FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Friday the 13th

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
¿Os acordáis de cuando se estrenó la película "Viernes 13"? Tiene
gracia, porque en aquel entonces puso los pelos de punta a los espectadores
de medio mundo, y hoy en día ya parece ingenua. Te da una idea del nivel de
higadillos trinchados en el cine actual...
El juego venía acompañado de una sorprendente parafernalia (para la época, claro)
que pretendía, digamos, "crear ambiente". No sólo llamaba la atención
la caja (de un intenso color rojo), si no que incluía unas capsulitas que si
se introducían en la boca, se deshacían al contacto con la saliva, y generaban
un líquido viscoso y sanguinolento bastante repugnante.
Es más: en la caja se advertía que el juego no era demasiado adecuado para gente
que padecía del corazón. "¡Ya, claro, marketing puro!", dirá más de
uno. Pues ¿sabéis una cosa? ... creo que tenían razón...
![]() |
No es broma, ¿eh? Este es el juego que más canguele me ha dado en toda mi vida. Recuerdo ciertas escenas de los primeros "shooters" en primera persona que, por aquello de la inmersión, también asustaban lo suyo, pero de verdad: nada comparado a este Friday, the 13th. Y tiene gracia... vamos, de hecho os confieso que hace un ratillo he estado jugando un poco (para tomar las capturas que estáis viendo), y no sólo he pegado algún que otro respingo, si no que se me ha puesto la carne de gallina. Y todo eso, con 64 Kb de RAM y menos de 1 MHz. ¡Qué cosas! :-) |
¿En qué se basa un juego de apariencia tan simplona (porque los gráficos son
tan sencillotes que casi parecen naif) para dar los sustos que da? ...
Pues en el fabuloso chip SID, faltaría más.
Bueno, os pongo rápidamente en antecedentes: resulta que tiempo atrás, en el
antes pacífico campamento veraniego de Crystal Lake, un chaval se ahogó mientras
los salvavidas se dedicaban a ... erm... otros menesteres... esteee... bueno,
veréis: eran un salvavidas y UNA salvavidas, y se ve que decidieron remangarse
un poquito los bañadores :-p
Bueno, pues Jason, que así se llamaba el desdichado campista, volvió de la
tumba para vengarse. El tipo es un engendro semiputrefacto que se cubre la cara
con una máscara de hockey (qué considerado por su parte, ¿eh? ... oculta su
repugnante rostro para no asustar más de la cuenta a las víctimas a las que
degüella alegremente).
En el juego, no obstante, hay ciertas diferencias. Hay 10 personajes en cada
partida. Uno de ellos es el que controlamos nosotros, y el resto se dedican
a vagabundear a sus anchas por el lago y sus inmediaciones. Bien; pues Jason
es uno de los chavales. Digamos que adopta su forma, y sólo cuando se va a cargar
a alguien, recupera su verdadera apariencia (en realidad, no es más que un sprite
"vestido" de negro, como podéis ver en la siguiente fotito).
| ¿Y qué pintamos nosotros en todo esto? Pues obviamente,
hemos de tratar de salvar al mayor número posible de campistas, y de
paso, darle de bofetones a Jason, hasta quitarlo definitivamente de la
circulación. Para evitar que el muy psicópata haga tasajo con nuestros compañeros, hemos de buscar un crucifijo que aparecerá, aleatoriamente, en una de las pantallas del juego, y llevarlo a la capilla de la iglesia. Los chavales irán en peregrinación hacia allí, y se quedarán esperando. Ese es un lugar seguro, donde Jason no hará de las suyas. |
![]() |
Claro, que por el camino, al personal les pueden pasar según qué cosas...
... más aún: algunos de los personajes son bastante cabezotas, y se niegan a
refugiarse en la iglesia... hasta que las cosas se ponen feas, claro: entonces,
los supervivientes saldrán perdiendo el culo, a acogerse a sagrado.
Jason es muy listo; sabe quién está más asustado y va a por él. Nosotros también tenemos un marcador de "canguele", en la forma de una chica a la que se le van erizando los pelos. Cuando estemos cagaditos vivos, el asesino de ultratumba nos pondrá los siguientes en su lista... ¡urrrrrr! ¡qué pánico! ¿no?
A lo largo del escenario (que, por cierto, está compuesto por la iglesia -con
su cementerio-, una granja, la casa-club de los chavales y los bosques y pantanos
de Crystal Lake) encontraremos objetos que podemos utilizar como armas contra
Jason. Desde palos a hachas.
Cuando nos cargamos al muy asesino, el juego comenzará de nuevo, sólo que manejaremos
a otro personaje, al azar. Esto tiene su importancia, no creáis, porque algunos
de los chicos son valientes y fuertes, y otros son tímidos y enclenques, apenas
aguantan un par de tortas, y se cagan por las patillas pa'bajo en seguida (con
lo que, evidentemente, aumenta la dificultad).
Bueno... ¿seguís sin saber por qué da tanto susto este juego? Probadlo y
veréis. Se trata del sonido. Hay una serie de temas musicales que cambian,
dinámicamente, en función de la situación. Cuando todo está tranquilo, suena
uno bastante alegre, o quizás algún otro, alusivo al lugar en el que nos
encontremos (la Tocata y Fuga si estamos en la iglesia, por ejemplo). Ahora...
cuando Jason adopta su verdadera forma y se dispone a pasar a cuchillo a alguno
de los chavales, sonará una música que ya te va acojonando. Sabes que en
algún lugar del campamento, el muy bestia está a punto de agujerear a
alguien... y no creas que eso te previene del susto: yo diría que en realidad,
lo acrecienta. ¿Qué susto? ¡El del grito aterrador que suena (digitalizado)
cuando alguien cae bajo los mamporros de Jason!
En serio: llega un momento que acabas acojonado de verdad. Más aún cuando
entras en un lugar en la que acaban de matar a alguien, y aparece repentinamente
un dibujito acojonante (por ejemplo, siete calaveras ensangrentadas como
esbozando una mueca diabólica), acompañado por el alarido en cuestión. ¡No
veáis el respingo que uno da al oírlo!.
Quizás no me creáis, pero cuando llevas un tiempo jugando, te sorprende verte
con la carne de gallina y unos escalofríos de lo más salerosos. ¡Probad a
jugarlo con unos auriculares y todas las luces apagadas, y ya me diréis! :-)
Está claro que los gráficos son más bien tontorrones, pero eso no importa demasiado
en este caso. El sonido sí que es magnífico. Las músicas suenan a las primeras
tonadas para el SID (algunos commodoreros dicen que tenían un tono parecido
al de una abeja zumbando dentro de un órgano de tubería), pero no os podéis
imaginar lo efectivas que son.
Y el alarido, tiene un timbre algo "áspero", pero creo yo que es precisamente
por eso por lo que acojona tanto.
Ya tiene mérito, de verdad...
↑ Lo mejor
↓ Lo peor
* Quizás podían haber cuidado un poquito más los gráficos.



