FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
H.K.M. (Human Killing Machine)

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
Vamos a ver... ¿qué demonios pretendía U.S. Gold con este bodrio de juego?
Y los programadores... ¿sentían algún tipo de remordimiento mientras lo
perpetraban (el verbo es de lo más adecuado), o sencillamente se partían de
risa imaginándose las caritas de los pobres commodoreros (como hacen algunos
profesores poco antes de sacar las notas)?
A mi me daría vergüenza participar en un proyecto tan mediocre.
HKM (acrónimo de Human Killing Machine) es una especie de mal clon de un mal
juego: Street Fighter. ¡Eeeh!
¡Quieeetos los consoleros! Antes de que alguno me trinche alegremente los higadillos,
que me permita un matiz: Street Fighter para C64. ¡Otra buena castaña pilonga!
Nuestro héroe, una especie de energúmeno desgarbado con
cara de garrulo, y que responde al evocador nombre de "Kwon",
debe recorrer medio mundo, enfrentándose a los mejores luchadores de cada
nación.
![]() |
En cada ciudad, tendrá que librar (tediosos) combates contra dos oponentes. Sólo cuando los haya derrotado a ambos, podrá viajar hacia la siguiente. ¿Y qué ciudades son esas? Pues, por este orden: Moscú, Amsterdam, Barcelona y Beirut... bueno, y si os soy sincero, no sé si hay alguna más, porque nunca pude pasar de esa última. |
Quizás alguien pueda pensar que, a primera vista, el juego no parece tan
malo. No, gráficamente no está del todo mal... pero ¡de verdad! ¡tenéis que
verlo en acción! La animación es de las más patéticas que he visto nunca en
un juego de lucha. Y, señores, una animación mal hecha en un juego de lucha es
como el real orfeón de afónicos o la escuela de baile de los patachulas y
beodos.
¡Que sí! ¡Que no es coña! El protagonista se desplaza por la pantalla como un jilguero: a saltitos. Es decir: el sprite va rebotando,
sin ni siquiera cambiar la posición.
Los golpes no están mucho más conseguidos, y ¿para qué hablar de los saltos
mortales que esta "human killing machine" da? Tienen la
espectacularidad y la gracilidad del vuelo de un moscardón veraniego
golpeteándose contra un cristal.
Además, todos los sprites son más bien pequeños, y aunque están en alta
resolución, no puede decirse que disfruten de todo lujo de detalles.
¿Los enemigos? Son estos:
En Moscú nos las veremos con Igor, un cazador ruso, con su gorra de piel y una
escopeta que, afortunadamente, nunca usa para más que para darnos algún que
otro mamporro.
Como segundo plato, habremos de vérnosla con su mascota: un perro pastor llamado
algo así como Shepski que... bueno, lo cierto es que parece más un cruce entre
una cabra y un poney. Además, corretea como si no tuviera articulaciones.
Superado el trance, pondremos rumbo a Holanda, porque en su capital, y más
concretamente en el Barrio Rojo, nos esperan dos chicas desando cubrirnos el
cuerpo... de taconazos, patadones, bofetones y bocaos en el píloro. La primera
se llama "María" (un nombre muy holandés, por cierto), y va vestida
como una artista de circo.
La segunda, una tal Helga, paradigma de la elegancia, el buen gusto y la feminidad
(si se dejara bigote, daría el pego, la condenada), con la delicadeza en el
trato de una mula torda.
Tercera etapa: Barcelona. ¡Ahí va! No recuerdo muchas apariciones de esta ciudad
en los juegos extranjeros de 8 bits. De todos modos, para una vez que sale,
nos vienen con estas... ojo al dato: el combate se celebra... ¡EN UNA PLAZA
DE TOROS! Es que tiene mandanga el asunto. Cría tópicos y échate a dormir.
Por supuesto, nuestro rival es un torero (aunque el traje de luces que lleva
más bien parece el mono de trabajo de un mecánico, y el capote, un mantel) que
responde al nombre de Miguel.
Si damos buena cuenta de él, habremos de vérnoslas con ¡UN TORO! (además, se llama "Brutus". Sí, sí, nada de "Campanero"... ¡"Brutus"! El día que alguna ganadería le ponga a uno de sus bichos un nombre como ese, prometo partirme de risa). Lo cierto es que el muy animal es un verdadero peligro (aparte de que más bien parece un ternero acartonado que una mole de media tonelada de peso). |
![]() |
Y tras esto... Beirut. Entre sus ruinas, tendremos el honor de partirnos la cara con... con... eh... pues ¡bueno! os voy a ser sincero: hace años que no llego tan lejos, y no tengo el menor interés en ponerme a jugar un ratito, a ver si consigo averiguar el nombre del interfecto que nos aguarda para sacudirnos el polvo.
Ya veis: el juego es difícil, los combates son monótonos (el 90% se vencen
utilizando compulsivamente el mismo golpe: barrido), la animación es patética...
¡ah, y se me olvidaba! Todos los enemigos hacen MUCHÍSIMO más daño que nosotros
a ellos. La gran mayoría sólo necesitan DOS golpes para derrotarnos. Sí: DOS
golpes. Brutus, por ejemplo, de una cornada nos reduce la energía hasta dejarla
en una pequeña barrita roja. Nosotros necesitamos alrededor de 8 ó 10 pescozones
para derribarlo. Y así de injusto, con todos los demás.
Los primeros combates tienen lugar cuando Kwon está en plena forma, y sólo necesitará
noquear al contrario 3 veces para vencer la pelea (mientras que éste tendrá
que hacer lo propio en 5 ocasiones). Conforme vamos avanzando, el protagonista
se resiente, y las cosas se complican (por ejemplo: en Barcelona, el número
de k.o. para vencer es el mismo para los dos combatientes: 4).
↑ Lo mejor
* La música.
↓ Lo peor
* Los enemigos son injustamente más fuertes que el protagonista.
* Casi todos los combates se resuelven usando siempre el mismo golpe.



