Star Paws
Género: Arcade Música: Rob Hubbard
Desarrollado por: Software Projects Año: 1987
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¡Todo el Universo está al borde de la aniquilación! ¡La amenaza, oscura, malvada, babosa, repta sobre la superficie de un lejano planeta, y adopta la forma de ... ! ¿Pájaros espaciales?
...

A ver, un momento, un momento, ¡corten! ¿Quién ha escrito esto? ¡Que me traigan al guionista!

Pues sí. No es una equivocación. Es un argumento tonto, breve, y verdaderamente divertido. El capitán Pawstrong (algo así como la versión perruna de Armstrong -el primer Hombre sobre la Luna-), en su condición de aventurero espacial con muucha hambre, ha recibido la orden de aterrizar en el planeta de los Grifos Espaciales, y acabar con todos ellos. 

¿He mencionado que están riquísimos rehogados con un poquito de vino tinto?

Solo ante el peligro de su propio estómago, nuestro héroe tiene que recorrer la superficie de un desolado mundo rocoso, unas minas subterráneas, y un valle, para cazar a los 20 Grifos, antes de sufrir un patatús por desnutrición.

¡Va a quedar de coña al horno y con patatas! Star Paws es uno de los juegos que debo a los emuladores. Jamás pude tenerlo, en mis tiempos, y eso que lo intenté. No, no es que lo buscara por ahí denodadamente, es que compré el original, y no hubo forma de que funcionara. Lo cambié por otro y, ¡lo mismo! 

Parece que no se llevaba bien con mi Datassette, y salvo en un par de contadísimas ocasiones, nunca pude cargarlo sin que se produjeran tropecientos errores, a cual más feo, en el proceso.

¡Jajaaa! ¡Así que creías que te ibas a escapar! ¿eh? ¡Pues no! ¡Te pillé! Y me alegro de ello, mirad por dónde, porque Star Paws es muy, muy divertido.

No es el único juego que intenté tener para mi C64, pero que no me quedó otra que devolver, porque no había forma humana, semidivina, titánica y/o hercúlea de que le diera por cargar. Otro de ellos fue el Slurpy. Ah, y otro más, el World Cup Carnival, pero éste era tan terriblemente malo, que me alegré de que casi nunca funcionara, y no me dolió naaada de naada devolverlo y que me dieran el dinero.

Para que nos entendamos, Star Paws es una especie de versión cósmica de las andanzas del Coyote y el Correcaminos, sólo que ahora, el bueno es el depredador.

Los tales Grifos Espaciales son unas curiosas criaturas que, pese a contar con alas, nunca las utilizan para huir de nosotros. Ni falta que les hace, porque en lugar de eso, aprietan a correr. ¡Y vaya si corren! Es más: resulta completamente imposible ir más rápido que uno de ellos. Incluso aunque eches mano de algunos de los objetos que, en la superficie del planeta, nos deja una nave de suministros de vez en cuando (como una plataforma antigravedad turbopropulsada, o todo un cohete sobre el que el capitán Pawstrong se monta), y vueles a velocidades tremendas en pos del escurridizo pajarraco, éste se te escapará siempre. Además, sin el menor esfuerzo.

Los Grifos son inofensivos (no sé de dónde demonios han sacado que son una verdadera amenaza para el Universo) y hasta bastante confiados. Si no haces movimientos bruscos, se mantendrán a una distancia prudencial de ti, pero no tratarán de escapar. Puede incluso que se acerquen lentamente (momento que tienes que aprovechar para saltar encima de ellos, o utilizar alguno de los chismes que nos deja la nave de suministros, entre los que se cuentan un rayo mortífero, un lanzacohetes o un explosivo espacial).

Ojo, porque si hay una amenaza para toda la Galaxia es, sin duda, el hambre canina de Pawstrong. Al muy animal le deben de emitir las tripas unos bramidos que ríase usted del estruendo de las Cataratas del Niágara.

Cada vez que atrape a un Grifo espacial, se recargará su energía, representada en la parte inferior izquierda del panel, mediante una especie de pavo asado al que, progresivamente, le van desapareciendo trozos de carne, para dejar los huesos al aire, pero si pasamos demasiado tiempo sin cazar a alguno de los jugosos pajarracos supersónicos (y "demasiado tiempo" son unos 5 minutos mal contados), Pawstrong sufrirá un arrepijo, y terminará la partida.

Los 20 Grifos se reparten por el planeta a razón de 10 en la superficie, 4 en una mina bajo ésta, y los 6 restantes, en un valle.

Tenemos que cazar a todos los de una zona, para poder acceder a la siguiente. Por ejemplo, mientras no hayamos acabado con todos los que corretean por la superficie, no obtendremos una lámpara para poder descender a las minas. Una mina de Pajarraquita (con patatitas) abandonada...

Aquí se complican bastante las cosas. Para empezar, no tendremos suministros (salvo los que nos puedan proporcionar los chismes que encontremos abandonados en los pasadizos subterráneos... proyectiles láser, que se emplean en la etapa del valle para bombardear a los Grifos, alimento espacial para evitar que nuestra energía se agote y, lo más importante, más lámparas de minería, para evitar quedarnos a oscuras).

Cuando hayamos dado buena cuenta de los 4 Grifos de la mina, podremos entrar en el valle que... erm... bueno, lo cierto es que no sé cómo se llega a él, aunque tengo la impresión que tenemos que utilizar un "desmaterializador" que nos teletransporte hasta allí. Los 20 Grifos se reparten por el planeta a razón de 10 en la superficie, 4 en una mina bajo ésta, y los 6 restantes, en un valle.

Estos objetos nos los dejan las naves de suministros de la superficie, así que no los malgastéis, y utilizadlos cuando tengáis munición suficiente para el enorme cañón láser que emplearemos en esa etapa. En ésta, se nos presentará una perspectiva del valle. En primer término, Pawstrong empuja el pesado armatoste para alinearlo con un Grifo que picotea y escarba en el suelo, a lo lejos. Tendremos que ajustar la inclinación del chisme para darle un pepinazo al despistado pajarraco. Y no es fácil. Tened en cuenta que si os quedáis sin munición, no podréis completar esta fase, ni el juego.

 
 

En la superficie, podremos disfrutar de un suave scroll parallax en tres niveles que, además, es furiosamente rápido. Ya os daréis cuenta cuando persigáis a un Grifo montados sobre un cohete. La mina y el valle son menos espectaculares en este sentido, pero aún así, utilizan unos escenarios sin alharacas, pero muy efectivos y agradables.

Personajes, hay pocos. Vaya, tan pocos como tres: Pawstrong, los Grifos y la nave de suministros. Los dos primeros están bien dibujados y animados, y la nave, aunque es muy cuadriculada (cosa difícilmente evitable, teniendo en cuenta su gran tamaño), hay que destacar la suavidad y enorme rapidez con la que se mueve.

No hay efectos, sólo un par de temas de Rob Hubbard (uno, el principal, y que nos acompaña durante todo el juego, y otro, que suena durante las fases de bonificación, que curiosamente, podemos activar nosotros cuando queramos, si recogemos previamente el objeto adecuado).

Como composición están muy bien, y resultan bastante adecuadas, aunque en mi opinión, son un pelín estridentes y terminan por hacerse algo cargantes. Para más inri, el tema principal no está bien emulado en el CCS64, y cuando se reproduce, se escuchan unos chasquidos de lo más molestos. El problema no aparece en el VICE.

No es un juego complicado, ni en la forma, ni en el fondo. Es el típico programa desarrollado con la única intención de entretener (¡y vaya si lo consigue!), pero sin dejar de lado los aspectos técnicos, más que holgadamente resueltos. Original y divertido. Mereció la pena encontrarlo de nuevo.

* Gráficos agradables, incluyendo un suave y furiosamente rápido scroll en la superficie del planeta.
* Original y divertido.
* La música, a la larga, es un poco machacona. No habría estado de más que se hubiera podido sustituir por efectos de sonido.