Fighter Bomber
Género: Simulador de vuelo Música: Paul Summers
Desarrollado por: Activision Año: 1989
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Este es, sin duda, el simulador de vuelo con mejores gráficos que conozco para C64. Claro, que eso se paga... también es lento como una pava al trote. Sin embargo, no lo es mucho más que otros programas similares, con un nivel de detalle muy inferior, y me parece que eso ya es digno de alabanza.

Creo que tiene mucho mérito desarrollar un juego como este en una máquina de 8 bits (y más, en una que funcionaba a menos de 1 MHz), con gráficos vectoriales rellenos (sí señor: rellenos; nada de "alambres", como en F-15 Strike Eagle).

A finales de los 80, con la caída del Muro de Berlin, y el desmoronamiento del comunismo en la Europa del Este, se instauró lo que algunos llamaron Nuevo Orden Mundial. Los americanos y los rusos ya no eran tan irreconciliables. Y esto se reflejaba en la cultura popular; ya sabéis: películas, series de televisión, y (no faltaría más) videojuegos. Ya no tenía tanto sentido eso de poner a un yanqui justiciero que representaba los valores morales, éticos (y económicos -sobre todo-) de Occidente, repartiendo leña, inmisericorde, a soviéticos y afines.

Mientras las industrias de entretenimiento se dedicaban a buscar otros enemigos encarnizados para los aliados del Mundo Capitalista, algunos rebajaban el nivel de maniqueísmo; ya no eran norteamericanos contra rusos. Ahora, con frecuencia, los buenos pertenecían a las Naciones Unidas, y los malos eran terroristas incontrolados, con muchos medios, y más mala leche todavía.

En Fighter Bomber, se trata de un concurso. Sí, como leéis: un concurso de pilotos de todas partes del mundo que, a bordo de sus cazas, deben cumplir una serie de misiones simuladas, contra terroristas, en territorio estadounidense. Ahora, es posible ser el bueno pilotando un MiG soviético, y pelear sobre Wyoming contra cazas F-14 Tomcat.

Y es que, precisamente, el MiG-27 Flogger es uno de los cuatro cazas disponibles. Los otros tres son, el F-4 Phantom (siempre me gustó este... parece un camión con alas) y el F-111, de fabricación americana, y el Panavia Tornado IDS, europeo.

Rompiendo unas cuantas ventanas... La fase de selección del aparato está muy, muy cuidada. Se nos muestra un dibujo 2D estupenda del avión pertinente, y se nos ofrece la posibilidad de obtener una vista en 3D (aparecerá una ventanita con el avión girando, con sus gráficos vectoriales rellenos y todo), e información general.

A continuación, tenemos que elegir qué cazas queremos que piloten los enemigos (en las misiones en las que aparezcan, claro... no siempre nos encontraremos a otros cachivaches volando por ahí...). Hay tres disponibles: el F-14 Tomcat, el MiG-29 Fulcrum, y el F-5 Tiger (una auténtica cascarria con alas, este... sólo se emplean para entrenamiento).

Y por fin... ¡la acción! Al principio, sólo tenemos dos categorías: Free Flight y Covert. Cada una de ellas contiene otras sub-misiones. Sólo podremos acceder al resto de misiones (en las categorías "Tactical", "Strategic" y "Deffensive") cuando hayamos completado todas las de una categoría (exceptuando las de vuelo libre, claro). Esto puede ser bastante frustrante, porque algunas misiones son larguísimas. Vamos, que te piden volar de una punta a otra de un estado, atacar algún objetivo, y volver a la base. Te tiras de viaje más tiempo que en el fregado en sí... por no contar las enorrmes esperas por los tiempos de carga (sobre todo, obviamente, en la versión original en cinta)... afortunadamente, hay un truquito, que seguramente la práctica totalidad de los aficionados a este juego conocen: si cuando el programa pida tu nombre, escribes: " Kylie" (ojo al espacio antes de la "K"), podrás jugar a todas las misiones, en cualquier orden, y en cualquier momento. Esto es mucho más razonable; sobre todo, si tenemos en cuenta que no se incluye una función para salvar partidas. Absurdo, la verdad. Jugar a todas las misiones del tirón puede llevarte muuuuchas horas.

Y cuando empezamos a jugar, sorprenden dos cosas: lo bien hechas que están las cabinas de los aviones (además, cada uno tiene la suya; no comparten todos el mismo diseño, como ocurre en el Chuck Yeager's AFT), y el sorprendente nivel de detalle del exterior.
Vale, estamos hablando de un C64, y del año 1989. No puedes esperar ver accidentes geográficos directamente sacados de mapas tomados vía satélite. Pero aún así, hay cosas que, de verdad, llaman la atención.

Y si no, prueba a conectar la vista desde el arma, cuando lances un misil contra un campamento enemigo, y verás hasta las tiendas de campaña. 

Más aún... volarás sobre localizaciones reales, de modo que es posible que te lleves alguna sorpresilla. ¿Has visto "Encuentros en la Tercera Fase"? ¿Recuerdas aquel curioso monte de cúspide plana, donde tenía lugar la escena final? Se llama Torre del Diablo... pues bien: la verás en este juego.

Y sí, has leído bien: es posible observar la acción a través de un proyectil que hayamos disparado. Y no es la única vista... es posible ver lo que observa el avión enemigo (cuando haya uno, claro) u obtener vistas desde la torre de control, desde "satélite"... o en general, desde el exterior del avión. Y puedes ampliarlas o reducirlas todas, o mover la "cámara" alrededor del objeto, con total libertad. Asombroso, la verdad. Una maravilla, para tratarse de un micro como el 6510, y gráficos vectoriales.
Además, he de insistir: son sólidos. Y no creáis que son estáticos; probad a conectar la vista exterior de nuestro caza, y comprobaréis cómo el tren de aterrizaje sube o baja cuando lo ordenamos, o cómo los aviones de "geometría variable" retraen o extienden las alas en función de la velocidad. Que sí, que sí... que es la monda.

Claro que... os podréis imaginar cómo funciona el programa... ¡a pedales! Bueno, en realidad, no es mucho más lento que otros simuladores con gráficos mucho menos llamativos, lo que tiene mucho mérito, creo yo.

¿El sonido? El bufido del caza está bastante bien conseguido. Es hasta agradable. Mención especial para el rugido de los postquemadores, cuando los conectamos. El resto de los efectos son simplemente normales (ya sabéis... explosiones, y ese tipo de cosas). Además, en la pantalla de presentación, podemos escuchar un tema musical que... bueno... en mi humilde opinión es lo más flojo del juego. No es que esté mal, técnicamente; es que como composición es más bien basurilla.

 
 
* Los gráficos. Todos ellos... desde los 2D de la selección de cazas y las cabinas, hasta los del exterior.
* Multitud de vistas. Algunas, revolucionarias para la época.

* Lento, como ocurre con el 90% de los simuladores de vuelo de C64.