Deliverance (Stormlord 2)
Género: Arcade Música: Matt Gray
Desarrollado por: Hewson Año: 1990
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La verdad es que no sé quién sería ese tal Raffaele Cecco, pero el caso es que fue la mente pensante tras las versiones originales de varios juegos (para Speccy; las versiones de C64 corrieron a cargo de otros programadores) técnicamente impecables, y con una dificultad tremenda, como el Cybernoid 2.

Reconozco que a veces un grado de dificultad que raye en lo frustrante, logra niveles de adicción malsanos (de esos que haces que no quieras ni levantarte a mear); pero otras veces, casi, casi se cargan el juego.

¡Mmm! Vaya con la hadita... está lozana la moza :-) Bueno, yo diría que Deliverance es un término medio. Que es tremebundamente difícil es un hecho que comprobaréis rápidamente, en cuanto veáis que perdéis una vida tras otra, como el que come pistachos. Pero también os daréis cuenta de que, ni es muy adictivo, ni es frustrante. A gusto del consumidor, vaya.

  ¿Y de qué va? Pues controlamos a un guerrero cafre, que deja a Conan a la altura de los Teletubbies... al menos en apariencia. Tiene el aspecto de un fiero vikingo, con su barba y su casco de cuernos... hasta que se te ocurre pasar junto a un pozo del que emanan pompitas, que flotan en el aire como las de jabón, y resulta que al rozarlas, nuestro poderosísimo héroe salta literalmente descuartizado, como si le hubiera caído encima un obús. Ahí más de uno pegará un respingo, seguro...

Stormlord, que así se llama el angelito, debe recorrer los Infiernos, en busca de las hadas angelicales que han secuestrado los demonios. Para defenderse de las asquerosidades reptantes que le acosarán, cuenta con la capacidad de disparar bolas de fuego. No son especialmente dañinas, pero algo es algo... al menos, cada cierto tiempo, Stormlord podrá echarle las zarpas a objetos más destructivos (bombas, por ejemplo). Como para darse un baño relajante...

En el aspecto técnico, está claro que este Deliverance es impecable. Los gráficos son muy buenos, con animaciones fluidas, y un scroll suave. El sonido es estupendo, tanto los efectos como la música. En general, es bastante jugable.

Pero, insisto, la dificultad roza niveles de frustración. Contamos con 8 vidas al principio; y ya veréis cómo son claramente insufcientes. Acabarás teniendo la impresión de que Stormlord, más que un poderoso guerrero, es una vieja reumática que se hernia con sólo toser un poco...

 
 
* Los gráficos y el sonido.

* Dificilísimo.