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Maniac Mansion
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¡Sorpresa! ¿A que no sabíais que existía una versión del Maniac Mansion para
C64?
Bueno, creo que eso dependerá del tiempo que llevéis en esto de la emulación.
Dado que el juego se distribuyó exclusivamente en disco, y que en España, la
unidad 1541 debió de tener las mismas ventas que el After-Sun en Laponia, muchos
de nosotros nunca supimos que una de las primeras (y más legendarias) aventuras
gráficas de Lucasfilm Games, con el genial Ron Gilbert a la cabeza, rondaba
los monitores de muchos commodoreros de otros países.
Maniac Mansion supuso el principio del fin de los juegos conversacionales (en
los que el usuario tecleaba órdenes al ordenador, como en The
Hobbit o La Guerra de las
Vajillas), para dar paso a un nuevo género: las aventuras gráficas, y sus
interfaces de "point and click" (ahora, se controlaba un cursor para
seleccionar verbos y nombres con los que formar las instrucciones, o para mover
a los personajes por la pantalla). De hecho, la herramienta que Lucasfilm Games
desarrolló explícitamente para este juego, sentó las bases de otras como The
Secret of Monkey Island. El invento en cuestión, se llamaba "SCUMM",
o sea, Script Creation Utility for Maniac Mansion ("Utilidad de creación
de scripts para Maniac Mansion"; un "script" es
un programa corto y sencillo, para que nos entendamos). Parecía hecho a la medida
de un cacharrito que cada vez era más popular: el ratón.
... está claro que con el joystick, controlar el punterito sobre las opciones,
o los objetos de la pantalla, no es especialmente cómodo, y aunque había
ratones para C64, no tengo constancia de que se vendieran mucho.
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El juego está protagonizado por tres chavales; tenemos que elegir dos de ellos, de entre cinco posibles. El tercero permanece "fijo", ya que se trata precisamente del noviete de la chica, Sandy, que ha sido secuestrada por un científico chiflado, y a la que tenemos que rescatar. El doctor Fred (que es como se llama el tarado en cuestión), vive con su mujer Edna (tan horrenda como él) y su "chavalín" (valiente adefesio está hecho), en una enorme mansión. |
Para completar el escenario, añadamos un meteorito (por cierto, odio parecer un repollo, pero se dice precisamente así: METEORITO, no "meteoro", como lo llaman en el juego... un "meteoro" es lo que se quema en la atmósfera y no llega a chocar contra el suelo; como las estrellas fugaces, vaya. El "meteorito" tiene suficiente masa como para alcanzar el suelo y, a veces, liar una buena...) y algún que otro mutante, y ¡hala! ya tenemos una historia digna de Ed Wood... pero con muchísima más gracia, claro.
Antes he mencionado a cinco chavales, además de Dave (que es el figurín ese
que aparece en la captura de arriba). Se trata de:
- Syd, un aspirante a rockero.
- Michael, el fotógrafo del periódico del instituto.
- Wendy, una joven novelista en ciernes.
- Razor, la cantante del grupo punk "Razor and the Scummettes"
- Y (mi personaje preferido), Bernard: patoso, manazas, con las inevitables
gafas de culo de vaso, y los inevitables bolígrafos en el bolsillo superior de
la camisa que, para terminar de rematar la faena, es presidente del Club de
Física del instituto.
Vamos: el no va más de la popularidad en un país en el que, por
encima de todo, se premia a los alumnos que destacan en Ciencias y Matemáticas
(en lugar de ascender a los altares a los zotes con el coeficiente intelectual
de una cacerola, que capitanean sus respectivos equipos de rugby, baloncesto y
demás ... sí, efectivamente: estaba tratando de ser sarcástico). Por cierto, es uno de los protagonistas de la segunda parte del Maniac
Mansion: The Day of the Tentacle.
No creáis que elegir a un chaval u otro no supone ninguna diferencia. En realidad, hay puzzles que deben resolverse de maneras distintas en función del personaje. ¿Un ejemplo? Si subís a la tercera planta de la mansión, os encontraréis con un personajillo bastante conocido por los aficionados al género: el Tentáculo Verde (precisamente, otra de las "estrellas" del Maniac Mansion 2). Bueno, pues Syd ni se inmuta... pero Bernard pega un alarido, y sale perdiendo el trasero.
Respecto a la interfaz... bueno... me costaría creer que hay alguno de vosotros que no ha jugado nunca a una aventura gráfica de las de LucasArts.
| Ya sabéis en qué consiste: mover el cursor sobre los verbos en la parte inferior de la pantalla, y después, sobre alguno de los objetos del escenario (o del inventario del personaje), para construir así una frase sencilla. Ni tecleos desaforados, ni búsquedas absurdas de sinónimos, ni listas inacabables de acciones, como ocurría con el Majik. | ![]() |
Eso sí; tened en cuenta dos consideraciones: primera, que el sistema SCUMM
estaba en pañales en este juego, y no tiene la versatilidad de el del Monkey
Island 2. Y segunda, que manejar la interfaz con un teclado o un joystick, es
una miaja engorroso.
Pero aún así, Maniac Mansion merece la pena. Si has jugado a las versiones de
PC o Amiga, verás que la conversión que Lucasfilm hizo para nuestro querido
C64 es sencillamente para quitarse el sombrero. Se respeta hasta el último
detalle, incluyendo las escenas "cinemáticas" que sirven para
"crear ambiente", y en las que se nos muestra qué están haciendo los
otros personajes del juego (como en la captura de arriba), mientras nosotros nos
dedicamos a practicar el allanamiento de morada.
Los puzzles tienen el grado de dificultad justo. Es quizás una de las aventuras de Lucasfilm Games / LucasArts que mejor lo consiguen (ni tan facililla como el Loom, ni tan desquiciada como La Fuga de Monkey Island, en el que la desesperación te lleva a probar todas las combinaciones de objetos imaginables... ¡y cómo odio eso en las aventuras gráficas! ... "usar calzoncillos de pana con antena radioactiva untada con manteca de cacahuetes para obtener bronceador para monos repelente de tiburones...". Muy lógico, sí...).
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Sencillos, pero expresivos. Tienen un cierto aire a dibujos animados, y salvando las distancias obvias, son clavaditos a los de la versión de PC EGA. |
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Es curioso que a los programadores norteamericanos casi nunca se les diera especialmente bien el SID (al revés que a los europeos). El tema musical y los efectos de sonido no es que sean espectaculares (aunque sí que tienen cierta variedad: se escucha el canto de los grillos en el exterior de la casa, o el "tic-tac" del reloj de pared en el vestíbulo...), y se limitan a cumplir. |
Al menos, seguro que son infinitamente mejores que los de la versión para ordenadores compatibles. En aquella época, nuestro humilde "Commo" le daba treinta vueltas a cualquier PC en cuestión de audio.
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Seguro que fue todo un lujo para los commodoreros de medio mundo poder disfrutar de uno de los clásicos de la historia del videojuego. Lástima que aquí nos comiéramos un rosco, para variar. Maniac Mansion es, simplemente, una joya. Así de claro. |
| * ¡Maniac Mansion para C64! * Gráficos sencillos, pero expresivos. * Los puzzles tienen el grado de dificultad justo: son complicados, pero no hasta rayar en lo absurdo. |
* El sistema SCUMM es genial... pero con un ratón. |