FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Street Sports Basketball

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COMENTARIO ORIGINAL
La review
No me digáis que nunca os habéis juntado un grupo de amiguetes a echar un
partidito de fútbol en la calle. De otro deporte, en España, es difícil; aquí, si tienes
13 años, y no sabes quien es Raúl o Zidane, eres un marciano; eso sí, no
importa que no sepas ni quiénes fueron los romanos, ni dónde está el polo
Norte -basado en hechos reales-; es más: si me apuran... incluso mejor que no
lo sepas. Destacar en algo que no tenga que ver con la garrulería, la destreza
en el ligoteo de discoteca de barrio o en pegarle puntapiés a una pelota, no está nada bien visto, ya sabéis, y menos en según qué
ambientes.
¿No recordáis aquello de dos "capitanes" -generalmente, uno de los
dos era el dueño de la pelota- eligiendo alternativamente a los miembros de sus
respectivos equipos? Se empezaba por los mejores, e iban dejando a los más
lerdos para el final. Toda una lección de cómo humillar a alguien. Los niños
son expertos en eso. ¿Que dónde caía yo? Ah, era de los primeros en ser elegido. Era malísimo
jugando al fútbol, pero corría como un gamo.
Bueno, pues a una de las compañías que mejores juegos de deportes lanzaron para el C64, Epyx, se les ocurrió la originalidad de desarrollar una serie llamada "Street Sports" (o sea, "deportes callejeros"). No, no se trata de slalom entre cacas de perritos, decorando alguna acera, o una prueba de resistencia ... de la paciencia ante el tráfico de cualquier ciudad. En realidad, hablo de deportes convencionales, practicados por chavales, en la calle.
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No sé si me dejo alguno en el tintero, pero creo que los títulos de esta serie eran "Fútbol" (europeo, o sea, lo que los americanos llaman "soccer"), "Baseball" y este que nos ocupa: Street Sports Basketball, que me da a mí la impresión que es el juego más practicado en las calles de los Estados Unidos. |
Es curioso, uno tiene la imagen mental (después de tantas películas, series y similares) de un grupeto de enormes negrazos, echando unas canastillas en alguna cancha de cemento en las afueras de alguna barriada obrera, con las paredes llenas de pintadas, las redes que cuelgan de los aros confeccionadas con cadenas y una pandilla de energúmenos con rictus de zulú hambriento, bien provistos de colgantitos, descomunales anillos horteras y gafas de sol, mirando el partido, sentados en una esquina, en torno a un enorme radiocassette que reproduce algún rap machacón, subversivo y agresivo, a todo volumen.
... y sin embargo, este Street Sports Basketball es de lo más políticamente correcto y para toda la familiy en amor y comparsa. Sólo le falta despedir un tenue tufillo a Happy Meal cada vez que uno lo carga. Los diez chavales que lo protagonizan (de entre los que se formarán dos equipos de tres jugadores cada uno) son todos blancos y parecen sacados de cualquier teleserie infantil de animación en el que una pandilla de alegres adolescentes resuelven misterios y salvan al mundo en sus ratos libres. Si queréis que os diga la verdad, me la trae al pairo. El juego es divertidísimo y muy pulido en todos sus aspectos. Eso es lo que cuenta y lo demás son mariconadas.
Cuando la partida comienza, todos los amiguetes se encuentran desperdigados
en el portal de lo que parece una zona residencial humilde, adoptando posturas a
cual más falsa y chulesca.
Tanto si elegimos jugar contra el ordenador, como contra otra persona, tendremos
que sortear a cara o cruz (literalmente: aparece un niño lanzando una moneda al
aire y se nos muestra, entonces, el resultado) quién elige primero.
¿Y quiénes son los Michael Jordans en potencia?
Pues os cuento:
Taite: ya que no tenemos en plantilla morenitos esforzándose por ser
todo lo horteras que puedan, nos hacía falta el toque radical. Y lo pone este
chaval, con el coco pelao como un balón de playa, a excepción de una cresta de gallo
quirico que le recorre la mitad del cráneo. Para redondear la faena, usa unas
de esas gafas de sol que son una banda de plástico oscuro. Vamos, un adefesio.
Si yo fuera su padre, lo vestía de lagarterana, para que supiera lo que es ir
hecho un cristo por el barrio.
¿Habilidades? Los tiros lejanos. No, no son de 3 puntos. No existe esa regla.
En realidad, casi no existe ninguna otra. ¡Esto es basket callejero!
Radar: tiene una pinta de joven scout, que ayuda a las ancianitas a cruzar la calle y asiste, libros en mano, gomina en el pelo y jersey anudado en torno a los hombros, a clases de urbanidad, que no puede con ella. Pero el tipo se maneja bastante bien cuando tiene que hacer algún mate.
Julie: es la típica que está en el equipo porque se lía con el dueño del balón, o porque su papá es policía y tiene muy mala uva. La pobre chica, además de ser una versión tirando a rolliza de Pippi Calzas largas tiene, como característica más destacable, una habilidad especial... para que la pelota se le escape de las manos.
Melissa: muy mona y muy tímida, según el propio juego y parece ser que especialista en tapones. Vamos, en bloquear un pase (no me suena que la primera frase dé pie a ningún juego de palabras escabroso, pero por si acaso...).
Ralph: el benjamín de la pandilla. Un chaval muy, muy rápido, que se empeña en jugar con una gorra que le viene siete tallas grande y tiende a taparle los ojos en el momento menos oportuno.
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Vic: el chulo pirulo de la reunión. No tenéis más que ver cómo se repanchinga, con los brazos detrás de la cabeza, en la escalinata de la pantalla de selección de jugadores. Me cae mal. |
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Brad: si me lo ponen recitando aquello de "mi mamá dice que tonto es el que hace tonterías", me lo creo a pies juntillas. Además, su ficha no es especialmente halagüeña. Viene a decir algo así como... "bueeeno... vaale... Brad tampoco es que sea un jugador estupendo... erm... ¡vaya! ... y tampoco es que sea el mejor pasador, peero...". Sólo les falta terminarla con un: "¡pero es muy buena gente, hombre!".
Magic: con unos rasgos inconfundiblemente apaches... o sioux... o pawnees... o cherokees... bueno, con cara una de indio papajote de lo más simpática, a este chavalín le llaman "Capitán Gancho", por su impresionante habilidad al tirar a canasta trazando una espectacular maniobra, que consiste en sostener el balón con una sola mano y lanzarlo por encima de su cabeza, hacia el lado opuesto (precisamente, en la primera captura la está llevando a cabo).
Kevin: los americanos tienen una manía de lo más curiosa de representar a todos los empollones, presidentes del club de física cuántica del instituto, como unos personajillos menudos, nervudos, canijos, cabezones, con unas inmensas gafas y que siempre reciben apodos como "Cerebro" o "Einstein". Y este chaval no es una excepción. Donde sí que se sale de lo normal es que, en vez de estar diseccionando renacuajos en su casa, se reúne con su pandilla de asépticos macarrillas de plástico y de diseño, y es uno de los mejores con el balón en las manos. El tipo calcula trayectorias balísticas, estima el empuje necesario en función de la velocidad del viento, la presión de los rayos cósmicos sobre la pelota y la fuerza centrífuga de la rotación terrestre dependiente de la longitud en el momento del tiro... y casi nunca falla.
Dana: con su cara de niña mala y su cola de caballo, si no fuera porque soy un tío muy higiénico mentalmente y porque no me podría creer cosa semejante de Epyx, tendría la impresión, por su ficha, de que esta chica es la... erm... animadora del equipo. Sobre todo, de los hombres del equipo.
Elegir a unos jugadores u otros influye realmente en el juego. Algunos son más rápidos, otros más precisos... esto le da mucha variedad. Otro punto a favor es el hecho de que podemos escoger entre cuatro canchas: la pista del colegio, una situada en medio de la ciudad, las calles de un suburbio residencial o un callejón. Y tampoco creáis que es una frivolidad meramente estética. La cancha del colegio es el sitio más fácil. No hay obstáculos, el terreno es homogéneo... sin embargo, en otros sitios, el balón puede dar un bote en una alcantarilla o en el bordillo de una acera y salir disparado, o puede que alguno de los jugadores resbale en una mancha de aceite en el suelo y se pegue el gran culetazo.
Ah, una cosa más, antes de terminar: cuando uno juega al baloncesto en la calle, no tiene un pedaso de marcador electrónico que le va indicando cuánto tiempo queda, ¿verdad? No, claro que no. Por eso, al principio del partido, hemos de elegir hasta qué puntuación queremos competir. El primer equipo que la alcance, vencerá.
↑ Lo mejor
* 10 personajes totalmente distintos, con sus puntos fuertes y sus puntos débiles.
* 4 canchas diferentes, algunas llenas de obstáculos.



