Portada de Mag Max

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Mag Max

GéneroShoot'em up
Desarrollado porImagine
MúsicaFred Gray
Año1986
Veredicto originalPscheee…
Valoración6/ 10
Gráficos
6
Sonido
7

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

No, el juego no tiene nada que ver con aquellas tres películas protagonizadas por Mel Gibson, y en las que se dedicaba a hacer el salvaje a bordo de coches, motos y similares, en la Australia post-nuclear. Ahora que lo pienso... nunca hizo nadie una versión informática de Mad Max. Y mira que daban juego...

... joé, sí que empiezo a desvariar pronto, últimamente.

Centrémonos: como el 99'9% de los shoot'em ups (alias "matamarcianos") del Universo conocido, y parte de los de otras dimensiones paralelas, el argumento de este es simple como el asa de un cubo. Y es normal, la verdad: estos juegos no suelen prestarse a historias elaboradas.

Jejeje, recuerdo que hace no mucho, un compañero me aseguraba que para él, en los videojuegos, el argumento debe tener el mismo peso que en las películas guarras. ¡Menos palabras y más acción! Bueno, hay gente pa to...
En nuestro caso, está claro: un malvado (lo que sea) hace (vaya usted a saber qué tremenda faena) con nuestro (planeta / sistema solar / cúmulo estelar...) y su destino está en nuestras manos.

... como si importara mucho, ¿eh?

Bueno, sí que hay dos pequeñas novedades, con respecto al masacramarcianos típico:

¡Aprende, Mazinger! Primero, nuestro vehículo es en realidad la parte central de un enorme robot, cuyas piezas están desperdigadas por el planeta, y debemos recoger, para aumentar nuestro poder destructivo (a costa de ofrecer un blanco bastante más gordo a los malos).
Y segundo, nuestras batallitas intergalácticas no se desarrollan en ni se sabe qué nebulosa lejana, si no en la propia superficie de nuestro mundo...

... o para ser exactos, en la superficie, y BAJO la superficie, porque de vez en cuando, encontraremos entradas al subsuelo, donde las cosas son relativamente más sencillas (aunque es más difícil conseguir una puntuación alta), ya que la perspectiva cambia a una en dos dimensiones, mientras que en la superficie es (más o menos) tridimensional, lo que implica que nos pueden atacar por todas partes. Mirad, precisamente en la captura de arriba podéis ver una de esas entradas a las cavernas: es ese rectángulo gris que rodea a otro verde, en la parte superior izquierda de la imagen.

Las partes componentes de Mag Max (supongo que ya habréis adivinado que el robotijo en cuestión se llama así, ¿no?) son la cabeza, las piernas, y una especie de lanza que une el torso (la nave que controlamos desde el principio) con el suelo, en diagonal, y que resulta bastante útil para eliminar algunos obstáculos que se agazapen a ras de suelo.

¿Las ventajas de tener el androide completo? Que cada unidad dispara sus propias descargas de rayos, de modo que cuando contamos con todos los componentes de Mag Max, producimos auténticas ráfagas que barren a los desdichados malosos mecanizados de la pantalla. Bueno, y también que mientras un malo no le acierte al vehículo central, no perderemos una vida, de modo que si es uno de los componentes el que se lleva el impacto, lo destruirán, pero los restantes seguirán avanzando.
¿La desventaja? Que un sprite más grande tiene más posibilidades de encontrarse con un tirito que se le escape a alguno de los marcianos. Realmente, yo diría que no se nota la gran diferencia que supone completar el robot, hasta que llegamos a uno de los jefazos alienígenas que se esconden en determinados puntos del escenario, y que adoptan la forma de una especie de enorme construcción metálica con dos cabezas draconianas que disparan proyectiles (foto al canto, abajo). El asunto es que esos disparos son prácticamente imposibles de esquivar, así que el único modo de destruir al jefazo en cuestión, es acribillar rápidamente las dos testas, antes de que abran fuego.

... por cierto, es curioso, pero cuando uno de estos monstruos nos manda una vida al cuerno, si nos quedan más, el juego continuará DETRÁS de ese punto.

Quiero decir que no es como en otros muchísimos matamarcianos, en los que no podremos seguir avanzando mientras no destruyamos al jefazo de turno. Es comprensible, por otra parte, porque el nivel de dificultad es tan estratosférico que si no se contaran con "ayuditas" de esta índole, no habría as del joystick que consiguiera acabarse el juego. ¡Yiaargh! ¡Soy el malvado Emperador del Pixel Gordísimo!

Precisamente este altísimo nivel de dificultad consigue distraer a uno (aproximadamente) del hecho de que el juego es un mata-mata simplón y hasta repetitivo. Pero ¡vaya! ¿qué matamarcianos no termina siéndolo? ... pues los mejores, claro.
Si os fijáis, en la mayoría de los juegos del género, el desarrollo consiste en balear oleadas de marcianitos que se nos echan encima, en formación, revoloteando y describiendo acrobacias, mientras tratan de acribillarnos a protonazo limpio.

Pues Mag Max tampoco es una excepción a eso. Nos asaltará escuadrilla tras escuadrilla, en su inmensa mayoría formadas por cuatro engendros mecánicos. Si conseguimos superarla sin que nos vuelen en pedacitos, nos tendremos que enfrentar a otra, formada por otros bichejos, que tienen otro patrón de movimiento, etc... Pero vaya, al final, uno acaba entreteniéndose un ratillo, que es de lo que se trata, ¿no?

Lo mejor

* Entretenido.
* Los efectos de sonido.

Lo peor

* Escenarios simplones.
* Los "jefazos" alienígenas no son convincentes.
* Un matamarcianos, casi, casi, del montón.