Portada de Artura

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Artura

GéneroShoot'em up / Aventura
Desarrollado porGremlin Graphics
MúsicaBen Daglish
Año1988
Veredicto originalBodrio
Valoración4/ 10
Gráficos
5
Sonido
7

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

No quisiera aburriros (una vez más) con una diatriba sobre mí mismo. Pero me gustaría contaros una cosa: intento ser consecuente conmigo mismo, siempre que me resulta posible. No, no creáis que es cosa fácil. La coherencia tiene su mérito, en serio. Sin embargo, tampoco debe uno, creo yo, aferrarse a ciertas ideas o convicciones, y mantenerlas contra viento, marea, ventisca gélida y apabullante evidencia. Eso se llama, como mínimo, y en el más inocente de los casos, cabezonería.
Total, que cuando redacté la (escuálida, en aquel entonces) ficha de este Artura, allá por el otoño de 2000, otorgué al juego todo un 6. 

Bastante tiempo después, y muchos cientos de reviews tecleadas desde entonces, supongo que habré endurecido el criterio de puntuación que sigo a la hora de juzgar un juego pero... lo siento: estoy totalmente en desacuerdo conmigo mismo. Artura no es un título de 6 sobre 10. No llega al aprobado. Ni de broma. Es más: es un tostón de mucho cuidao. 
Historieta terminada. Gracias por su cooperación.

Bueno, ahora manos a la obra.

Si os cuento de qué va este experimento de Gremlin Graphics, así a bote pronto y sin respirar, quizás podáis pensar que estamos ante una idea de lo más atrayente. De hecho, el manual del juego está dedicado, en un 90%, a poner en antecedentes al usuario. 

La leyenda del Rey Arturo cobra vida. O al menos lo intenta. Lo intenta, sí, y termina escachifurciada, desparramada, y transmutada en aborto de mico calvo. Un asco, vamos. 

Artura se enfrenta a un salvaje melenudo armado con un hacha Para empezar, por algún extraño motivo, los "guionistas" del argumento, decidieron maquillar (deliberadamente mal, seguro) los nombres de la épica saga del mítico regente de las Islas Británicas (nota brevísima: cuando digo mítico, lo hago a conciencia. Tómese en el sentido más literal: la leyenda de Arturo es un MITO. No, lo digo por si alguien piensa que el de Excalibur era un personaje tan histórico como Enrique VIII). Ahora, resulta que Avalon se llama Albion. Vaya.

(... ¿tendrá algo que ver con aquello de la "pérfida Albión?").

El consejero del héroe ha cambiado el casi tolkieniano nombre de Merlín por Merdyn. Bueno. Una consonante p'acá, una consonante p'allá, tampoco se nota mucho, ¿no?

El reino próspero, luminoso, grandioso, que rinde pleitesía al protagonista de la aventura, tiene también una consonante traspapelada, y se conoce como Camelod. Este casi me suena a las simpáticas mutaciones de nombre que hacía Jan (el dibujante de Superlópez). ¿Os acordáis cuando el "Parchelona" jugaba un partido contra el "Fespañol" o el "Tilbao"? ¿O de aquella marca de dentífrico: "Tenticlor"? ¿Y el coche que conducía Juan, un "Beat Tanda"? Jejeje. Magníficos tebeos aquellos. 

A lo que iba. Por si a estas alturas, a algún conocedor (aunque sea ocasional y casi accidental, como el que suscribe) de la leyenda de Camelot le quedaban dudas, hete aquí que la hermanastra del héroe se llama Morgause. Este tapujo feúcho ya está un poco más elaborado. Aunque, por supuesto, el original (Morgana) suena mejor.

Vale, ahora viene el remate. El colofón. Ya que andamos tiznando de carbonilla la melodía de nombres épicos y evocadores como estos, ¿cómo creéis que escapa el de nuestro rey? ¿Lo habrán metamorfoseado en "Arcturus", por ejemplo? (que aparte de ser como se conoce una de las estrellas más brillantes del cielo, suena de maravilla ¿verdad?). Pues no. 

Ya, ya, estoy rellenando espacio tontamente. Ni al más pánfilo de los mortales se le habrá pasado, a juzgar por el título del juego, que a la gente de Gremlin Graphics les dio por amariconar al egregio regente de las leyendas. Ahora es Artura. Sí: Artura. Sería un nombre horrendo, incluso aunque estuviéramos tratando con una moza serrana. 

No sé... igual a los ingleses les parece de lo más sugerente, pero a mí me motiva tanto como si me dicen "eres el feroz guerrero María del Carmen". Más o menos. 

Vale. Pues en esta versión sui géneris de las andanzas del rey Arturo... perdón: Artura, el objetivo es el mismo que en la leyenda: defender Albion de la invasión de los sajones (a fe que, en la Historia real, no lo consiguieron ni de coña). 

Ahora, que los métodos son de lo más molones. Veréis: tenemos que encontrar los tesoros de Albion. Peeero, sólo Merdyn sabe dónde están. Peeeero ha desaparecido sin dejar rastro. Peeeero podemos acudir a su aprendiz, Nimue. Peeero, el zagal ha sido secuestrado por la bruja chiflada de Morgause. Y así, peeero tras peeero, se va conformando la aventura de acción en la que, seguramente con toda su buena intención, la gente de Gremlin Graphics pretendió sumergirnos. Lástima que la cosa quedara sólo en la intención.

Pero continúo: nuestro aguerrido Artura (insisto; ¡qué raro suena! ¿os imagináis algo como la "Crónica de las Gestas de Maripili, el bárbaro"?) que, por cierto, ya puestos a cambiar cosas, tampoco blande una especie de réplica de Excalibur, sino un hacha de cuarto de pelo, debe enfrentarse a los desarrapados, desaforados y desabridos sajones, amén de a algún que otro peligro más. Desde ratas gigantes hasta arañas, gordas como pollos tomateros. Y sin olvidar algún que otro brujo como el de la captura de abajo, que le asediará a base de rayitos mágicos, mientras se escuda tras un campo protector. Por no mencionar más de una trampa capaz de dar al traste con la partida, como nos descuidemos.

O sea, que tanto prolegómeno, tanto marear la perdiz, y al final estamos ante un arcade como cualquier otro. 

No, perdón: PEOR que cualquier otro. 


Cuando uno lleva ya un par de minutos de partida, viéndoselas y deseándoselas para echarle un poco de imaginación a la insípida amalgama de pixels inflamados que pululan por la pantalla, poco le importan ya los Camelods, las Arturitas con braguillas de cuello vuelto y refajos de encaje y los magos Merdín y la madre que los alumbró. Por no decir otra cosa. 
Un mago malísimo nos lanza escupitajos embrujaos

La cosa se vuelve confusa incluso en el manual, que te exhorta a buscar, o a utilizar, o a hacer girar, o a tomarte después de cada comida y hasta que remitan los síntomas, no-sé-qué misteriosas y arcanas ruedas dotadas de vaya usted a saber qué poderes fabulosos, y de vaya usted a pronunciar qué nombres horripilantes. 

Cerriddwen, es una de ellas... ¿Cerriddwen? ¿Mande? ¿Qué pasa, que las consonantes que les sobraron de vapulear otros nombres, las pusieron aquí? Es que esa es una de las ruedas. Ni sé dónde está, ni sé qué aspecto tiene, ni sé para qué sirve, ni sé cómo conseguirla, ni sé si existe, ni el manual deja claro nada de esto. 

De lo que sí tengo constancia es de que hay una serie de piedras rúnicas esparcidas a través del juego. En mis tiempos me topé con un par de ellas. Y la documentación del juego asegura que son imprescindibles para mandar a paseo a Morgause, rescatar a Nimde, o Nimdi, o Nibelungi o Nipajolere (si es que ya me pierdo con tanto nombrecito pseudofantástico) y enviar a los sajones de vuelta para su casa, por correo certificado y con un par de extremidades y/o apéndices blandos menos.  

Vamos, si el manual lo asegura, habrá que creérselo. Y es lo único que dice de ellas, por supuesto. 
¿Que qué cuenta el panfletillo de marras acerca del juego en sí? ¿Que si menciona a los enemigos a los que nos enfrentaremos, y los escenarios a través de los que nos aventuraremos? ... bueno... más bien no. Si queréis saber qué nos cuentan, al margen de la febril historieta de nombres con consonantes travestidas, aquí lo tenéis (y me he limitado a "copiar y pegar"):

INSTRUCCIONES DEL JUEGO

COMMODORE 64/128

Joystick: puerta 2.
Teclas opcionales: izquierda: Q; derecha: A; arriba: 0; abajo: P; disparo: SPACE; modo runa: R; interrumpir: G y H.
RUN/STOP - Música / Sonido

Vamos. Toda una enciclopedia. 

Lo mejor

* Algunos personajes están bien hechos.
* La música.

Lo peor

* Los fondos son feos y aburridos. El juego, igual.
* Confuso. Sobre todo, porque el manual es un desastre.