum es apabullante: Maniac Mansion, Indiana Jones and the Last Crusade, Day of the Tentacle, la saga de Monkey Island, Loom... en fin... una joya tras otra. Labyrinth es uno de los juegos más divertidos e inteligentes que recuerdo, para C64. Un dignísimo precursor de las aventuras gráficas de Lucasfilm.

Activision, 1984
Creo que fue el primer gran éxito del C64 en España. Incluso recuerdo haber leído una review en la revista Commodore Magazine (¿alguno se acuerda de ella?). Quizás esté ya desfasadillo, aunque sigue siendo terriblemente divertido. Es uno de los hitos de la historia de nuestro Commo, igual que su presentación: "¡Ghostbusters! ¡Juajuajuajuaaaaa!" :-)

Melbourne House, 1986
Puede que mi valoración de este juego sea con la que más de vosotros esté en desacuerdo. Es de esos que no dejó a nadie indiferente. La gente, o lo odia, o le encanta. Así de exagerado. Fist 2 no es un arcade de lucha: es una aventura. Y yo creo que, con este juego, uno tiene aventura para rato. Y de las entretenidas.

Lucasfilm Games, 1985
Pilotamos el Eidolón, una máquina victoriana, a través de las grutas de otra dimensión, que se nos muestran con una vista en primera persona. Y no se avanza a pantallazo limpio, no... el movimiento es fluido y suave. Como en el celebérrimo Doom, para que nos entendamos. (No tan rápido, eso sí). Parece mentira que el juego se programara en 1985. En resumen: un juegazo.

Palace, 1988
Para mí, Barbarian 2 es la secuela perfecta de un juego de lucha mítico, como fue la entrega original. Multiplica los escenarios, las pantallas, y sobre todo, multiplica los enemigos, su diseño (brillante e imaginativo), y las tácticas necesarias para derrotarlos. Macanudo, ¿no?

Microsphere, 1985
Uno de los juegos más originales, divertidos y graciosos que recuerdo. Es incluso hasta realista (si olvidamos todo eso de profesores con 500 años de edad, o escudos ornamentales hipnóticos, claro): el colegio tiene sus normas, sus horarios, sus clases... hasta los profesores tienen "personalidades" distintas.