Hammerfist
Género: Arcade Música: Wally Beben
Desarrollado por: Vivid Image Año: 1990
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A principios de la década de 1990, surgió una compañía que se especializaba en juegos para Amiga, pero que tuvo el detalle de no dejar de lado a su (ya agonizante) hermanito menor: el Commodore 64. Así, se atrevió a hacer conversiones de algunos de sus éxitos, no sólo para nuestra querida "breadbox", si no para los otros ordenadores emblemáticos de 8 bits. Ya tiene mérito. Y no sólo eso: además, los tíos hacían verdaderas maravillas.

Si dejaron a más de uno boquiabierto con First Samurai, no se quedaron cortos con este Hammerfist.

¿Por qué no cultivará geranios esta gente? Os pondré rápidamente en antecedentes: en el siglo sotopocientos (lustro más, lustro menos), el mundo está dominado por una poderosa y misteriosa inteligencia, conocida como El Maestro. La mayoría de la población del planeta no nace: se crea, como organismos cibernéticos (ya sabéis: una mezcla entre seres orgánicos y robóticos). Los pocos humanos que en el mundo son, se arrastran bajo la tiranía de El Maestro.

Cierto día, mientras las computadoras construyen a dos de los ciborgs miembros de la guardia opresora, algo sale mal (sería el Windows 3.700, jejeje), y los dos, un hombre (Hammerfist) y una mujer (Metalisis), quedan fusionados en un solo cuerpo. (No, no es un capítulo de una novela rosa).
El organismo recién generado tiene, además, una mala uva de agárrate y no te menees, y clama venganza contra El Maestro. 

Su condición mutante, sin embargo, le otorga la ventaja de poder transformarse en Metalisis o Hammerfist, a voluntad. Los dos ciborgs representan el paradigma de la diferencia (física) entre los sexos. O séase: el hombre es la fuerza, y la mujer, la agilidad. De modo, que es conveniente usar al mulo de Hammerfist para repartir unas cuantas collejitas entre los guardianes robot de El Maestro, y a Metalisis para alcanzar plataformas elevadas; y es que, la chavala tiene tal destreza y flexibilidad que, a su lado, las niñas del equipo de gimnasia olímpica de Ucrania parecen una banda de gorilas con maillots.

Las diferencias no acaban ahí: Hammerfist no se llama así por su calva lustrosa y reluciente. El poder de sus puños es devastador. Tiene tres tipos de golpe: el normal (que aún así, se las bastaría para dejar k.o. a un hipopótamo adulto), el "puño-láser", con el que puede disparar descargas de energía destructiva (además, si apunta hacia el techo, o hacia el suelo, puede conseguir que los rayos reboten en paredes y plataformas), y el "puño-pistón". Aparte de que suena a canción marchosa veraniega (ya sabéis... "puño piiistón... puño piiistón... la rica salsa canaria, se llama puño piiistón..." ... este... sí; me daré a mi mismo un terroncito de azúcar, por imbécil), se trata de un golpe devastador. Cuando lo seleccionamos, Hammerfist propina golpes a una velocidad endiablada... uno tras otro, uno tras otro, como si fuera un martillo neumático.
Hay una desventaja, sin embargo: el puño-láser y el puño-pistón (¡maaaambo! ... perdón... otro terroncito de azúcar) tienen un número limitado de usos que, afortunadamente, podemos recuperar recogiendo los objetos que dejan algunos malos al ser destruidos.

Metalisis, por su parte, puede defenderse a patada limpia, o golpeando a los enemigos con los talones... sí, con los talones... después de realizar un espectacular salto hacia adelante, poniendo las manos en el suelo, haciendo la vertical, y aporreando al malo de turno. Además, ese salto le puede servir para alcanzar lugares elevados. Metalisis, haciendo gala de sus dotes para la informática

No sólo eso: la chica es mucho más rápida que el mastodonte de Hammerfist, de modo que puede ser útil para escapar rápidamente de situaciones comprometidas.

Hammerfist (ahora me refiero al juego) no consiste sólo en repartir guantadas a granel. Cada pantalla representa un pequeño desafío, y hemos de romper sus medidas de seguridad para avanzar hacia la siguiente. Y cuando hablo de "romper", lo hago en el sentido más literal del término. Hemos de poner a Hammerfist o a Metalisis delante de todos los monitores parpadeantes que encontremos, y ¡sacudirles un cabezazo! Así de contundente.

Una vez que hayamos destruido todos, un mensaje en la pantalla nos anunciará que podemos avanzar hacia la siguiente pantalla.

No es tan fácil como parece. De hecho, es tremendamente complicado. El primer nivel, que tiene lugar en un laboratorio subacuático, ya se las basta y se las sobra para ponernos en más de un aprieto.

En realidad, no es que los malos tengan una facilidad terrible para escoñar a nuestros ciborgs (de hecho, cuando la energía de uno de ellos está bajo mínimos, automáticamente se transforma en el otro; sólo se les puede destruir si, en el momento de intentar la transformación, el opuesto también está con su vitalidad en números rojos... afortunadamente, se recuperan poco a poco, cuando descansan). El problema es que es bastante fácil quedarse atascado en alguna pantalla que requiera de, por ejemplo, el uso del puño-láser. Un ejemplo concreto: en la tercera (la primera foto), es necesario despilfarrar los usos de este ataque, contra esa planta monstruosa. Si después, te  quedas sin munición, estarás perdido, ya que ninguno de los malos de esa pantalla dejan recargas al ser destruidos, y no podrás avanzar.

 
 

Muy buenos, especialmente los de los protagonistas, aunque en general, están muy cuidados.

Las músicas están a un nivel muy alto (por cierto... ¿es sólo cosa mía, o la de presentación tiene un cierto aire a una canción de Queen bastante célebre: Radio Ga Ga?), pero los efectos de sonido, aunque son más que correctos, no son demasiado variados.

Una adaptación que me atrevería a decir que no tiene nada que envidiar al juego original. Técnicamente impecable aunque, eso sí, muy, muy difícil. Además, ese componente de "puzzle" le da bastante interés al juego.


Ah, antes de que se me olvide: como algunos controles no son nada intuitivos, y no hay forma humana de encontrar un manual por ahí, aquí tenéis una lista rápida:

Música/Efectos - F1
Puño normal     - F3
Puño-pistón      - F5
Puño-láser        - F7            

Pulsando el botón de disparo dos veces, el personaje se pondrá "de espaldas" a nosotros. En ese momento, si pulsas fuego otra vez, dará un cabezazo hacia adelante (así se destruyen los ordenadores de seguridad), y si pulsas "arriba" mientras estás delante de una puerta, entrará por ella.

* Los gráficos.
* La música.
* Los toques de aventura.
* Muy difícil.