Portada de Moon Cresta

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Moon Cresta

GéneroShoot'em up
Desarrollado porIncentive Software
Música?
Año1985
Veredicto originalMola
Valoración7/ 10
Gráficos
4
Sonido
3

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Muchos de los detractores del C64, argumentaban que Commodore planeaba en realidad diseñar una consola, pero al final se decidió por producir un ordenador personal. Y ¿sabéis una cosa? No les faltaba razón. Es más: es rigurosamente cierto.

Jack Tramiel y su alegre comparsa, querían crear la mejor máquina de juegos que hubiera en el mercado. Pero el éxito arrollador del VIC-20, (y no el del Spectrum, como algunos argumentan, porque ni se conocía en los Estados Unidos ;-P) fue la causa del giro en el último momento. De hecho, incluso decidieron dotar a su nueva máquina de una carcasa prácticamente idéntica a la del pequeño ordenador (con sus fabulosos 5 Kbytes de RAM, y sus magníficos 8 colores) que tan bien se había vendido.

El hardware del C64 estaba especialmente dotado para los videojuegos. ¿Qué faltaba entonces para convertirlo en un ordenador? Pues un sistema operativo con algún lenguaje de programación incorporado, un teclado, y una serie de periféricos, como unidad de disco, impresoras, módems, ratones...

¡Boum! Lástima que el sistema operativo del C64 pudiera calificarse de BASURILLA, su BASIC mereciera el apelativo de ESCORIECILLA, y su unidad de disco fuera INSUFRIBLEMENTE LENTILLA. Problemas de meter un cambio tan importante en el diseño, en el último momento. 

Esto implicó que otras máquinas de 8 bits contemporáneas, estuvieran mucho mejor preparadas, de fábrica, para la informática de gestión.

Sin ir más lejos: el CPC, con un sistema operativo magnífico (el CP/M, precursor del mismísimo MsDOS) y una unidad de disco bastante más rápida que la del C64. Esto no quiere decir que nuestra "panadera" no dispusiera de software de gestión. Sí que lo había; y además, en cantidades industriales (por supuesto, mucho más en otros países, que en España...), pero no nos engañemos: por encima de todo, el Commodore 64 era una máquina de juegos.

Eso sí... ¡qué máquina de juegos! 

Sus responsables querían que tuviera la capacidad suficiente como para "imitar" a la perfección a las recreativas de la época. Era, para que nos entendamos, el equivalente de 1982, a una Dreamcast de hoy en día.

Y juegos como este Moon Cresta, son la prueba de que lo consiguieron. Es más: el C64 podía albergar una conversión de esta recreativa, y le sobraba potencia por todos los lados (no me lo iréis a comparar, por muy divertido que sea, con cositas como la saga de Last Ninja, o Mayhem in Monsterland, ¿no?).

A ver, ¿quién de vosotros no conoce este juego? ... Hmmm... bueno, reformularé la pregunta: ¿quién de vosotros, entre los que sois tan carrozones y puretones como yo (jejeje) no conocen este juego? ¡Qué recuerdos! ¿verdad?

Moon Cresta es uno de los matamarcianos más entretenidos, clásicos y... antediluvianos, que conozco. Y esta adaptación al C64 es prácticamente un calco del original. Creo que es lo más que, en aquellos tiempos, se podía acercar uno al juego en sí, sin tener que comprarse el maquinón, y ponerlo en su dormitorio. (Sí, hoy en día tenemos el MAME, pero eso, hace 20 años, no era ni una idea en la mente del más "freaky" de los programadores).

¿Qué os puedo contar? El juego se divide en una serie de oleadas de naves invasoras que, sobre un fondo de estrellas de colorines, nos atacan en formación, describiendo curvas, parábolas, y en general, realizando toda suerte de acrobacias.  Piru-liráa... piru-liráaa... (ruiditos de recreativa del año de la Polca)

Hemos de destruirlas a los mandos de nuestra poderosa navecita espacial, que se mueve a derecha e izquierda en la parte inferior de la pantalla.

En realidad, controlamos tres naves. Cada una de ellas, es una de las vidas que tenemos. Cuando comienza el juego, podemos verlas ensambladas formando un único vehículo. Cada sección tiene un número romano grabado sobre su superficie, que indicará el orden en el que tomaremos el control de ellas.

Vamos, que comenzamos con la número 1, que además es la más pequeña (ergo, la que en principio debe ser más difícil de destruir para los malosos), pero además, la única que tiene un solo cañón. En cuanto la reduzcan a chatarra interestelar (y será prontito, porque ¡anda que no es difícil el juego!), tomaremos las riendas de la número 2. Esta es algo más grande (es decir: ofrece a los marcianitos más superficie contra la que estrellarse -pues esa es su forma de ataque-), pero al menos tiene la ventaja de que cuenta con dos cañones.

La tercera (que podéis ver en la captura de arriba) es la más grande de todas (y por ende, con la que es más complicado esquivar a las hordas de invasores), y también cuenta con dos cañones (ya puestos... podrían haber seguido la progresión, y haberle colocado un tercero a esta... es más: me suena que en la recreativa original, ocurría precisamente eso... pero no me hagáis mucho caso; a mi edad, ya se sabe, la memoria te juega malas pasadas...).

Lo mejor

* Un clásico, sin duda.
* Adictivo.

Lo peor

* O es muy difícil, o me hago viejo. En cualquier caso, seguro que esto es "lo peor"...