|
F15 Strike Eagle
|
||||
|
||||
|
Al igual que hoy en día hay compañías especializadas en los simuladores de
vuelo (como Jane's), en los 80, Microprose se dedicaba principalmente a desarrollar
juegos de este género. Bueno, en realidad, no eran el único tipo de programas
que creaban; la verdad es que se centraban en títulos generalmente bastante
complejos. "Fácil de aprender, difícil de dominar", era su lema. Muy
prometedor, ¿eh?.
Parecía que le tenían hasta cierta manía a los matamarcianos. No encajaban con
su filosofía. Y la verdad, no deja de ser meritorio que pudieran desarrollar
algunos de los mejores simuladores para el Commodore 64 (algunos tan míticos
como Project: Stealth Fighter, o Gunship). Muchos consideran a este F-15
Strike Eagle (que, por cierto, vio dos secuelas: una para las máquinas de 16
bits, y otra para los PCs de principios de los 90; sobre todo 486s), todo un
clásico.
Pues estoy de acuerdo. Lo es. Pero a mi no me termina de convencer a pesar de
eso. Os cuento por qué:
![]() |
Lo primero que llama la atención, cuando empezamos una
campaña, es que comenzamos con el caza en pleno vuelo, sobre territorio
enemigo. Nada de despegues, ni acercarnos a las defensas de los malosos...
no: directamente, se pasa a la acción. Además, indefectiblemente, nos pondrán delante de las narices a un caza enemigo. |
Las misiones en Libia y Egipto (os confieso que son las dos únicas que he visto
hasta ahora) empiezan así: con nuestro F-15 a la cola de un avión oponente.
En la primera misión (Libia), y en el grado de dificultad más bajo, lo tenemos
a huevo... el desdichado está a poca distancia de nosotros, dándonos la espalda,
y nuestro caza tiene el cañón armado, y listo para disparar.
Hala, pues un par de toquecitos al botón y mandaremos al otro cacharro a hacer
puñetas. Realmente, no sé por qué los desarrolladores quisieron que estas misiones
comenzaran de esa forma... además, no es que contribuya a construir una buena
primera impresión del juego... cuando te topes por primera vez con esa cosa
extraña trazada a base de vectores transparentes, y que parece flotar lentamente,
dando tumbos por el aire, posiblemente te tirarás un segundo intentando "descodificar"
su forma... hasta que descubras que es un MiG.
Activas el cañón y, profiriendo una pedorreta bastante poco épica, dos líneas
blancas se acercan en diagonal hasta el objetivo que, al ser alcanzado, emite
dos roncos y cortos estampidos. No sé... recuerda más a alguien pegándose un
batacazo al caerse de una silla, que a un avión de combate alcanzado por una
ráfaga de balas.
Otro disparo más, y el caza enemigo se rodeará de una serie de histéricas líneas
vectoriales, que supongo que intentan representar los efectos de una explosión,
y el humo que expele el aparato al caer derribado.
... por supuesto, no lo consiguen...
| Acto seguido, ponemos rumbo a nuestro objetivo en tierra. Si tratamos de efectuar alguna que otra chulería con nuestro F-15, comprobaremos que en el juego se desenvuelve con la misma gallardía y gracilidad que el escarabajo de la patata. Los gráficos (también vectoriales) del fondo se limitan a una retícula que parece hacer scroll para dar sensación de velocidad (y obviamente, tampoco lo consigue). |
![]() |
Si hacemos que el caza dé giros, o cabeceé hacia los lados, observaremos cómo
a veces, el coloreado de la línea del horizonte va como a bloques... vamos,
que se ve terreno verde un poco por detrás del horizonte.
Tampoco es que importe demasiado... como no es especialmente importante el hecho
de que cuando pasamos de sobrevolar tierra a sobrevolar el mar, el suelo se
limita a cambiar instantáneamente, de verde a azul. No hay una costa, ni nada
que se le parezca. ¡Lo que sí importa (a todo esto) es que las líneas del HUD
son estáticas! ¡Pero bueno! Entonces, ¿de qué sirven? ¿De adorno? ... Ehh...
pues sí...
Por fin, nos acercamos a nuestro objetivo en tierra, marcado en el mapa con
un rectángulo blanco, inscrito dentro de otro negro.
Al principio, distinguiremos un puntito celeste en lontananza. Y según nos vayamos
acercando, descubriremos que en realidad, es un triángulo...
... erm... supongo que no se le podían pedir más a los gráficos vectoriales
de la época...
Las secuencias de bombardeo de un objetivo son bastante incómodas. No hay una
verdadera sensación de velocidad ni de altura. Y si en un simulador de vuelo,
no se representan bien las distancias, ya me dirán ustedes...
Además, como el caza no cuenta con misiles aire-tierra, hemos de emplear el
clásico método del ataque en picado, o sea, descender vertiginosamente hacia
el objetivo (si es posible, con los aerofrenos activados, para evitar pasarnos
de la raya, y terminar haciendo un bonito cráter humeante en el desierto con
nuestro avión), soltar las bombas, meter los postquemadores a todo trapo, y
remontar el vuelo. Pues bien: con unos gráficos que dan tan poca sensación de
profundidad, y que no son especialmente rápidos, ni suaves, a veces esta maniobra
es de lo más complicada. Nada de dar leves toquecitos al joystick para ajustar
la posición al milímetro... no, aquí hay que tirar de la palanca como quien
cambia las marchas de una excavadora, y con frecuencia, terminas virando más
de la cuenta.
¡Pero el juego no es tan malo, joé! No hago más que darle caña, pero en realidad
fue una de las primeras "aproximaciones" de Microprose al mundo de
los simuladores de vuelo y, todo hay que decirlo, tampoco lo hicieron tan mal.
Simplemente, el juego no tiene la profundidad de los títulos más representativos
del género, y a veces, hasta se le nota un cierto toque de arcade. Los gráficos
vectoriales son bastante lentos (muchísimo más que los del Elite,
por ejemplo, un juego contemporáneo de este F-15 Strike Eagle, y mucho más elaborado
en el apartado visual), y poco detallados. La cabina, además, es demasiado simplona.
El sonido es adecuado. La música parece de un juego de 1982, pero los efectos
son correctos, especialmente el de los motores del avión, que no se hace nada
pesado.
F-15 Strike Eagle representa los pinitos de una compañía tan mítica como Microprose
en el terreno que les consagraría: la simulación. Era simple y poco "evolucionado",
pero no creáis... ya apuntaba buenas maneras.
|
|
|
||||||
| * No es un mal simulador, dada su antigüedad, y se nota la buena mano de Microprose. |
* Los gráficos son simples y lentos, y no dan sensación de profundidad. |