Portada de Double Take

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Double Take

GéneroArcade
Desarrollado porOcean
MúsicaPeter Clarke
Año1987
Veredicto originalPscheee…
Valoración6/ 10
Gráficos
7
Sonido
8

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Este debe de ser de los pocos arcades de 8 bits con un argumento verdaderamente original. Veréis: resulta que durante un experimento científico, se ha producido algún tipo de desbarajuste atómico, y se ha abierto una brecha espacio-temporal entre nuestro mundo y su equivalente en otra dimensión. Para terminar de complicar las cosas, varios objetos de este lado han pasado al otro, y viceversa. Además, una serie de criaturas de lo más coñazo han invadido nuestra dimensión, y campan a sus anchas. 

¡Huy! ¿Qué tecla he tocado? Para cerrar la brecha, el científico responsable del cacao, debe recorrer una serie de localizaciones e intercambiar los objetos incorrectos, para ponerlos donde les corresponde. Para que nos entendamos, un ejemplo: al principio del juego, el doctor (que, por cierto, recorre el juego volando y disparando rayos gracias a una serie de inventos suyos) se encuentra en una sala de control con grandes computadoras.

Sobre una de ellas se ve... ¡un ábaco! Como que no pega, ¿verdad? Bueno, pues ha de llevarlo a la sala de control equivalente en el mundo de la otra dimensión, y cambiarlo por la calculadora que se encuentra allí.

¿Vais entendiéndolo? En realidad no es tan difícil, porque en el panel que hay bajo el área de juego, entre otras cosas, tenemos dos monitores: uno, a la derecha, nos ayudará a detectar las pantallas conflictivas (o sea, las que tienen un objeto que no les corresponde), y el otro, a la izquierda, nos informa, cuando llevamos un cachivache, si estamos en la localización exacta en la que hemos de dejarlo (se encienden tres luces verdes).

El monitor de la derecha, tiene otra función, además. En él se muestra un núcleo atómico, rodeado por electrones; pues bien: cada vez que visitemos una pantalla, aparece un electrón más, orbitando el núcleo. (Las pantallas estables se representan por electrones verdes, y las que tienen anomalías, por electrones rojos). Cada cierto tiempo, debido al guirigay nuclear, los átomos del mundo adquieren masa infinita (¡tooma ya!), y nos teletransportaremos a la dimensión opuesta (en la que, por cierto, el mapa está "al revés", de modo que lo que antes estaba a nuestra izquierda, pasará a encontrarse a la derecha).

O sea, que si estamos en el mundo "malo", digamos, apareceremos en el "bueno", y viceversa. Pero esto tiene sus inconvenientes... si en el momento en el que los átomos alcanzan la masa infinita (por cierto, que el efecto en el monitor correspondiente es bastante vistoso) tenemos un objeto, cuando nos materialicemos en la otra dimensión, habrá adoptado otra forma (es decir, la de su equivalente en su dimensión correcta). Un cuarto de estar en la "otra dimensión". Acogedor, ¿eh?

¡Madre, qué jaleo! A ver si me aclaro: supongamos que cogemos el ábaco de la sala de control de nuestro mundo (como os conté antes). Vale. Ahora, imaginemos que se alcanza la masa infinita... bien; pues apareceremos en la dimensión paralela, y el ábaco se habrá transformado en una calculadora. ¿Chachi? Pues no, porque la calculadora en la dimensión "mala" está tan fuera de lugar como el ábaco en la nuestra. De modo que tendremos que esperar a que se dé el fenómeno atómico este de nuevo, para que el objeto recupere su forma; de lo contrario, creo que ha quedado bastante claro que las cosas pueden complicarse la tira :-)

Pero este no es el único método para viajar entre las dimensiones... el juego se divide en grupos de pantallas, conectados una serie de curiosos corredores surcados por enormes átomos volantes. Bien, pues en cada uno de esos grupos, una pequeña nubecilla tormentosa (con rayitos y lluvia incluídos), flota a ras de suelo, recorriendo las pantallas cíclicamente. Si la tocamos, y pulsamos fuego+abajo, nos transportaremos a la dimensión paralela, con la ventaja añadida, además, de que si tenemos algún objeto, conservará su forma.

Bueeeeno; pues esto es Double Take. Sí, creo que os habréis dado cuenta de que el argumento es original (y hasta complicadillo). Al menos, el protagonista es un ser humano, no una chaqueta voladora, como en la versión de Speccy (¡en serio!).

¿Y cuál es el veredicto? Pues es un juego bastante simpático, con buenos gráficos (sobre todo los de los monstruitos que nos asedian sin descanso), y una serie de músicas estupendas que suenan al mismo tiempo que los efectos de sonido (más que correctos). Sin embargo, es un pelín monótono... sobre todo porque la parte de "arcade" que le han metido, como con calzador, yo diría que desentona un poco. El ataque constante de los monstruitos llega a ser una paliza, hasta el punto de que te olvidas de vaporizarlos con tus rayos, y tratas de centrarte en el juego en sí. Da la impresión de que los han puesto para que hubiera algo que fuera drenando el (altísimo) nivel de energía del profesor.

Si no fuera por esa componente arcade, un poco fuera de lugar, Double Take sería mucho mejor de lo que es (y tampoco está mal, ¿eh?).

Lo mejor

* Buenos gráficos.
* El sonido.
* Argumento original.

Lo peor

* La parte "arcade" es un poco coñazo.