Portada de Finders Keepers

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Finders Keepers

GéneroAventura
Desarrollado porMastertronic
MúsicaDavid Dunn (?)
Año1985
Veredicto originalMola
Valoración7/ 10
Gráficos
6
Sonido
7

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

¿Recordáis la compañía "Mastertronic"? Se anunciaban en las revistas con una especie de superhéroe que destrozaba un símbolo del dólar. Y es que fueron de las primeras en bajar los precios de los juegos; al menos, en Inglaterra.
Eran los reyes de eso que los sajones llamaban el "budget" (algo así como "saldo", o "ganga"). Su objetivo no era desarrollar superproducciones, si no juegos sencillos y divertidos. ¡Y vaya si lo consiguieron!

A este castillo le hace falta un poco de insecticida... En Finders Keepers eres el Caballero Mágico (sí, sí... una mariconada, lo sé, a medio camino entre los cuentos de hadas más cursis y una marca de lencería...), encargado por el mismísimo rey de buscarle un regalo de cumpleaños a su hija, la princesa más remilgada y caprichosa que ha conocido la nación.

Para encontrar algo lo suficientemente valioso para ella, te teletransportas a las zonas más peligrosas y misteriosas del castillo, habitadas por toda suerte de bichos asquerosos.

A lo largo de muchas de las pantallas, verás objetos en el suelo, o sobre plataformas (con frecuencia, de bastante difícil acceso), en forma de triángulos brillantes.

Con los objetos puedes hacer tres cosas: examinarlos (situándote sobre ellos, y pulsando "E"), cogerlos (lo mismo, pero con la tecla "G"), soltar uno de los que llevas encima ("D", y eliges del inventario el que quieres dejar), y comerciar con ellos, cuando encuentres a alguno de los mercaderes que viven en las profundidades del castillo (pulsando "T").

Algunos pueden combinarse con otros. Simplemente, tienes que dejarlos en el mismo sitio, y después, coger la "mezcla".

Aunque casi todo el juego se desarrolla en pantallas con vista lateral, hay grupos de habitaciones en el castillo, que están conectados por laberintos de corredores y puertas cerradas (ya sabéis... ¡a buscar las llaves pertinentes como locos!). Uno de ellos lo forman los pasillos de las mazmorras, y el otro, los vericuetos del jardín. Huy, qué moniiiitoooo...

En estas zonas, el desarrollo cambia un poco. No hay enemigos, la vista es aérea (más o menos), y se implementa un rudimentario scroll (es más bien brusco para los estándares del C64).

Aquí también podremos encontrar más objetos curiosos, además de una serie de pozos que conectan diferentes puntos de los laberintos.

Las habitaciones normales están formadas por plataformas y bichejos que nos restan energía si nos tocan, con algún aderezo ocasional, como teletransportadores, mercaderes, o hasta un inmenso Gato Sin Botas (sí, se llama así).

Los gráficos del  juego, como puede verse en las capturas, son simples, graciosos y coloristas. En la misma línea está la música (que, lamentablemente, ningún emulador reproduce correctamente; ni siquiera el SIDPlay), de lo más simpática.
Los efectos de sonido son escasos, pero muy bien conseguidos.

Lo mejor

* Muy simpático y entretenido.

Lo peor

* Los laberintos son bastante confusos.