Portada de Monty on the run

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Monty on the run

GéneroPlataformas
Desarrollado porGremlin Graphics / Micro Projects
MúsicaRob Hubbard
Año1985
Veredicto originalMola
Valoración7/ 10
Gráficos
6
Sonido
9

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Hay quien dice que la música de los primeros videojuegos era algo superfluo, que tendía incluso a molestar a propios y extraños... a fin de cuentas, no era mucho más que una colección de pitidos y chirridos. Uno de los principales problemas es que, con mucha frecuencia, eran los propios programadores los que dotaban de música a sus trabajos. Y claro, normalmente, los miembros del gremio de la CPU inquieta no somos unos Beethovens, precisamente... bastante tenemos con aporrear teclas, y que aquello funcione. 

La otra opción era la de los músicos que no tenían ni repajolera idea de programación, así que el resultado era poco más o menos igual de desagradable.

Sin embargo, el lanzamiento del C64, con su asombroso chip de sonido, supuso un auténtico punto de inflexión. No tardó en surgir una nueva "especie": algo similar a un híbrido entre programador y músico. Tenían los talentos de las dos profesiones, y hacían verdaderas maravillas con el SID. Algunos spectrumneros maliciosos decían que los commodoreros nos comprábamos los juegos únicamente por su música. Hombre... no creo que fuera así... al menos, no en mi caso... pero he leído que en Inglaterra, este Monty on the run, se vendió a espuertas, precisamente por el trabajito ASOMBROSO que hizo Rob Hubbard con su banda sonora. 

Con eso no quiero decir que el juego no merezca la pena más que por eso. ¡Qué va! Estamos ante uno de los grandes plataformeros clásicos de la historia de los 8 bits.

Luego dicen que los juegos de Minter eran raros...
Creo que la saga del topo Monty, que vivía toda suerte de aventuras para tratar de escapar de una condena injusta, pegó más fuerte en el Speccy que en el C64. Quizás es porque le pasa lo mismo que el Manic Miner: su fuerte toque "Sinclair" echó para atrás a muchos commodoreros con excesivo celo.

No me hagáis mucho caso, pero creo recordar que los otros tres títulos protagonizados Monty, fueron Wanted: Monty Mole, Monty is innocent y Auf Wiedersehen, Monty. Bueno, y un cuarto: Impossamole, aunque ya se apartaba bastante de lo que era la serie original.

Tiene mérito hacer un juego terriblemente difícil, sin mandar por ello la jugabilidad a hacer puñetas. Y ese es precisamente el caso de Monty on the run. No es que sea complicado: es que, a veces (por no decir prácticamente siempre) es abiertamente injusto. Me parece casi imposible que alguien haya sido capaz de terminárselo alguna vez, sin hacer trampas. No sólo hemos de enfrentarnos a un mapa más que extenso, plagadito de pantallas a cual más retorcida, sino que el desarrollo está lleno de momentos en los que tenemos que reaccionar a la décima de segundo, si no queremos que nuestro topo acabe convertido en virutas.

Es más: incluso en algunas ocasiones, hay que tener un poquito de suerte, porque ni aún haciéndolo todo lo mejor que uno puede, es capaz de garantizar que no va a perder alguna vida. ¿Por ejemplo? Cuando no queda más remedio que pasar bajo alguna de las múltiples prensas que hay en el juego. Son algo parecido a grandes columnas (en la foto de abajo tenéis una... pero está "retraída") que, de vez en cuando, y porque sí, se disparan hacia el suelo y si pillan a Monty debajo, obviamente lo dejarán con el espesor de una alpargata. El problema que tienen estos cacharros es que no siguen ningún patrón cíclico que nos pueda ayudar a averiguar cuándo es el momento de cruzar a toda prisa. Se activan más bien al azar. 

¿Os parece poco eso? ¿Y si sumamos un montón de criaturitas extrañas, que no paran de moverse en cada pantalla y que, con frecuencia, nos obligan a hacer verdaderos malabarismos para saltarlas en el instante justo, o en el pixel exacto? ¿Y si además de todo eso, resulta que en la pantalla inicial, el juego te invita a elegir cinco objetos (lo que llaman el "Monty Freedom Kit") de un total de 21, y de modo que si no escoges los exactos, no podrás terminar el juego? No está mal, ¿eh? Imagino que tácticas como estas eran la única forma de garantizar que los más fanáticos no se acabaran un juego en una tarde.

Bueeeno, ya que me lo preguntáis, os diré qué objetos son los que tenéis que seleccionar, junto con el número que tienen asignado en el menú: la máscara anti-gas (13), el pasaporte (12), el jetpack (2), la cuerda (4) y el barril (16) -que parece más bien un escudo, o una rueda de madera, porque está dibujado "desde arriba"-. ¡Menuda fauna!

Ya sabréis cuándo tenéis que utilizarlos. Vaya, en realidad, se "activan" automáticamente cuando entramos en las zonas en las que son necesarios. ¿Por ejemplo? Sin la máscara anti-gas, no podréis bajar a las alcantarillas.

El objetivo del juego es conseguir que Monty encuentre una barca y escape en ella. Y vaya, creo que a estas alturas, no tengo que seguir dándoos argumentos para que creáis que no es precisamente una tarea fácil.

Un detalle más: en muchas de las pantallas verás moneditas de 5... bueno... supongo que se tratará de Libras, o peniques, o algo así. Si las recoges, obtendrás puntos, pero no son imprescindibles para terminar la aventura, de modo que tampoco pongas demasiado entusiasmo en hacerte con todas; algunas están situadas a mala leche, en lugares prácticamente inaccesibles.

Lo mejor

* Muy adictivo.
* La música: de lo mejorcito de Rob Hubbard.

Lo peor

* Absurdamente difícil.