Game Over
Género: Arcade Música: Martin Galway
Desarrollado por: Dinamic / Imagine Año: 1987
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(NOTA PREVIA: Durante un tiempo, la versión de este juego, en mi página, era la inglesa. Ahora, gracias a Bovirtual, aquí tenéis la versión en español).

Este fue otro de los primeros títulos españoles en distribuirse (y con mucho éxito, además), en el exterior. En realidad, siempre se tuvo la sensación de que, junto con Army Moves, este Game Over fue el único que cruzó nuestras fronteras. Durante un tiempo, los programadores del extranjero sólo conocían esos dos títulos, como desarrollados en España. Y digo los programadores porque, seguramente, los jugones ni lo sabían.

De hecho, en el caso del Commodore 64, ¿cómo no? ni siquiera fueron realizados aquí. Los dos títulos (clásicos donde los haya) se programaron en Inglaterra. Se ve que en aquel entonces, a los desarrolladores nacionales no se les daba demasiado bien el pobre Commo.
Al menos, hicieron un buen trabajo.

Joé... yo le aconsejaría que se pusiera a régimen... El argumento es lo de menos. Tiene que ver con dos planetas esclavizados por una tirana (que está como un queso, la verdad), y un valeroso guerrero espacial que se enfrenta a sus huestes y a los peligros de esos dos mundos, para liberar a media galaxia de la esclavitud a la que la chavala les somete.

Como era habitual en Dinamic, el juego se dividía en dos partes, cada una de ellas grabada en una cara de la cinta original, y tales que la segunda sólo era accesible tras haber completado la primera, y tras introducir el código de rigor, que obteníamos entonces. (En la versión del juego que tienes aquí, eso no te hará falta, jejeje).

El primer planeta, Hypsis, alberga una especie de prisión interestelar, rodeada por un hermoso paisaje de bosques y montañas. Nuestro guerrero tiene que escapar de allí, batallando contra centinelas robots que vuelan y disparan como locos. Para atacar a los malosos, cuenta con un rifle no demasiado potente, y que además, tiene una cadencia de disparo, yo diría que incómoda. Al menos, cuenta con un buen suministro de granadas que actúan como "smart bombs", es decir, que barren de la pantalla a todo bicho viviente (excepto, claro está, a los más gordos, como el caballero verdoso y cornudo de la captura de arriba).

Por el camino, no sólo habremos de batallar con robots y criaturas fofas con muy mala uva, habitantes de Hypsis, si no que tendremos que saltar sobre abismos. A veces encontraremos plataformas móviles para salvar grandes distancias. El problema es que es dificilísimo controlar los saltos de nuestro soldadito. Suelen ser muy largos, y no es nada infrecuente que, al lanzarte hacia una plataforma, te pases de largo y acabes escoñándote.

Por supuesto, como en todo buen juego del género, contamos con ventajillas escondidas en barriles. Si los destruimos, podremos acceder a ellas. Hay de todo, como en botica :-) Desde recargas de energía hasta una especie de chaleco o mochila, o algo así, que nos proporciona invulnerabilidad durante un tiempo bastante limitado. Es ideal para enfrentarnos a algunos de los malosos más fuertes (otro de los ejemplares aparece, muy lozano él, en la imagen de la derecha). A este le daban muchos "petisuís" de chico...

Es una lástima que estos objetos sean tan infrecuentes y que, además, aparezcan en cada partida en sitios distintos, con lo que puede que te lo encuentres a cuatro pantallas de uno de los gordos y, en consecuencia, no te sirva para prácticamente nada.

Sin embargo, no os debéis confiar con los barriles: algunos esconden minas que te desintegran una vida como el que come pistachos, independientemente de la energía que tuvieras en ese momento. Y es una jodienda, creedme... entre otras cosas, porque el juego sólo tiene un par de localizaciones fijas de partida cuando pierdes una vida, de modo que si te matan a medio camino, apareces de nuevo en la anterior, aunque te quedara a siete dificilísimas pantallas de distancia.

En Skunn nos enfrentaremos a lo más selecto de las hordas de la tirana, y a algunos de los habitantes del planeta, también (como unos curiosos bichejos que recuerdan a un cruce entre dinosaurio y canguro, y avanzan por los escenarios pegando botes alegremente...).

 
 
Son muy similares a los de la versión de CPC, y eso significa que resultan coloristas y vistosos. Los del planeta Hypsis están bastante más cuidados. Los personajes están bien realizados, en líneas generales (quizás se podían haber esmerado un poco más con el protagonista, eso sí), y llama la atención el gran tamaño de algunos de ellos.

El tema principal, de Martin Galway, es fantástico, con su fondo de batería digitalizada y todo (que, para variar, no suena tan bien con un emulador, como con un C64 auténtico -claro-). Los efectos durante el juego son bastante corrientes... casi hasta tirando a mediocres, diría yo. Al final, una compensa a los otros, y puntúo este apartado con todo un 7.

Un clásico del soft español (pero menos, cuando consideramos la versión de C64, que se programó en Inglaterra). Entretenido, no tan diabólicamente difícil como suele ocurrir con los títulos nacionales, y en general, bien trabajado.
* Gráficos agradables.
* La música de presentación.
* El control del protagonista no es fácil (especialmente en los saltos).
* Los efectos de sonido quizás no están a la altura.