Speed King
Género: Carreras Música: Mervyn J. Estcourt
Desarrollado por: Digital Integration / Mastertronic Año: 1985 / 1986
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte la música en formato SID Moooola...

Antes de nada, una pequeña aclaración sobre el extraño copyright: creo (aunque no he podido confirmarlo) que este juego fue producido originalmente por Digital Integration, en 1985, aunque un año después, fue la conocida compañía de "budgets" (juegos de bajo precio que, aún así, con bastante frecuencia, resultaban entretenidísimos), Mastertronic, la que se encargó de reeditarlo. 

Ahora, sigamos... 

Los que leéis estas fichas con cierta regularidad (graciaas) sabréis que, generalmente, los juegos de carreras no me hacen gracia, porque la mayoría de ellos se reducen a una especie de "slalom" entre los rivales, que tienen la puñetera costumbre de circular como 150 km/h más despacio que nosotros. Fijaos qué emoción. ¿Contra quién es entonces la carrera?

Desde el fantástico Indianapolis 500 (que funcionaba estupendamente en mi... 386), ya estoy bastante desconectado del género, así que no sé cómo son los juegos de Fórmula-1 y similares, de la actualidad.

A mí, lo que realmente me parece emocionante de un título de estas características, es tener la posibilidad real de competir contra unos rivales que no muestran el menor reparo a la hora de darle gas a su bólido o su moto. Que el mayor peligro no sea estamparse contra alguno de ellos que parece que va dándose un relajado garbeo domincal post-comilona en el campo, o salirse de la pista, en un circuito absurdamente estrecho que se tuerce y se retuerce como una carretera de montaña de esas tan pavorosas.

Y aunque este Speed King roza, sin ningún rubor, la mediocridad técnica, se hace enormemente divertido y emocionante, precisamente porque en muchos momentos parece una competición real.

¡Paso, que mancho! Bueno; en realidad, nuestros rivales no son especialmente veloces. De hecho, al tope de la velocidad de nuestra moto, nos las bastamos y nos las sobramos para dejar a los demás pilotos con un palmo de narices.

La clave es que no ocurre como en la mayoría de los juegos de este tipo, en los que los rivales parecen ser generados cuasi-aleatoriamente o a intervalos más o menos regulares, por el ordenador. Quiero decir que, mientras corremos como alma que lleva el diablo, vemos cómo despuntan en lontananza otros pilotos, a los que nos acercamos como un cohete, insisto, como si no fueran más que obstáculos entre los que hemos de practicar un repetitivo y poco desafiante "slalom".

En Speed King no ocurre esto: tenemos 19 rivales, y verdaderamente "están ahí". Esto es: ocupan un área determinada, formando un pelotón que comienza, se ensancha en su centro, y culmina con un líder, de modo que, si queremos ocupar la cabeza de la carrera, tenemos bastante trabajo que hacer.

El más mínimo roce contra cualquiera de nuestros oponentes, nos enviará dando tumbos por el aire (por supuesto, el otro seguirá correteando sobre su moto, tan campante; ¡argh! os parecerá una tontería, pero la frustración que a veces llega a causar el hecho de irse a tomar viento por tocar levemente un pixel que sobresale del sprite de algún rival, se suavizaría si al menos lo viéramos a él aterrizar con los piños por delante... claro, que así, quizás a alguno se le ocurriría la brillante idea de ganar la carrera a base de echar fuera de la pista a todos los demás). Esto produce escenas de lo más emocionantes, cuando tenemos que maniobrar entre corredores, tomando una curva a 200 km/h, intentando no chocar contra ellos. En serio: en este sentido, Speed King es uno de los juegos más desafiantes e intensos.

Aunque en el nivel de dificultad más bajo de los tres que hay, el único riesgo que ofrecen nuestro rivales, es que circulan todos muy juntitos, haciendo que maniobrar entre ellos sea intrínsecamente peligroso, en cuanto le hayas tomado la medida al manejo y a la mecánica del juego (y no creas que es tan fácil como acostumbrarte a meterte con la moto entre dos pasmarotes que circulan haciendo gala de un irritante remilgo a la hora de dar gas), y aumentes la dificultad, te darás cuenta de que los demás corredores cada vez le dan más leña a sus monturas, y si en "Rookie" (aficionado), basta con poner la moto a 90 millas por hora (unos 140 km/h) para dejar a tus rivales a años-luz de distancia, en el siguiente nivel de dificultad, "Champion", será necesario que utilices la quinta marcha (a más de 200), para acercarte al piloto que va a la cola del grueso de tus rivales.

No quiero ni pensar qué tecnologías aplicables al programa de exploración espacial, motores de antimateria, propulsión iónica o cohetes de combustible sólido tendremos que instalar sobre nuestra moto para arañarle un par de décimas de segundo al kamikace que lidere el pelotón, en el nivel "Pro" de dificultad. ¡Que corra el aire!

Eso sí: si queréis velocidad de verdad, de verdad, de la güena, güena, enfilad alguna recta, meted la sexta marcha, y ¡gas a tope! Ya veréis qué gracia cuando llegue la siguiente curva y vuestra moto, convertida en una feroz bola de fuego a causa de la fricción con el aire, abandone la pista, atraviese el campo, zumbe durante un par de millas sobre los aterrorizados lugareños, rompiendo cristales y ventanales al pulverizar la barrera del sonido, y termine abriendo un cráter de varios kilómetros de diámetro, al impactar contra alguna montaña.

Vale. Me he pasao un poco. Pero lo cierto es que, a la velocidad máxima, Speed King es uno de los juegos de carreras más rápidos (¡e incontrolables!) que he visto. Sólo os recomendaría esa "mítica" sexta marcha cuando conozcáis suficientemente bien el circuito, y tengáis un cierto manejo de la moto.

Digo esto porque el juego incluye una (bastante original) opción de ver el trazado del circuito elegido, previo a la carrera. Si la seleccionamos, la vista recorrerá el asfalto, a toda velocidad (y sin motos; es como si las imágenes nos las mostrara una cámara que vuela a ras de la pista), pasando por rectas, curvas y recontracurvas. Bastante profesional.

 
 

Lo bueno es que son inmensamente rápidos. Lo malo es que los sprites son cuadriculados y simplones, y los bordes de la pista tienden a deformarse, sobre todo en las curvas.

Un tema musical algo extraño (y que no está bien emulado en CCS64 -en VICE, sí-), una especie de zumbido estridente que pretende ser el ruido del motor de nuestra moto, y el estampido que se escucha cuando nos empotramos contra algún adversario, o nos salimos de la pista. Poca cosa, me parece a mí.

Yo diría que, cuando uno se enfrenta por primera vez a este Speed King, pasa por tres fases. La primera, es de frustración. La mayoría de los juegos de carreras usan dos marchas (aquello de "Lo/Hi"... una lenta y otra rápida, vamos), fácilmente alternables simplemente pulsando el botón de disparo.

Pero en este caso, nos encontramos con SEIS, ni más ni menos, y que se cambian manteniendo fuego presionado, y moviendo el  joystick arriba o abajo. Hacer esto, mientras tomamos una curva, dándole toquecitos al mando para corregir continuamente nuestra posición y evitar irnos fuera de la pista, o comernos con patatas a algún rival que corra justo a nuestro lado es, de entrada, muy complicado.

La segunda fase llega cuando comienzas a cogerle el tranquillo a la mecánica, te das cuenta de que no era para tanto, y ¡es más! en cuestión de un rato, consigues adelantar a todo el mundo, y terminar las carreras en solitario. ¿Llega el aburrimiento y la falta de interés porque el juego pasa de muy difícil a muy fácil?

Pues no, porque entramos en la tercera fase, en la que se descubren los niveles de dificultad, la variedad de circuitos, y la emoción de batallar a más de 200 por hora, contra un pelotón de pilotos que circulan como en procesión.

En resumen: Speed King es uno de los juegos de carreras más furiosamente rápidos e intensos que he visto nunca para el C64. Técnicamente es bastante mediocre, sí, y además, las carreras se disputan aisladamente, sin opción a celebrar "campañas", o "mundiales", ni nada por el estilo. Pero a pesar de todo eso, creo que es enormemente entretenido.

* Rapidísimo.
* Las carreras en medio de un pelotón que circula a toda pastilla, tratando de tomar las curvas sin comernos a algún rival, son muy emocionantes.
* Muy entretenido.
* Técnicamente mediocre.
* Que las carreras se disputen aisladamente, y no haya ninguna opción de competir en mundiales, ni nada parecido.