Portada de M.O.T.

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

M.O.T.

GéneroArcade
Desarrollado porÓpera Soft
Música?
Año1989
Veredicto originalPscheee…
Valoración6/ 10
Gráficos
7
Sonido
5

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Es posible que muchos de vosotros recordéis las llamativas ilustraciones de uno de los dibujantes con más personalidad de nuestra época de jovenzuelos despreocupados. Me refiero a Azpiri, responsable de las portadas de muchos de los juegos de Dinamic en los 80 (como Phantis, o Meganova) y que tuvo su pequeño homenaje particular de la mano de Opera Soft.
M.O.T. es un monstruo de otra dimensión, que llega a la Tierra a través de una brecha espacio-temporal y pronto se hace amigo (o algo así) de un chico llamado Tom (curiosamente, "Mot", al revés). ¿Qué por qué los puntitos detrás de cada letra del nombre del enorme engendro este? Lo de M.O.T., digo...

... pues porque resulta que es un acrónimo. Eso sí, no recuerdo muy bien a qué corresponde. Algo así como "Movimiento Órbita-Traslación", o una cosa por el estilo. Empezaba con "movimiento", eso seguro. También podría ser "Movimiento Ominoso de los Tímpanos", o incluso "¿Movimiento O Tumbarse-en-el-sofá?"...

... aunque si queréis que elija uno, yo diría "Mejor Olvidar este Tropiezo".

El juego es el paradigma de los títulos desarrollados en España: adictivos a más no poder en el Speccy, brillantemente coloristas para el CPC... y técnicamente chusquero para el C64.

Hay un monstruo de otra dimensión en mi retrete...
No sé cómo se las apañaron, pero con la versión para nuestra maquinita, la gente de Ópera consiguió una especie de mezcla de las versiones de los ordenadores de Sir Clive Sinclair, y Alan Sugar. Pero tirando a peor...

Pero no adelantemos acontecimientos: ya me encargaré de darle al apartado técnico del juego, la cañita que se merece, al final de esta ficha...

¿Cómo es M.O.T.?  Pues se divide en cuatro cargas independientes. Tan independientes que pueden jugarse por separado; aunque claro, el mérito del juego está en completarlo superando cada una de las tres fases. Sí: cuatro cargas y tres fases... no me fallan las cuentas, no. Es que la primera carga no es un nivel del juego en sí, sino una introducción a modo de "cómic" (por cierto... ¡en francés! -y no he encontrado otra versión de momento-) que una mano va dibujando línea a línea, con una musiquilla de fondo, y en el que se nos cuenta cómo la monstruosidad interdimensional llega a casa de Tom.

En la primera fase (y segunda carga) controlamos al chavalín en cuestión, y su objetivo es sacar a M.O.T. de su casa, procurando causar el menor número posible de destrozos, crisis nerviosas y broncas. Y no será nada fácil, porque el descomunal engendro tiene una fortísima tendencia a merodear a su aire y romper adornos, muebles y electrodomésticos como si fuera un niño de cinco años... y dos toneladas en canal.

Hay tres cosas que no debemos perder de vista en esta etapa. Todas están en el panel en la parte inferior de la pantalla y son, de derecha a izquierda:

Un mapa con la posición de cada uno de los personajes en la casa. Esto es importante, porque si la madre de Tom ve al monstruito, le dará un soponcio y correrá a contárselo a su marido, que no dudará en echarle un broncazo al chaval, con consecuencias desastrosas para...

... la paciencia de Tom, representada por su cara. Cuanto peor estén las cosas, más morado se pondrá, y más patente será su mueca de desesperación.

El nivel de destrucción de la casa: cuando a M.O.T. le da por saltar ante algún objeto de la casa, terminará por cargárselo (lo que no entiendo es por qué los programadores decidieron superponer entonces al cacharro roto, un letrerito parpadeante con la onomatopeya: "Plaf!", en lugar de simplemente hacerlo desaparecer, o sustituirlo por un montoncito genérico de chatarra pixelizada).

Para sacar al engendro de nuestra casa, hemos de encontrar la llave del armario de nuestro dormitorio (donde se oculta el vórtice interdimensional que une la Tierra con el mundo de M.O.T.), y conseguir que la bestezuela pase a través de él. Sin duda, el desarrollo de esta fase es el más original y técnicamente logrado del juego... y el más incómodo, también.

Veréis: la pantalla está constantemente dividiéndose en ventanas, a modo de viñetas, en las que se nos muestra qué están haciendo Tom y alguno de los otros personajes (o sea, M.O.T., y los padres del chaval). El problema es que es el propio programa quien decide qué ventanas abrir, qué tamaño darles, cuándo abrirlas, dónde ponerlas... no sé si me explico: estás tú tan tranquilo manejando a Tom, cuando de pronto la pantalla se divide en tres trozos; el protagonista se va a una esquina porque sí, en otro rincón vemos a M.O.T. pateando algún televisor y en la parte de abajo, al padre del muchacho, leyendo el periódico.

Cuando aún estás tratando de centrarte y fijarte en la nueva "minipantalla", de pronto y otra vez porque sí, las ventanas se reconfiguran; se cierra una, y las dos restantes se disponen verticalmente, y tu personaje se vuelve a ir al cuerno. Ya digo que conseguir esto con 1 MHz, tiene su mérito... pero es confuso a más no poder.

Cuando consigamos que la monstruosidad atraviese el vórtice, viajará hacia su planeta con Tom... pero al aterrizar, al muchacho lo capturan, así que ahora (tercera carga, o séase, segunda fase), tomamos las riendas de M.O.T., y hemos de enfrentarnos a porrazo limpio, a las horripilancias agresivas que nos aguardan, para conseguir liberarlo. ¡Hala, menuda lombriz!

Si queremos completar la fase, tendremos que eliminar a dos gusarapos gigantes y diez calabazas tipo Halloween (como podéis ver en la captura de arriba).

Y por fin, en la última etapa, aún controlando al monstruito, hemos de enfrentarnos a hordas de robots, repartiendo puñetazos (a los lados y al frente) y coletazos, hasta llegar hasta la causa de todos los males del planeta: una computadora enloquecida llamada Iripza (sí, se ve que a Azpiri le gustaba eso de darle la vuelta a los nombres; y es que el del malo malísimo no es sino el suyo, al revés).

Lo mejor

* Los escenarios.
* Tiene mérito (técnicamente) el desarrollo con múltiples ventanas de la primera parte.

Lo peor

* Sprites monocolores y que destiñen.
* Lento.
* Sonido ramplón.
* Vaya, que no parece un juego de C64.