Last Ninja 2, The
Género: Arcade / Aventura Música: Matt Gray
Desarrollado por: System 3 Año: 1988
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte la música en formato SID ¡Fliiipa!

Creo que esta es una de las obras maestras que tenía nuestro C64. Parecía difícil que System 3 se superara, tras haber dejado el listón por las nubes, con su legendario The Last Ninja; pues se superaron... ¡vaya si se superaron!

Daba gusto toparse con títulos como este, que aprovechaban al máximo las cualidades de una máquina de juegos tan potente como el Commodore. Y por si unos gráficos asombrosos y una colección de músicas apabullantes no fueran suficientes, resulta que, para colmo, es una gozada.

¿Cómo que "está usté detenío"? ¿A qué te endiño con los nunchakos? Vamos a ver si os pongo rápidamente en situación: si conocéis el argumento de la primera parte, sabréis que un Shogun ido de la perola, que respondía al nombre de Kunitoki, pasó a cuchillo a casi todos los Ninjitsu, allá por el siglo XII. De hecho, sólo sobrevivió uno: Armakuni, que desde ese momento, juró consumar la venganza más sangrienta, asquerosa y retorcida posible.

Creyó haberlo conseguido cuando redujo al tirano a panceta, pero resulta que el muy taimado poseía ciertos contactos con los espíritus del Inframundo (si es que hay que tener amigos hasta en el Infierno, fíjate -literalmente, en este caso-), y consiguió que su alma oscura y retorcida, perdurara a través de las centurias, para terminar volviendo a ser carne... ochocientos años después, y ni más ni menos que en la ciudad de Nueva York, desde donde dirigirá un ejército de mafiosos.

Armakuni no está dispuesto a cometer otra vez el mismo error, y... bueno... la verdad es que aquí mis recuerdos se vuelven bastante borrosos... ¿cómo se las ingenia nuestro heroico último ninja para viajar hasta el siglo XX y pasearse como un turista más por la Quinta Avenida? Si no es con algún tipo de máquina del tiempo, o cualquier equivalente en el Japón Feudal (ya hay que hacer un verdadero esfuerzo mental para imaginar algo así), no me lo explico. Porque, la verdad, en otro caso, habría que reconocer que para tener poco más o menos la misma edad que la Catedral de Burgos, nuestro héroe se conserva estupendamente... Sí... a mi también me pareció al principio un poco forzado eso de meter en el Manhattan de finales del siglo XX, a un ninja del año mil trescientos y pico, pero ¡vaya! al cabo de un ratito, ni te planteas nimiedades como esa.

Vaya, el caso es que Armakuni debe llegar hasta la fortaleza de Kunitoki, y destruirlo. No a su cuerpo, si no a su espíritu. Y como tantos cuentos, películas y videojuegos están cansados de repetirnos, a un fantasmón no se le puede mandar al plano existencial ectoplásmico a base de collejas... así que habrá que ir pensando en alguna alternativa.

Pero mientras tanto, el problema principal es llegar hasta la mansión del maloso. Y el paseíto se las trae: comenzará en Central Park, caminará por las calles menos recomendables de Nueva York (que me da a mí que deben de contarse entre las menos recomendables del Mundo Civilizado), y descenderá hasta las alcantarillas (donde podremos comprobar la veracidad de la leyenda urbana que asegura que en el subsuelo de la Gran Manzana habitan todo tipo de personajillos siniestros... y algún que otro caimán con una jambre atrasada que es canela fina...).

Cuando Armakuni vuelva a emerger a la superficie, lo hará en el sótano de un edificio de oficinas que sirve de tapadera para la empresa mafiosa del... bueno... del "nuevo cuerpo" de Kunitoki. Tendremos que subir hasta la azotea (en el camino, disfrutaremos de algún que otro garbeo a noventa metros sobre la calle, por las estrechísimas cornisas del rascacielos), abordar un helicóptero, y plantarnos ante las puertas de la fortaleza del malo malísimo. No te lo tomes a mal, tío, pero... tu salón comedor huele que da asco

Insisto: este Last Ninja 2 supera a su predecesor en casi todo. Y ya os digo, no sólo en el terreno técnico: además es bastante más agradable de jugar, ya que, aunque el método de control es el mismo, han simplificado mucho los saltitos sobre riachuelos y abismos: ahora ya es bastante más difícil que te supongan una verdadera sangría de vidas.
Sin embargo, una de las novedades que no termina de convencerme: los enemigos "regeneran" cuando son derribados. Es como si tuvieran varias vidas ellos también. Imagino que es más justo, ¿no? pero bueno... ¡si les hiciéramos trampa, seguro que tampoco se quejarían! (ju, ju, ju, tata, gugu, toi tonto).

Veréis: lo que ocurre es que cuando terminamos con toda la energía de un maloso, éste cae a tierra, aunque inconsciente (sí, sólo inconscientes, a pesar de la somanta de pataditas en el epigastrio, bofetaditas en los empates, palitos en los morros y tajos en el píloro), por lo que comenzará a recuperar (además, con bastante rapidez), su fuerza. Cuando su marcador esté completo, se levantará con las mismas ganas de guerra que antes. La única forma de quitar de la circulación definitivamente a un malo, es noquearlo un número de veces que varía según el enemigo y el nivel (pero que suele estar entre 1 y 3).

Y antes de terminar: sí, aquí también tenemos un cierto componente de aventura (y también basado en encontrar objetos y utilizarlos en el lugar adecuado). Yo diría, además, que es más importante que en el juego original. No es que haya puzzles terriblemente complicados, pero seguro que os atascaréis en más de una ocasión (y eso es algo que no suele ocurrir con los juegos de acción pura y dura, precisamente).

Y ahora... ¿habéis visto qué puntuaciones?

 
 

Para quedarse con la boquita abierta. Más claros y variados que los de la primera entrega. Y mira que ya era difícil superarlos. Pero la cosa no termina ahí, porque los personajes están mejor dibujados y animados, y en general, la acción es más rápida y fluida.

Lo dicho: una gozada. Además, los programadores no escatimaron en detalles, y hay alguna que otra sorpresa divertida... ¿un ejemplo? Cuando caminéis haciendo equilibrios por las cornisas del bloque de oficinas, fijaos en quién pasa revoloteando entre los rascacielos. 

No hay efectos, pero da exactamente igual. Cada nivel tiene dos músicas: una cuando carga, y otra durante su desarrollo en sí. Y son todas absolutamente fabulosas. De lejos, lo mejor que había compuesto Matt Gray hasta la fecha. Todos los temas son magníficos, como composición y técnicamente, y dotan de mucha personalidad al juego.

Con semejantes puntuaciones, alguno creerá que The Last Ninja 2 es el juego perfecto de C64, o al menos, el que más le gusta a su seguro servidor. Bueno, algunos ya saben que mi favorito por encima de todos es el Elite. Entonces, ¿cómo es que puntúa menos en el apartado audiovisual?

Pues porque, sencillamente, Elite no tiene unos gráficos tan asombrosos como los de Last Ninja 2, ni el sonido es tan fabuloso... pero aún así, me gusta más. Por decirlo de algún modo, es "más diez" que este. Y es que, ya sabéis, "todos somos iguales, sí, pero algunos somos más iguales que otros".

Pero vaya, resumiendo mi opinión sobre este juego en dos palabras: OBRA MAESTRA.

* Los gráficos son alucinantes.
* Los personajes están mejor animados que en la primera parte.
* Las músicas son apabullantes.
* El ambiente.
* El componente de aventura.
* Han rebajado la dificultad de los saltos.
* Etc, etc, etc...
* Es sólo cosa mía, lo sé, pero eso de que los enemigos "regeneren", no termina de convencerme.