FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Armourdillo

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
¡Ajjj! ¡Casi me ha dado un tirón en las neuronas cuando he intentado buscar
un poco de inspiración que me ayude a redactar esta ficha! Y es que, ¡vaya un
juego anodino, soso y mediocre, señores! Pocas veces, creo yo, uno de los títulos
que tenéis en mi página, se ha merecido más un cinco mondo, lirondo, pelao,
e insípido, como calificación.
¿Malo? No, no es eso...
¿Bueno? Qué va. Ni de coña.
¿Entonces? ... lo dicho: aprobado raspado. Ni fu ni fa. O en una palabra: "pscheeee...".
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Creo recordar que me hice con él cuando cometí el desliz de gastarme mis cuartos (bueno... los cuartos de mis padres, claro) en adquirir una recopilación de juegos de CodeMasters, que venían en una caja enorme. Supongo que el precio sería de lo más atractivo (ya ni me acuerdo); hasta el punto de que me haría pensar que aquella era una buena inversión. Que muy malos tenían que ser los cinco juegos que el "pack" incluía, para que se pudiera decir que había tirado los duros. |
Bueno, pues al final, se pudo decir. Alto y claro: tiré los duros.
Yo no sé si la honda, visceral, y absurda tirria que en aquel entonces les profesaba yo, sincera y alegremente, a los CodeMasters, venía ya de antes y se vio reforzada tras semejante patinazo (vale, vale, nadie me había obligado a comprar aquella chuminada de compilación, pero aún así... en el fondo no puedes evitar poner cara de memo cuando ves el resultado de tu inversión), o si empezó el día en que me dio por echarle el guante a aquel quinteto de medianías: Mr. Angry (pasable), Terra Cognita (horrendo), Red Max (aburridísimo), Creations (un programa para diseñar tus propios juegos... tonto, feo y con poca funcionalidad; terminó en el fondo de un cajón de ropa vieja) y esta pavada que ahora nos ocupa y que, sinceramente, espero despachar lo antes posible.
Igual estoy siendo un poco duro. Armourdillo es de esos juegos que a uno no terminan de engancharle. Bueno, ni terminan, ni empiezan, y casi ni hacen el amago. Pero no me sorprendería que hubiera por ahí alguien a quien le parezca entretenido. Cosas más raras se ven.
Para los amantes del etiquetado rápido y sin miramientos: Armourdillo es un
shoot'em up 2D con scroll horizontal. Y se acabó.
Un matamarcianos casi como cualquier otro. El "casi" le viene del
hecho de que no pilotamos una nave espacial, sino una especie de tanqueta que el
tal Giulio Zicchi (el padre de la criatura) tuvo a bien llamar como a ese
animalito que tiene el lomo recubierto por una especie de coraza, y que se
enrosca sobre si mismo para protegerse, cuando algún bicho selvático con malas
intenciones, le da la brasa.
El caso es que la especie de tanqueta que en todo momento ocupa el centro de la
pantalla, se parece tanto a un armadillo como un par de botas camperas a un
estropajo. Ya me diréis.
Lo más original del invento, es que dispone de dos cañones que se controlan independientemente de las orugas que le transportan a través de peligrosos parajes alienígenas. Con un par de teclas controlamos la inclinación de estos cañones, de modo que podemos abrir fuego al frente, o lanzar pepinazos parabólicos para aniquilar a los marcianitos pelmazos que nos sobrevolarán o nos perseguirán incansablemente, y todo ello sin dejar de avanzar. No está mal, lo admito. Aunque tampoco va mucho más allá la cosa.
El juego se organiza en una serie de fases que sólo superaremos cuando hayamos rescatado a un cierto número de simpáticos androides con la apariencia de una pelotita metálica con patas articuladas. Ohh, qué monooos...
| El procedimiento es el siguiente: hemos de avanzar hacia uno de los extremos del nivel, hasta encontrar una especie de campo de fuerza. Mediante un hábil zambombazo parabólico, tenemos que desactivarlo temporalmente. En ese momento, aparecerá una de estas pelotas cibernéticas, que caerá en las inmediaciones del Armourdillo. | ![]() |
Pues bien: sólo tenemos que tocarla para que quede automáticamente enganchada
a la tanqueta. El último paso es salir zumbando hacia el extremo opuesto del
nivel, donde veréis una especie de túnel ante el que el Armourdillo se detendrá.
El androide desplegará sus piernecillas robóticas, y correrá a ponerse a salvo
a través del pasadizo.
Repítase un par de veces, batallando contra algún que otro alienígena capullo,
con apariencias tan terroríficas y desafiantes como las de los muñecajos pseudogeométricos
que se muestran en las capturas que adornan esta página, y fin de la historia



