Tour de France
Género: Deportes Música: Zoltan Mericske
Desarrollado por: Activision Año: 1985
Pincha aquí para ver la portada ampliada Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte la música en formato SID Pscheee...

El ciclismo siempre ha sido uno de los deportes menos representados en el mundillo de los videojuegos. Y no será ni por falta de aficionados, ni porque no permita un montón de posibilidades. Imaginad competir contra las mayores figuras mundiales, imaginad las contrarreloj, la escalada a puertos de montaña... el caso es que, en la era de los 8 bits, los pedales apenas aparecieron en nuestros Speccies, CPCs y Commos. Quizás los que fuisteis usuarios de las principales máquinas basadas en el Z80 (o sea, todas menos el C64) recordáis el Perico Delgado. Y quizás algún commodorero se acuerde del Milk Race. Poca cosa, en general.

En la etapa de los 16 bits, no tengo constancia de que el deporte de los Induráin, Merck y compañía, se dejara ver en las pantallas de los Ataris y Amigas.

¿Y en la de los 32? O lo que es lo mismo, ¿y en la Era Pentium? Pues la malograda Dinamic (lástima que tuviera que cerrar) sí que llegó a lanzar una especie de "simulador" de la Vuelta Ciclista a España que, aunque nunca vi en directo, tenía muy buena pinta.

En los 80, yo no era especialmente aficionado al ciclismo. Al menos, no tanto como ahora. Pero aún así, y no recuerdo cómo, este juego llegó a mis manos: el Tour de France. Y si existiera un premio al "juego más raro", no digo que este lo ganara, pero seguramente quedaba entre los finalistas.

Alonsanfáns de la patriiiiiií... Insisto: mira que el ciclismo da bastante juego. Mira que se podía haber optado por muchísimas soluciones que dotaran a este título de originalidad y de detalles interesantes. Ea, pues ni una se plasmó, oigan. Al menos, casi merece la pena disputar un par de etapas mal contadas, por los agradables (casi relajantes) paisajes por los que discurren. Pero vayamos por partes...

Para empezar: pueden participar hasta 6 jugadores, cada uno representando a un país.

"Ah, pues eso está bien, ¿no?", podría preguntar alguno. A lo que yo respondería: "Sí, pero..."

A la hora de competir, ¿se enfrentarían dos a dos utilizando la SimulVision? ¿Ocuparían la misma pantalla, de modo que el scroll nunca dejara atrás a alguno de los participantes? ¿Distribuiría Activision un complicadísimo periférico que permitiera conectar 6 joysticks a alguno de los puertos de nuestro 64?

Montón de soluciones (incluyendo alguna que otra gilipollez), ¿verdad? Pues se escogió la más fea: los jugadores compiten uno después de otro. Nunca simultáneamente. Cuando uno de ellos concluya una etapa, el siguiente la comenzará. Dado que el promedio de duración de cada una de ellas ronda los 4 ó 5 minutos, imaginaos qué divertido puede llegar a ser (sobre todo para el jugador que vaya en último lugar) ver el mismo escenario y soportar la misma música (sí: "soportar"; luego os hablo de esto) seis veces seguidas.

Y ya que estamos con las preguntas capciosas...

Durante el recorrido, ¿tendremos que competir contra todo un pelotón? ¿Simplemente aparecerá algún que otro corredor de vez en cuando?

De nuevo, la solución es la más fea: no veremos a NADIE. Vamos por la carretera (que por cierto, es tremendamente estrecha y serpenteante -en esas condiciones, difícilmente se iban a meter sotopocientos sprites más, contra los que, además, no pudiéramos chocar, a riesgo de irnos al suelo y perder unos segundos-) absolutamente solos. En fin.

En lo que respecta a la carrera en sí: ¿hay varios tipos de etapa (contrarreloj, escalada...)? ¿Hay diferentes clases de carretera, algunas más anchas y llanas, y otras más angostas y en pendiente, que nos obliguen a pedalear más o menos rápidamente?

Otra vez, los responsables del juego tomaron el camino menos resultón: sólo UN tipo de etapa, y sólo UN tipo de carretera.

Al final, la cosa sólo consiste en menear el joystick a derecha e izquierda, incansablemente (al menos, no de una forma tan extenuante como en el Daley Thompson's Olympic Challenge, por ejemplo) y, para tomar las curvas, pulsar el botón de disparo mientras empujamos la palanca hacia el lado correcto.

Ya está. Olvidaos del asalto al Tourmalet, o de alguna contrarreloj frenética en los alrededores de París. Nada. La cosa, si os digo la verdad, más bien tiene la apariencia de un agradable paseo por un camino rural. Eso sí: flanqueado por hordas de aficionados enarbolando la bandera francesa. No es difícil tener el maillot amarillo cuando eres el único corredor...

Ya os digo: Tour de France es un juego que bebía de una fuente con infinidad de oportunidades... de las que acabó aprovechando sólo unas pocas y, además, mal.

No estoy diciendo que sea un mal juego. Sólo que no está bien planteado. Y eso que la presentación es bastante pulcra y profesional. Se nos permite la posibilidad de entrenarnos en alguna etapa, o competir en varias de ellas, o incluso en el Tour completo.

 
 

Lo mejor del juego. Tour de France está enteramente dibujado en alta resolución, lo que no es frecuente. Los escenarios son muy bonitos (aunque, creo yo, se pasan de pintorescos; no tengo la fortuna de conocer Francia, pero no creo que, vaya uno por donde vaya, atraviese por idílicas campiñas salpicadas de palacetes de cuento de hadas y tejados puntiagudos, como los que se ven en la primera captura), el scroll muy suave y el sprite del ciclista es chiquitajo y con una animación bastante limitada (tampoco da para mucho más la cosa, ¿no?).

El tema principal es, inevitablemente, La Marsellesa. De hecho, todo el juego rezuma a chorros patriotismo francés. Desde los colores de la caja, hasta el himno como música de bienvenida. No, si no lo veo mal. Al contrario: creo que un patriotismo sano (dentro de lo sano que puede ser un sentimiento tan poco racional) es algo muy positivo. Los españolitos, que tan mal llevamos eso de querer a nuestro país, tenemos mucho que aprender en ese sentido. 

Cada etapa tiene una música distinta (no hay efectos de sonido). Bueno, en realidad hay unos cuatro o cinco temas diferentes. Eso sí; coinciden en una cosa: con frecuencia rozan los límites de la estridencia. No me parece que consigan ambientar nada. Es más, incluso llegan a ponerle a uno nervioso.

Es una lástima que un tema que da tanto juego, se desaprovechara de esta forma. Tour de France iba por el buen camino, al menos en el apartado visual. Lo malo es que no creo que nadie le encuentre la gracia a eso de que cada jugador compita solo, sin nadie más a su alrededor, en una carretera estrecha y serpenteante. Las etapas llegan a hacerse eternas en cuanto participa más de una persona. Y si no compites ni siquiera contra el ordenador... ya me diréis dónde está la emoción.

* Bonitos paisajes, dibujados en alta resolución. * Cuando juega uno solo, no compite contra nadie (ni siquiera contra ciclistas controlados por el ordenador).
* Cuando juegan varios, las etapas se hacen eternas, porque los participantes correrán por turnos, y nunca simultáneamente.
* Las músicas llegan a hacerse muy cargantes.