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Living Daylights, The
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En mis tiempos, sólo tenía dos juegos basados en películas protagonizadas por
el celebérrimo Agente 007: este y el Live and let
die. La verdad: ni éstas me hicieron nunca mucha gracia, ni tampoco la mayoría
de sus versiones informáticas.
Además, las aventuras de James Bond habrán tenido siempre bastante éxito en
el cine, pero tengo entendido que las novelas de las que surgió el personaje
en cuestión, eran más bien malas.
Claro, que aquí no estamos para hablar ni de cine ni de literatura, así que
manos a la obra...
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En esta ocasión, la película adaptada a los ordenadores dominantes en la época, se tituló, en España, "Alta Tensión". Y tanto... en aquel entonces, lo que existía entre la Unión Soviética y los Estados Unidos (y sendas mitades del mundo, colgando de cada uno de ellos) era, precisamente, tensión. La Guerra Fría estaba calentita, calentita, y eso se reflejaba en el cine. |
La historia, muy brevemente, tiene que ver con un traficante de armas que no ve mejor inyección para su negocio, que desencadenar la Tercera Guerra Mundial y, por supuesto, aparece por medio tooodo el KGB estorbando lo más posible.
The Living Daylights se desarrolla como una especie de "shoot'em up"
con scroll lateral (y en dos niveles). Y digo "una especie de", porque
no se trata del típico juego en el que los malosos nos asaltan a derecha e izquierda,
y el bueno debe desintegrarlos inmisericorde. No: los enemigos nos disparan,
desde el FONDO de la pantalla. Curioso, sí. Es como una especie de enoorme galería
de tiro, de esas de la feria.
El control de Bond no es especialmente intuitivo al principio. Con un desarrollo
como este, uno puede pensar que la cosa es tan simple como moverse a derecha
e izquierda, saltar, agacharse, y disparar. Bueno, pues casi... pero no.
Cuando movemos el joystick a la izquierda (007 nunca camina en ese sentido),
aparecerá un punto de mira en la pantalla. En ese momento, será lo que controlemos.
Ya sabéis: ponedlo sobre el maloso incordiante de turno, y pulsad el botón de
disparo para suministrarle una dosis de calmantes...
Pero además, el punto de mira tiene más funciones: con él, seleccionamos el
segundo objeto que lleva Bond (simplemente, situándolo sobre el nombre del que
tenemos activo en ese momento en la parte inferior derecha del marcador, y pulsando
fuego). En cada nivel podemos escoger otro, en una pantalla llena con muchos
de los juguetitos de alta tecnología que el agente 007 saca en todas sus pelis;
además, cuando lo movemos hacia el borde derecho de la pantalla, James comienza
a correr. Para saltar o rodar por el suelo, hemos de mantener el punto de mira
en la parte derecha, y pulsar "arriba" o "abajo", respectivamente.
En efecto: no es especialmente fácil. Al menos, al principio.
En la primera fase comenzamos con una pistolita de pintura. Y es que en la escena
correspondiente de la película, James "jugueteaba" a esa chorrada
yuppie de las guerrillas con armas que disparan pringue, mientras se entrena
con los SAS británicos en... Gibraltar. Vaya por Dios... ¡sajones imperialistas!
El problema es que hay un malo infiltrado, y no lleva precisamente Titanlux
en la recámara...
Esta es una de las fases más frustrantes del juego... ¡y eso que es la primera!
No sólo es de las más difíciles, si no que debemos usar la pistola de pintura
con los SAS y la de verdad con el infiltrado (que va de gris), pero sin embargo,
los muy hijos de la Gran Bretaña nos hacen polvo con sus disparos, que serán
de pega, pero se comen la energía de Bond, cosa fina...
| En fases sucesivas, ya os digo, podremos elegir entre cuatro objetos (no siempre son los mismos). Hombre, esto es original, pero en realidad, resulta ser más una trampa que una ventaja. En cada nivel, no vale cualquier objeto (es decir: puedes usar cualquiera de los que hayas elegido, pero la mayoría no te servirá de nada). Sólo hay uno que le va a la fase en cuestión como anillo al dedo. | ![]() |
Por ejemplo: la segunda tiene lugar en el exterior de un teatro soviético en
el que se está desarrollando una función. Bond debe escoltar a un renegado,
Koskov, mientras sufre el asedio de los agentes del KGB.
Pues bien: como la acción se desarrolla de noche, los personajes que aparecen
en el fondo de la pantalla, sólo se ven como siluetas negras. ¿Que no hay problema?
Oh, sí que lo hay, sí... porque muchos de los asistentes al concierto tienen
la razonable y sanísima costumbre de asomar la cabezota en medio del tiroteo.
Así que si nos limitamos a acribillar a las sombras, nos cargaremos a muchos
inocentes. ¿Solución? Coger para ese nivel unas gafas de visión nocturna. Sí,
puede que no sea algo vital, pero hay fases que no podrás terminar si no eliges
el objeto apropiado (y no siempre es tan intuitivo como en ese caso). Por eso
creo que no termino de verle el sentido a eso de "¿qué invento te gusta
más?". Lo tendría si todos dispusieran de un uso u otro, en cualquier fase.
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Bien los escenarios, con un scroll muy suave en varios niveles; bien el sprite de James Bond, dibujado y animado más que adecuadamente (otro tanto va para el de Koskov), y algo más flojitos, el resto de los personajes. Claro que también se debe a que aparecen de lejos. |
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Músicas y efectos de sonido a un buen nivel. Quizás un poco metálicos, unas y otros, pero en su conjunto cumplen con creces. |
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Es un entretenido mata-mata con un vistoso scroll lateral parallax, pero terriblemente difícil, y con un método de control no especialmente intuitivo. |
| * Entretenido. * Scroll suave a varios niveles. |
* Muy difícil. * El método de control no es intuitivo. |