FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Mario Bros

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
El personaje de Mario es uno de los símbolos de los videojuegos. Eso está más que claro. Lo que no sé es si en Nintendo lo crearon con esa intención, a conciencia, o simplemente le pareció tan simpático al personal, que terminaron convirtiéndolo en toda una estrella. No acabo de entender los razonamientos de los japoneses; y es que convertir en mascota de la compañía a un fontanero italiano, es cuando menos curioso. Vaya, es como si el emblema de la IBM fuera un carpintero belga, o un electricista de Cuenca. Jaté.
El videojuego original data de 1984, si no me equivoco, y es posterior al mítico
Donkey Kong, en el que precisamente
debutó el personajillo en cuestión.
Aunque existe una versión del Mario Bros para C64 desarrollada por la propia
Nintendo, tres años más tarde, Ocean decidió programar la suya que, al menos
a mí, me hace más gracia. Aquí la tenéis.
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Supongo que, quien más, quien menos, todos sabréis en qué consiste este Mario Bros, ¿no? Pueden participar dos jugadores simultáneamente, en cuyo caso, uno controlará a Mario (el del mono azul), y el otro a su hermano Luigi (el del mono verde). Jeje... esto me recuerda al chiste aquel de "¡a mi dedecha, el demoño dojoooo... y a mi izquierdda, el del moño dojooo...!". Esteee... sí, perdón, continúo... |
El objetivo es bien simple: limpiar cada pantalla de las hordas de tortugas invasoras que surgen de las tuberías en la parte superior de la pantalla. Y vuelvo a lo de las idas de olla de los nipones... fontaneros italianos luchando contra tortugas agresivas. Si es que son la monda los tíos... ¿habéis visto Akira? El que se enterara de algo, que levante el píloro...
Si cualquiera de los bichejos nos roza aunque sólo sea de refilón,
perderemos instantáneamente una vida; lo mismo ocurrirá si en algún momento
chocamos contra la bola de fuego que, en ocasiones, aparece en la pantalla, y
revolotea peligrosamente.
¿Cómo podemos entonces quitar del medio a las tortugas? Pues muy sencillo:
dándoles la vuelta. Si saltamos bajo una plataforma sobre la que corretea uno
de estos animalillos (porque tendrán fama de lentas, pero ¡anda que no le dan
a las patas en este juego!), la abombaremos, y haremos que el pobre bicho salte
por los aires, y caiga sobre su caparazón. Por todos es conocida la poquísima
gracia que a los galápagos y similares les hace el que les pongan panza arriba,
así que el maloso tratará denodadamente de darse la vuelta, forcejeando
durante unos segundos.
Ese es el momento que tenemos que aprovechar para correr hacia él y
literalmente, pasarle por encima. Uno menos.
Pero date prisa en hacerlo, porque si no llegas a tiempo y la tortuga consigue
ponerse en pie de nuevo (tiene gracia la secuencia, por cierto: se sale del
caparazón, en paños menores, le da la vuelta, y se mete dentro de nuevo, como
está haciendo el bichejo en la parte superior derecha de la captura de arriba),
se cabreará muchísimo, y emprenderá nuestra persecución, con una velocidad
que ¡jopé! ¡para ser tortuga no está nada mal!
| Si en algún momento os veis muy apurados (y os garantizo que ocurrirá, porque ya en el segundo nivel nos las tenemos que ver con hordas de tortugas, como podéis apreciar en la captura de la derecha), es posible ponerlas a todas patas arriba, golpeando desde abajo, ese recuadro brillante con la palabra "POW". Al hacerlo, una especie de brusca sacudida, mandará por los aires a todos los bicharracos de la pantalla. | ![]() |
Hay una forma de protegernos o escapar de una tortuga cabreada: ninguna de
ellas pasará por encima de otra que esté patas arriba. Así que si logramos voltear
a una, por unos instantes, hará las veces de obstáculo para las demás.
El juego es bastante difícil, en gran medida, por la forma que tienen Mario
y Luigi de responder a los mandos. Imagínate que uno de ellos (digamos, Mario)
está quieto, esperando a que le demos alguna orden. Bueno, pues si por ejemplo,
empujas el joystick hacia la derecha, Mario comenzará a correr como loco en
ese sentido. Y seguirá haciéndolo hasta que demos un toque hacia la izquierda.
Quiero decir, que aunque sueltes la palanquita, el tipo continuará galopando
alocadamente, pantalla abajo. Y no creas que se puede cambiar de dirección instantáneamente:
el fontanero de turno pegará un frenazo, que le hará arrastrarse una corta distancia,
antes de girar 180º, de modo que a veces no puedes evitar comerte una tortuguita.



