Portada de Ramparts

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Ramparts

GéneroArcade
Desarrollado porGo! / Future Concepts
MúsicaMark Cooksey
Año1987
Veredicto originalMola
Valoración7/ 10
Gráficos
7
Sonido
8

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

¿Os acordáis de la recreativa del "Rampage"? Supongo que hacer una pregunta como esa en una página como esta, y asumiendo que la mayoría de los que la leen están interesados en la emulación y llevan en esto de los videojuegos desde hace bastantes años, es un poco chorras. 

Pero, por si acaso, repasemos: Rampage era un curioso arcade en el que hasta tres jugadores podían participar simultáneamente, cada uno de ellos controlando a un engendro gigantesco, y tenían como objetivo arrasar el mayor número posible de ciudades, ante el pavor de sus habitantes y la desesperación del ejército. Muy divertido, sí. No recuerdo en qué año se lanzó la recreativa, pero sí que hubo conversiones para los ordenadores domésticos de aquel entonces. En el caso concreto del C64, se lanzaron dos, ni más ni menos, una destinada al mercado europeo (y no especialmente brillante, aunque no estaba del todo mal), y otra, al norteamericano, técnicamente mucho más cuidada, y bastante más jugable.

¡Ah de la almena! - ¡"B" de Barcelona! (sí, muy malo, lo sé) Lo llamativo de esta historia, es que el Rampage tuvo un clon en los ordenadores... ¡antes de que saliera! Me explico: la gente de Future Concepts copió casi punto por punto la idea de la recreativa original y desarrolló este simpático Ramparts, en el que prácticamente extrapolan todos los elementos de aquel juego a la Edad Media. La versión doméstica del Rampage llegaría después. 

Pues lo dicho: tomad la recreativa de demolición y desolación, y sustituid sus enormes monstruos por caballeros medievales convertidos en gigantes por un hechizo (concretamente: convertidos en gigantes con mala leche; ¡es que es lo que dicen las instrucciones, literalmente!), los rascacielos por torreones de castillos, los helicópteros por brujas montadas en sus escobas, y los soldados y afines, por arqueros, artilleros y hasta dragones escupefuego, y obtendréis el Ramparts.

Un clon del Rampage, sí, pero que en mi opinión no tiene nada que envidiarle.

Es más: yo diría que en algunos aspectos supera a su "inspirador". Por ejemplo, se hace menos monótono y las pantallas se parecen menos entre sí. Hay castillos verdaderamente bonitos, mientras que las ciudades del juego original tendían ser todas demasiado similares. También aquí pueden participar dos jugadores simultáneamente y también la mecánica consiste en trepar por las edificaciones, agujereándolas a base de puñetazos hasta que terminan por colapsar.

En algunos de los boquetes que nuestros furibundos caballeros (muy ceporro tendría que ser el brujo para hacerle la puñeta a sus violentos enemigos convirtiéndolos en gigantes destructivos y sedientos de venganza, en vez de ... ¿qué sé yo? en escarabajos peloteros, por ejemplo) abren en los muros de los castillos, aparecerán objetos que podemos comer. Algunos son beneficiosos y nos sumarán algo de energía (manzanitas y demás), pero hay otros venenosos que tenéis que evitar a toda costa. No todos son fácilmente distinguibles, pero ocasionalmente veréis una mini-calavera con dos tibias cruzadas que, creo yo, deja bien a las claras sus intenciones.

Al igual que en el Rampage, de muchas de las ventanas de los edificios surgían soldados que se liaban a tiros con nosotros, o incluso nos lanzaban algún que otro cartucho de dinamita, en este Ramparts veremos a veces cómo aparece un cretino en alguna de las saeteras o ventanales de las torres, y la emprende a... bueno... imagino que serán flechazos, pero dado lo reducido del tamaño de la mayoría de los enemigos, sus proyectiles son solamente puntitos. Estos energúmenos son de lo más peligroso del juego. Afortunadamente, no los veremos con mucha frecuencia.

Las diferencias entre el Rampage y el Ramparts no terminan en el escenario y los personajes. Hay que decir a favor del juego original, que es más fácil destruir los edificios, porque en esta versión medieval, los caballeros muestran una tendencia exasperante a caerse de los muros por los que trepan.

Sir Ant y Sir Groar haciendo de las suyas

Además, los boquetes que causan sus golpes en las paredes de torres y torreones, no están especialmente conseguidos. Más bien parecen bocados en los bordes de una galleta, o algo así.

Los agujeros que abrían los monstruos del Rampage con sus mamporros inmisericordes eran bastante más creíbles (dentro de la credibilidad que puede tener una ida de la perola como esta, claro).

Lo mejor

* Los escenarios.
* Con dos jugadores resulta especialmente entretenido.
* La posibilidad de ajustar el ruido de los golpes a nuestro gusto.

Lo peor

* La tendencia (irritante, repito) de los caballeros a caerse de las paredes por las que escalan.