Portada de Moon Buggy

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Moon Buggy

GéneroShoot'em up
Desarrollado porAnirog / T.S. Software
MúsicaNo tiene
Año1983
Veredicto originalBodrio
Valoración4/ 10
Gráficos
7
Sonido
5

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Este es uno de los pocos casos en los que la nostalgia no funciona. Moon Buggy es uno de los primeros juegos que tuve (mirad la fecha de su copyright), pero nunca terminó de convencerme. Y dos décadas después, las cosas no han cambiado: sigue sin convencerme.

Y eso que, técnicamente, presenta algunos logros que en aquel entonces, de haber entendido yo algo más del tema, me habrían sorprendido. Sobre todo uno: es muy posible que este sea el primer juego de C64 que incluía scroll en varios niveles. Eso sí: como seguramente estaréis imaginando, resultaba más bien salchichero. Vaya, que estaba bastante lejos de poder calificarse como "suave", pero bueno... el mérito existe.

Tengo entendido que a esa técnica se la denominaba "scroll Parallax" porque se considera que precisamente un juego con ese nombre, fue el primero en incorporarlo. Hala, pues ya ven ustedes que no.

Seguro que Neil Armstrong no se encontró con esto... No sé por qué en aquel entonces casi todos los programadores tenían la costumbre de ambientar sus videojuegos en el espacio. Quizás es porque lo de los ordenadores personales, las recreativas, y demás, era algo que parecía tan futurista, que se prestaba a ello estupendamente.

Este Moon Buggy no es una excepción. Al menos, no sigue el clásico esquema de Space Invaders, o Galaxian.

En ese sentido es incluso hasta original, miren ustedes por donde: no pilotamos una nave espacial que se enfrenta, ella solita, a escuadrones enteros de alienígenas invasores, sino un coche que rueda a todo trapo sobre la superficie de la Luna.

El escenario hace scroll a tres niveles: el terreno, situado en un plano más cercano a nosotros, es el que se desliza con mayor rapidez (y suavidad). Detrás, hay dos hileras de montañas que "corren" a distintas velocidades. Hombre... no se puede decir que la sensación de profundidad sea asombrosa, pero sí que recuerdo que, en mis tiempos, me llamó mucho la atención el modo en que estaban dibujados los picos.

El único objetivo del juego, como en la inmensa mayoría de los casos en aquella época, es aguantar todo el tiempo que nos sea posible para alcanzar una puntuación alta. Y creedme: no os será posible aguantar mucho. La dificultad del juego es verdaderamente estratosférica, principalmente por el poco control que tenemos sobre el buggy.

Uno puede acelerar (pero apenas se refleja sobre el scroll; se nota más en el hecho de que es más fácil saltar sobre cráteres, y que las bombas que nos dejan caer los helicópteros -o lo que sean esas cosas que revolotean por el escenario-, parecen "quedar atrás"), pero no decelerar. También es posible saltar, ya os digo, para evitar los cráteres de la superficie lunar, o los que abren los explosivos que los malosos volantes nos dejan caer.

Y por supuesto, podemos disparar. Cuando pulsamos el botón de disparo, el buggy abre fuego en dos direcciones: hacia adelante, y hacia arriba, simultáneamente. Es la única forma que tenemos de quitar del medio a ese marcianito incordiante, mezcla de helicóptero y no se sabe muy bien qué, que se dedica a revolotear sobre nosotros, y a lanzarnos "X" que pretenden ser bombas devastadoras (podéis verlo en las dos capturas: el tipo es recalcitrante como él solo, y si tienes la fortuna de mandar a alguno a hacer puñetas con un misilito bien colocado, aparecerá otro en su lugar, en cuestión de décimas de segundo).

En el terreno no sólo nos encontraremos con boquetes suficientemente pronunciados como para convertir en chatarrilla a nuestro poderoso buggy lunar, sino algunas rocas (en la foto de arriba podéis ver una de ellas) demasiado altas como para saltarlas (habrá que desintegrarlas de un tiro), y de vez en cuando, una especie de tanqueta que, a todos los efectos, se comporta como un pedrusco de esos... con un añadido: disparan.

Y ahora, tomad todos estos ingredientes, y repetidlos uuuna y oootra vez, uuuna y oootra vez, ad cabezadam... y tendréis el Moon Buggy. Ya sé que los videojuegos del Año de la Catapita, como este, no se distinguían precisamente por su variedad. Pero por algún motivo, este que nos ocupa resulta bastante monótono. No sé qué me creo menos... una luna verde, u otra amarilla y morada...

Uno termina cansándose de escuchar el ronroneo del motor del carricoche (que, de todos modos, está bastante bien conseguido), y estamparse contra algún peñasco o algún boquete en el suelo, cada dos por tres.

Ni siquiera el que al escenario le dé por cambiar sus colores, por otros aún más psicodélicos que los verdes iniciales (anda que... no se puede decir que el paisaje parezca muy lunar, precisamente... a mi me encaja más como fondo de alguna discoteca psicotrópica de esas, donde cualquier sustancia no estupefaciente está rigurosamente prohibida). 

Lo mejor

* El esbozo de scroll parallax.
* El detalle de la "suspensión" de las ruedas del buggy.

Lo peor

* Monótono.
* Dificilísimo.