Portada de Red Heat

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Red Heat

GéneroLucha
Desarrollado porOcean / Special FX
MúsicaJonathan Dunn
Año1989
Veredicto originalPscheee…
Valoración5/ 10
Gráficos
8
Sonido
8

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Película mediocre, juego mediocre. Una vez más, se cumple la extraña relación que parecen establecer las licencias cinematográficas. Con títulos así, no me extraña que más de un aficionado criticara a Ocean. Claro, que tampoco sería justo, porque esa compañía fue responsable de videojuegos verdaderamente buenos basados en alguna película de éxito, como Batman the movie o Platoon.

No sé si la habéis visto. Aquí, en España, se tradujo como "Calor Rojo". Una miaja literal; el verdadero significado de "red heat" es "al rojo vivo". Creo que le va bastante mejor, aunque igual a los responsables de las adaptaciones a nuestro idioma de los títulos de las películas extranjeras, les pareció poco apropiado.

Lo que sea. El caso es que Calor Rojo está protagonizada por el inefable Arnold Schwarzenegger, en el apogeo de su carrera y James Belushi como secundario. Vaya, la típica historia de "la extraña pareja" que tanto gusta a los yanquis. Que si un policía retirado comparte apartamento con un delincuente retirado. Que si un tipo formal y padre de familia tiene que hacer de compañero de patrulla de un desquiciado mental... o que un policía soviético de lo más riguroso tiene que cooperar con un payaso de detective chicagolense en busca de un traficante moscovita escondido en los USA. Una chorrada, sí. Se supone que eso debe introducir una... ¿cómo lo llaman? ¿línea argumental? ... bueno eso: debe producirse una trama curiosa en la que las convicciones políticas del americano (libertaaaad para todo el mundo y para hacer lo que les dé la gana -siempre que puedan pagárselo, claro-) chocan con las del soviético (Papá Estado sustituye a Dios, luego asume su papel de opio del pueblo, sólo que lo raciona y suministra según le conviene).

Ahora, tomad la matraca que os acabo de soltar (una vez más) y olvidadla inmediatamente. No tiene NADA que ver con el juego.

¡Toma caricia!
Bueno... sólo un poquito: la "aventura" se desarrolla a través de lugares que aparecían en la película. Por ejemplo, comienza en una sauna soviética, donde los malos asedian a nuestro inimitable Arnie. Una especie de festival de testosterona camionera en la que se reparten cebollazos, guantazos y cabezazos indiscriminadamente.

Todos los personajes caminan por ahí a pecho descubierto, exhibiendo una musculatura que deja al muñequito aquel de He-Man como un venerable abuelete, en comparación. Por cierto... esto ocurre en la primera fase sólo. Evidentemente, a partir de entonces, los malos van vestidos... ¡pero Arnold no! En serio ¡no lo entiendo! Ya que pintarrajearon unas camisetas en torno a los descomunales torsos de los enemigos, ¿qué les costaba haber hecho lo propio con el protagonista? Digamos que no queda especialmente creíble ver a semejante masa paseándose en paños menores por un hospital o el pasillo de una pensión. Extrañísimo.

Pronto os llamará la atención el desarrollo. El área de juego es bastante pequeña y, por alguna razón, tanto Danko (el policía al que hace como que interpreta Schwarzenegger) como todos sus enemigos, aparecen de cintura para arriba. El scroll fluye suavemente, pero con una lentitud exasperante. El protagonista camina con una calma asombrosa, como si estuviera dándose una agradable vueltecita de tarde primaveral por algún paseo marítimo, con las bermudas y la camisa de flores. Por supuesto, los malos, que parecen integrar lo más selecto de la macarrería soviética, no se toman las cosas con tanta tranquilidad y muchos de ellos se nos abalanzarán, prácticamente corriendo.

Tenemos que enfrentarnos a ellos a puñetazos y cabezazos. No tenemos otra forma de quitárnoslos del medio; al menos en la primera fase. Más adelante (cuando, ya en territorio estadounidense, nos las tengamos que ver con la flor y nata de la tierra de la libertad, incluyendo algún que otro pandillero miembro de una extraña banda de skins negros), podremos echarle el guante a una pistola, pero tendremos que racionarla, pues la munición es bastante limitada.

Bueno, pues aparte de la lentitud del scroll (lo que propicia que las fases se le hagan a uno eternas -podéis ver lo que os queda, por cierto, fijándoos en las palabras "Red Heat", en la parte inferior de la pantalla; se van coloreando conforme progresamos), la dificultad es INMENSA.  ¡Urrr! ¡Con la rasca que hace, y yo en pelota picá!

Si las cosas fueran un poco más rápidas, habría bastantes más posibilidades de llegar al final de cada fase. Pero en estas condiciones... ¡madre mía! En mis tiempos conseguí alcanzar el segundo nivel, pero hace un rato he estado una media hora batallando contra las huestes de energúmenos pecho-lobo-macho-man, y no ha habido manera de llegar al final del primero. ¡Y eso que es el más fácil!

Los enemigos nos asediarán, uno tras otro, uno tras otro. Se nos echarán encima, nos cubrirán de mamporros de todos los colores y sabores, nos darán hasta debajo de los empastes, mientras tratamos denodadamente de quitárnoslos de encima y algún energúmeno que otro aprovecha la coyuntura para tirarnos un pedrusco. ¡Qué risa!

Al menos, cada cierto tiempo encontraremos un objeto (no sabría decir qué es el primero de ellos) que nos devuelve toda la energía, así que los niveles terminan convirtiéndose en una lucha desesperada por encontrar el siguiente recarga-energías. Claro que, a veces, uno se lleva unos chascos bastante frustrantes. Por ejemplo, nada más salir de la sauna, en plena estepa nevada, con sus abetitos y todo (y ya veis, Arnie y sus alegres muchachos con su frac de pellejo saltando entre los tempanitos y los pingüinos), veremos una piedra en el suelo. Si la recogemos, tendremos que tratar de reproducir una de las escenas de la película (de esas que, cuando uno las ve, exclama inmediatamente: "¡Sí! ¡Amos, anda! ¡Menuda fantasmada!") en la que Danko agarra una piedra ardiendo con la mano desnuda y su expresión de ceporro antropófago no cambia ni lo más mínimo. ¡No mueve ni un músculo de la cara el jodío!

Bueno, pues a lo que iba: en la pantalla aparecerá un primer plano de la mano de Arnie sujetando el pedrusco siseante y humeante. Nuestro objetivo es estrujarlo hasta reducirlo a gravilla, antes de que acabe el tiempo. Si lo logramos, recuperaremos toda la energía. Y si no, nos quedaremos como estábamos, que a esas alturas de la fase, lo más probable es que sea hechos un cromo; no tenéis más que fijaros en esos dos cuadraditos celestes de la captura de arriba; significan que Danko está adquiriendo la consistencia de un churrasco y que estamos a punto de tener que comenzar la fase de nuevo DESDE EL PRINCIPIO. ¡Porque esa es otra! Si nos machacan una vida, aunque sea a medio pixel del final de un nivel, tendremos que rejugarlo des-de el prin-ci-pio. La leche.

Bueno, y esto de aplastar la piedra ardiendo, ¿cómo se hace? ... del modo que su seguro servidor más puede odiar: ¡mediante un machaque ASFIXIANTE, EXTENUANTE, BRUTAL del joystick / teclado, alternativa y frenéticamente a derecha e izquierda! Ya sabéis, como la etapa de entrenamiento del Daley Thompson's Olympic Challenge, pero infinitamente más exagerada. Tienes que mantener un rito sobrehumano durante alrededor de medio minuto. No hay quien lo aguante, en serio. Nunca he entendido semejantes TONTERÍAS.

Lo mejor

* Los gráficos (sobre todo, los personajes).
* La música.

Lo peor

* Injustamente difícil.
* Lento.
* La chorrada extenuante del apretón a la piedra ardiente.