Portada de Psycho Soldier

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Psycho Soldier

GéneroShoot'em up
Desarrollado porImagine
MúsicaSource
Año1987
Veredicto originalBodrio
Valoración4/ 10
Gráficos
7
Sonido
6

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Buena metedura de pata, sí señor.

¿El juego? Sí, sí, también lo es, pero no me refiero a eso. Veréis: anduve probándolo para hacer esta review (o "recensión", como dicen en la estupenda web de SuperTortuga -me pregunto cuál es el idioma materno de su autor, porque está claro que el español no-) y cuál sería mi sorpresa al darme cuenta de que, al completar con éxito el primer nivel ¡comenzaba de nuevo!

Me parecía imposible algo así en un juego de 1987 y, más, siendo multicarga, así que durante todo un fin de semana, me dediqué a recopilar todas las versiones que encontré en Internet. Y no hubo manera de dar con ninguna en la que, al derribar el edificio lleno de bichos asquerosos ante el que concluye la primera fase, accediéramos a otra totalmente distinta. Es más: algunos de los "cracks" que encontré en la Red, directamente ponían la pantalla en negro sine die una vez que la susodicha edificación se venía abajo.

Absolutamente seguro de que no había versiones que funcionaran al 100%, escribí en el foro de Lemon64, en busca de ayuda. Pronto respondió Mason, responsable de que por fin tengáis en estas páginas una copia casi sin fallos del Escape from the Planet of the Robot Monsters, prometiéndome añadir este Psycho Soldier a su lista de "más buscados".

Un par de días después, tuve que pedirle perdón por las molestias. ¿Que por qué? Pues porque encontré mi cinta original, la pasé a formato TAP y ¡coñe! ... ¡resultó que no es que el juego fuera defectuoso... es que era una porquería!

Acción mangamorfa Psycho Soldier consta de 6 niveles. O mejor dicho: de UN solo nivel, que se repite 6 veces. Así de estúpido. Me resulta difícil creer que un título de 1987, evidentemente trabajado en más de un aspecto (los escenarios son bastante buenos), y para colmo de males, multicarga, se repita de esta forma.

No cambia prácticamente nada: ni la mecánica, ni el fondo, ni la música... todo es exactamente igual. Si acaso, nos asediarán un par de malosos nuevos, como tratando de pedir perdón por la estafa.

Sólo encuentro una excusa que pueda servir a los programadores: que las cassettes en las que se distribuyó el juego tuvieran un problema. Cuando terminas el primer nivel, se te conmina a rebobinar la cinta hasta el comienzo de la cara B... pero resulta que en ésta se encuentra grabado el juego, igual que en la A. ¿Quizás por eso vuelve a cargarse el mismo nivel, con un par de variaciones? ... si queréis que os diga la verdad: no creo. Por tres razones:

a) Un fallo tan clamoroso debería haberse solventado en cuanto se hubieran comercializado las primeras cintas y el público hubiera (con razón) montado en cólera. Las cassettes defectuosas deberían haberse retirado del mercado y haberse sustituido por otras nuevas, sin costes para los compradores. 

b) Es poco probable que semejante metedura de pata se diera en todos los países en los que se distribuyó este Psycho Soldier. He visto ficheros T64 (cintas "crackeadas" de C64 en formato "emulable") por doquier y presentaban el mismo supuesto problema que mi cassette de Erbe, original.

c) También he podido ver archivos D64 (en este caso se trata de "volcados emulables" de discos de C64) en los que aparecía el mismo presunto problema. (Claro, que podría ser que Psycho Soldier sólo se comercializara en cinta y algunos crackers lo distribuyeran después en disco).

Sea como sea, tengo la terrible impresión de que Psycho Soldier es, tristemente, así.

¿Queréis que os cuente un poco del juego en sí, y su historia? Claro, ¿cómo no?

Está protagonizado por una chica de armas tomar, que responde al nombre de Athena. Bueno, más que responder, seguro que te arrea una coz en las encías si la llamas, porque no me da a mí la impresión de que a esta recia muchacha, con un cierto aire de heroína mitológica, le vayan las lindezas de ninguna clase. Tiene pinta de ser de esas a las que, si les regalas un ramo de flores, te lo hacen tragar (después de un par de codazos en los riñones y puntapiés en el píloro).

Ha protagonizado más de un videojuego, incluyendo alguno de lucha, de esos multipoligonales, multicolores y multicoñazo que tanto proliferan ahora en las consolas de última generación, y hasta he podido encontrar algún sitio en Internet, dedicado a ella. 

En esta entrega, segunda parte de Athena (vaya, me refiero a que antes que este título, se lanzó otro videojuego que precisamente se llamaba así), la heroína acude a la Tierra con la misión de salvar a la Humanidad de las garras de una raza de demonios babosos.  Ya está aquí la brigada de demolición

Cada uno de los 6 niveles (es decir: EL MISMO -recordémoslo-) constan de 15 pantallas, surcadas por una serie de plataformas.

Sobre ellas se desarrolla toda la acción. Podremos pasar de unas a otras, moviendo el joystick arriba o abajo, según corresponda y deberemos acumular toda la energía y todas las bombas que podamos. La una y las otras se encuentran ocultas dentro de unos enormes bloques de piedra gris que hemos de destruir. Al hacerlo, algunos de ellos revelarán un gráfico animado, a saber:

- 1 bomba.
- 4 bombas.
- Una cara de lo más fea, que parece irradiar una serie de rayos hacia abajo: más energía.
- Una especie de cara dormida: menos energía.
- Una "F" dentro de una esfera: energía al máximo.
- Algo parecido vagamente a una seta: energía a cero.
- Una gran esfera azul: nos permite convertirnos en un dragón (bastante mariquita) durante un buen rato. En esta forma seremos mucho más fuertes y podremos incinerar a los malosos con una llama que brotará de nuestras fauces constantemente.

Los malos son bastante poco atrayentes: se parecen todos mucho entre sí, surgen en oleadas, se mueven ciegamente (no dan ni la más mínima impresión de tener ni siquiera un lejano atisbo de algo remotamente parecido a la IA) y se limitan a corretear como locos. Si alguno de ellos nos toca, perderemos una vida instantáneamente. 

"Y entonces, ¿para qué sirve la barra de energía?" - podría preguntar ahora alguno de vosotros y con bastante buen tino, además. Pues para medir la potencia de nuestros disparos. Esto es especialmente útil cuando alcancemos el final de un nivel. Siempre tendremos que enfrentarnos a un edificio (aparece en la captura de arriba). Habremos de agrietarlo con nuestros rayos, bombazos o fuego (en el caso del dragón), hasta que se hunda. Cuanto mayor sea el nivel de energía, más rápidamente podremos derribar la construcción. Y es importante, porque si tardamos demasiado tiempo, de algunas ventanas surgirán una especie de enormes insectos voladores bastante peligrosos.

Y, lo dicho, una vez que hayáis destruido el edificio (extraño enemigo de fin de nivel, por cierto), ¡hala! ¡a empezar de nuevo! Penoso, insisto.

Lo mejor

* Los escenarios.

Lo peor

* Que se repita el mismo nivel 6 veces seguidas. Incomprensible. (Aún me cuesta creerlo).
* Los sprites son, en su inmensa mayoría, más bien poco atrayentes.