Portada de Prowler

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Prowler

GéneroArcade / Simulador de vuelo
Desarrollado porMastertronic
MúsicaNo tiene
Año1987
Veredicto originalPscheee…
Valoración5/ 10
Gráficos
7
Sonido
4

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Seguro que a más de uno este Prowler le recuerda, a primera vista, a un verdadero clásico del C64: el Skyfox. ¿Similitudes? Cantidad. Fijaos:

- El argumento nos pone a los mandos de un helicóptero, batallando contra huestes invasoras alienígenas. (Vale, vale, en el Skyfox pilotamos un caza futurista, pero salvo ese detalle, en este aspecto los dos títulos son prácticamente idénticos).

- Los malosos, pese a venir desde el quinto pino cósmico, utilizan máquinas de guerra sorprendentemente parecidas a las de nuestro planeta, incluyendo tanques y cazas (¡anda, como en el Skyfox!). Claro, que de algún modo tenían que hacer constar su condición de extraterrestres, y ¿qué mejor forma que sobrevolar el paisaje con un par de enormes naves nodriza? ... (¡anda, como en el Skyfox!).

- El escenario se mueve en 3D, pero consigue cierta agilidad y velocidad, gracias al empleo de gráficos bitmap (nada de vectores)... (¡anda, como en el Skyfox!)

- Podemos escoger una serie de misiones, en las que nos enfrentaremos a tanques, cazas, y/o naves nodriza. En función de la dificultad, encontraremos unos, otros, o todos a la vez... (¡anda, como en el Skyfox!).

Tan-tan-tarán-taaannn-tannn (La Cabalgata de las Walkyrias) Ahora vienen las diferencias:
- En Prowler pilotamos un helicóptero ultramoderno (sí, pero nadie lo diría prestando atención a los efectos de sonido. Yo no oigo el rumor de unas aspas cortando el aire, si no el bufido de un motor a reacción).

- No hay dos "escenarios" diferentes en función de si hemos de batallar contra tanques y contra aviones.

Quiero decir que, en el Skyfox, si peleábamos contra objetivos terrestres, sobrevolaríamos la zona a baja altitud, mientras que los combates contra otros aviones, se producían por encima de una capa de nubes, en el cielo abierto. En el Prowler no: todos los malosos nos aparecerán en un rango de alturas bastante limitado. De todos modos da lo mismo, porque si hay algo que no está nada conseguido en este juego, es la sensación de ascender o descender. Parece que siempre nos movemos a la misma distancia del suelo; no importa si estamos rozando la estratosfera, o recogiendo caracolitos con el tren de aterrizaje.

- Aquí no tenemos que defender ningún sistema de instalaciones en tierra que suministren recursos de todo tipo a nuestras fuerzas. O sea, que para encontrar algún elemento de estrategia, hay que buscar con lupa.

- Técnicamente, es mucho menos meritorio que el título de Electronic Arts porque, si bien está suficientemente trabajado, es dos años posterior.

Vale, pero ¿de qué va todo este tinglado?

Pues, para que os hagáis una idea, es como una especie de matamarcianos en 3D, con ciertos elementos de simulador de vuelo. Por ejemplo, para ascender o descender, hemos de incrementar o disminuir la propulsión vertical, de un modo que recuerda mucho al empleado en el Gunship (uno de los mejores simuladores de helicóptero para C64, si no el mejor, lo que me hace pensar que ese detalle es bastante fiel a la realidad; vamos ¡digo yo! ¡no he tenido la suerte de pilotar uno de estos chismes!).

El resto de controles es bastante sencillo, y se centra principalmente en selección de objetivos y lanzamiento de misiles (hay de cuatro tipos distintos), o disparar el cañón. 

Las capturas son engañosas: un panel de mandos relativamente detallado y una perspectiva del mundo exterior que no parece, a primera vista al menos, que esté del todo mal conseguida, os pueden llevar a creer que lo que más pesa en este Prowler, es el componente de simulador.
Pues no.
¡Parece un tanque, pero corre como un Ferrari, el jodío!

Y lo curioso es que, aunque el manejo de nuestro helicóptero recuerda bastante al que cabría esperar en un juego perteneciente a ese género, los malos se comportan como si se hubieran escapado del matamarcianos más histérico del Universo. No tenéis más que ver la velocidad a la que se desplazan los tanques, dando vueltas como locos en torno a nuestro helicóptero y disparándonos como verdaderos posesos. No exagero en absoluto. Los tipos cruzan ante nuestra cabina, de punta a punta de la pantalla, en cuestión de uno o dos segundos. Vamos, que Carlos Sainz es una ingenua abuelita a bordo de su cachivache de los años 30, en comparación con estos energúmenos.

Y si así se mueven los tanques, imagino que os podéis hacer una idea de lo que os espera cuando os tengáis que enfrentar a los cazas. La dificultad es absurda.

No se puede decir tampoco que haya una gran sensación de velocidad o altitud, como ya os he comentado. De no ser por un par de nubecillas pixeladas y alguna que otra roca que despunta en el suelo verde (y que por alguna extraña razón, nos otorgan 25 puntos si las destruimos), uno tendría la sensación de que el helicóptero pasa todo el tiempo, fijo en el mismo lugar.

Lo mejor

* La cabina y el efecto de "acercamiento" a los personajes móviles del juego.

Lo peor

* Los malos se mueven a velocidades exorbitantes.
* Demasiado difícil (precisamente, por lo de arriba).