Ikari Warriors
Género: Shoot'em up Música: Jason C. Brooke
Desarrollado por: Elite Año: 1988
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte la música en formato SID Mooola...

Este es uno de los juegos tipo Commando más célebres (y entretenidos, en mi opinión) de los 80. Además, incluía la opción de que dos jugadores participaran simultáneamente, lo que siempre tiene su interés... especialmente porque ninguno de ellos es inmune a los disparos del otro, así que imaginaos las trifulcas que podían montarse entre dos hermanos...

*¡BANG!*
-¡Ay! ¡Gilipollas! ¡Que me has dao a mi!
-Oye, perdona, que ha sido sin querer...
-¡Sí, ya! ¡Toma!
*¡BOUM!*
-¡Mamón!
*¡BLAMM!*
-¡Imbécil!
*¡CRASH!*

... y mientras tanto, los malos se sientan en corro, en amor y comparsa, y se dedican a comer palomitas mientras hacen apuestas sobre quién creen que saldrá de una pieza.

Menudo comité de bienvenida... ¿De qué va? Pues veréis: mientras nuestros héroes (o en singular... también puede jugar uno solo, claro), revoloteaban sobre vaya usté a saber qué jungla centroamericana infestada de guerrilleros, en su caza ultramoderno (no desmerecería en cualquier película protagonizada por John Wayne, haciendo de sargento de pelotón...), reciben la llamada de socorro de un alto mando del ejército de los USA, que ha sido secuestrado por los revolusionarios de turno.

Como no podía ser menos, se lanzan al rescate de su superior, de la forma más espectacular posible: su avión aprovecha para escacharrarse en pleno vuelo (no es de extrañar... debía de tener dos años menos que la Catedral de Burgos), y terminar estrellándose entre palmeras. Buena forma de empezar, ¿eh?

El juego es simplemente un shoot'em up con scroll vertical, y con todos los ingredientes del género: multitud de enemigos, "power-ups", desperdigados por la selva... ese tipo de cosas.

Sin embargo, tiene un par de características que lo desmarcan del resto. Por ejemplo: en muchas ocasiones, no se trata de pulsar frenéticamente el botón de disparo, mientras hordas de guerrilleros nos asedian caóticamente, sin orden ni concierto. Casi siempre llegan en formación, y toman posiciones en distintos puntos de la pantalla, desde donde tratan de agujerearnos. Algunos se limitan a usar sus rifles, creando a veces una auténtica lluvia de disparos (no exagero) que es imposible de atravesar (en seguida matizo esto...).

Otros echan mano de las granadas, lo cual es especialmente peliagudo si vamos a bordo del matiz de la frase anterior: TANQUES. Y eso es otro de los puntos diferentes de este juego. Es posible abordar tanques. Simplemente, hemos de situarnos sobre ellos, y mantener pulsado el botón de disparo.

Dentro de una de estas máquinas, somos prácticamente invulnerables, y podemos organizar verdaderas escabechinas entre las filas de los malosos. Sólo hay tres formas de que se nos detenga: que algún graciosillo nos arroje una granada, que pisemos una mina (afortunadamente, se revelan justo antes de que les pongamos el pie encima, haciendo que suene una alarma, además), o que se nos agote el combustible (que puede reponerse si cogemos el "power-up" que nos proporciona más balas -ya que el tanque no las usa, digamos que en su caso se cambian por propelente-). En cualquiera de estos casos, el cachivache soltará una columna de humo, y escucharemos una alarma apremiante que nos avisará de que nuestro vehículo está a punto de convertirse en viruta, y se impone una huída histérica e incontrolada.

Ya sabéis: pulsación del botón de disparo, y a alejarnos lo más posible del tanque, porque reventará con una onda expansiva de consideración (y si hay suerte, se llevará a un par de pánfilos enemigos por delante).

Y para terminar de sazonar el asunto, nos toparemos con helicópteros enemigos (claramente los sprites más tontorrones del juego... más bien parecen moscardones veraniegos), búnkers de todo tipo (afortunadamente destruibles con una granada o un obús bien situado), tanques y otros obstáculos, como lagos y ríos de poca profundidad en los que los malosos se mueven como si fueran unos auténticos sirenos, mientras que a nuestro(s) héroe(s) le(s) cuesta Dios y ayuda desplazarse. Estoo... ¿no podíamos discutirlo civilizadamente?

Tenemos una reserva limitada de balas y granadas, pero nunca nos veremos apurados, porque hay recargas de sobra desperdigadas por el escenario, amén de otras chucherías que nos permiten, por ejemplo, aumentar el poder de disparo de nuestro rifle, (de modo que podemos atravesar a toda una columna de guerrilleros con una sola bala), o multiplicar considerablemente la onda expansiva de las granadas (algo que viene de perilla cuando nos las tenemos que ver con soldaditos que nos atacan en formación circular, con su jefe en medio... haz que una granada le aterrice bajo el mostacho, y ya verás qué risa).

 
 

Funcionales, pero hasta cierto punto agradables. Los escenarios son correctos, aunque quizás se echa en falta un poco más de variedad de colores. Y los personajes son una miaja simples, especialmente los helicópteros.

Es posible jugar con música (normalita), efectos de sonido (idem), o ambos a la vez. (Bueno... también hay una cuarta opción: jugar en silencio, pero dudo que alguien quiera utilizarla).

Un shoot'em up dificilísimo, pero muy adictivo y divertido, especialmente en el modo de dos jugadores simultáneamente. Puede que en el apartado técnico no sea asombroso, pero cumple con cierta holgura.

* Muy adictivo.
* El modo de dos jugadores es divertidísimo.
* Tiene detalles que lo distancian de otros juegos del género.
* Difícil a rabiar.
* No habría estado mal un poquito más de colorido.