Portada de Saboteur

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Saboteur

GéneroArcade
Desarrollado porDurell
Música?
Año1986
Veredicto originalMola
Valoración7/ 10
Gráficos
5
Sonido
4

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Como, en España, el Commodore 64 fue el ordenador de 8 bits menos vendido, uno no solía tener que batallar con los acérrimos defensores de las otras máquinas mayoritarias, en encendidos debates sobre cuál era la mejor. Si se daba alguno, normalmente tendía a ser entre un forofo del CPC y otro de nuestra querida breadbox, porque los propietarios de un Speccy (al menos, los que tenían algo de criterio y sabían un poco de las características técnicas de ambos chismes) se mantenían un más bien al margen, y admitían que su máquina era la menos potente... lo que no impedía que pudieran sonreír con satisfacción, ante los miles y miles de juegos disponibles para ellos en nuestro país (muchos de ellos sencillamente fabulosos).

Sin embargo, es curioso, en otros países, especialmente en Inglaterra, la batalla entre los partidarios del invento de Jack Tramiel y los del de Sir Clive Sinclair, estaba a la orden del día. Por lo poco que he podido leer en foros y similares (sí: aunque no os lo creáis, aún hay gente que se pica muchísimo cuando alguno del otro bando les mete el dedito en el ojo), a veces daba la impresión de ser una especie de diatriba entre estratos sociales. El C64 era carísimo (especialmente, si se le sumaba la unidad de disco), ergo debía de ser propio de los niños ricos. El Speccy era bastante más barato, por tanto, tenía que ser el ordenador de los más modestos. ¡Cómo me jeringa eso de la lucha de clases!

El asunto es que hay montones de Spectrumneros que defienden su máquina a capa y espada ante el 64, asegurando que, salvo en sonido, era mejor en todo.
... sin comentarios...

Perdón: CON un comentario. Helo aquí.

Sí señor; lo más sigiloso: una zodiac guarrera Los que más o menos me conocéis sabéis que me encanta el Speccy. Pero seamos serios: técnicamente no estaba a la altura del C64. La prueba es bien sencilla: pensad en la cantidad de juegos de Commodore literalmente IDÉNTICOS a la versión pertinente de Spectrum. Más de uno, y más de dos, ¿verdad?
Vale.

Pensad ahora en cuántos juegos de Spectrum son IDÉNTICOS a una versión específica de C64. ¿Alguno? ¿No? Una máquina sólo puede imitar a otra, si es más potente que ella. 

Bueno, pues aquí tenéis una de esas conversiones directas y sin escalas, de la máquina inglesa a la norteamericana: Saboteur, uno de los títulos emblemáticos de los felices propietarios del "teclitas-de-goma", de principios de los 80. Pasó un tiempo hasta que los commodoreros pudimos disfrutar de este juego en nuestras máquinas. Y, la verdad, mereció la pena.

La misión de nuestro ninja saboteador es adentrarse en un almacén erizado de trampas y poblado por guardias y perros adiestrados, robar un diskette antes de que se transmitan los datos que contiene, volar la terminal de ordenador y escapar en un helicóptero. Cosa fácil, ¿no? Pues si os digo la verdad, lo sería, si no tuviéramos un tiempo limitadísimo para llevarla a cabo. De hecho, ese angustioso contador es el principal problema al que tendremos que enfrentarnos en este juego. Comenzamos con 99 unidades en el nivel más fácil (y hay hasta 9) y, dado que cada 3 segundos se consume una, esto nos deja con sólo unos 5 minutos para encontrar el disco. Tenemos que recogerlo y salir por patas.

Aunque con eso bastaría para cumplir nuestra misión, si queremos una recompensa en condiciones, será mejor que intercambiemos el diskette por la bomba de relojería (tendremos que encontrarla previamente) y, ¡hala! otra vez la cuenta atrás se pondrá en marcha.

El almacén es bastante grande (de hecho, incluso tendremos que echar mano de dos vagonetas que recorren unos raíles a través de unos pasadizos subterráneos, para desplazarnos entre algunas de las zonas), así que, a no ser que os lo conozcáis de memoria, os garantizo que completar este juego os llevará un buen puñado de intentonas (se os acabará el tiempo antes). Si sois de los que disfrutan haciendo mapas, os lo vais a pasar pipa con este Saboteur (al menos, durante esos exiguos cinco minutos; ¡qué puñetas! ¡es que a mí me fastidia sobremanera eso de hacer las cosas contrarreloj! Me gusta más tomarme los videojuegos con cierta calma, y lo de correr con los milisegundos mordisqueándote el culo nunca me llamó la atención).

Por si fuera poco, muchas de las zonas del complejo no son accesibles desde el principio, sino que permanecen detrás de puertas cerradas que sólo podremos cruzar si previamente activamos algún interruptor. Éstos tienen la forma de un aparatejo que se yergue al final de un poste. Si uno de ellos está cerrando algún acceso, se dibujará en color morado en el panel de la parte inferior derecha de la pantalla (en el que se nos muestran los objetos cercanos), y si no, estarán de color verde. Fijaos en los andares del guardia: "¡Quietorr! ¡Mano arribaarr! ¡Ere un fistro!"

Nuestros principales enemigos (obviando el límite de tiempo, insisto) serán guardias y perros. Acabar con los segundos es bastante complicado, porque no disponemos de ningún ataque a ras de suelo. Si acaso, podemos tratar de lanzarles algún objeto contundente, punzante, lacerante o, en general, rebosante de mala uva (desde ladrillos hasta shurikens) en diagonal hacia abajo. Los guardias suelen permanecer quietos en su posición mientras no nos vean, o (y esto era bastante sorprendente para la época) no nos oigan.

Sólo podremos acercarnos a uno de ellos por la espalda si lo hacemos dándole pequeños toques al joystick, sin permitir que el saboteador llegue a correr (porque anda que no arma jaleo con sus pasos, el jodío). Y si llega el momento de la refriega, contamos con puñetazos y patadas altas para quitarnos del medio a los malosos. Sólo resisten un impacto, mientras que ellos tienen que aporrearnos hasta casi caer rendidos, para poder derribarnos.

Ya os digo: ni ellos, ni los perros, ni otras trampas o peligros (como caídas desde gran altura, o cañones en miniatura fijos en algunos techos y que tratan de apuntarnos mientras nos movemos) representan un verdadero peligro; menos aún si tenemos en cuenta que cada vez que centramos el joystick, la energía se recupera rápidamente.

Lo mejor

* Entretenido.
* Un mapa grande y con algunos detalles dignos de mención, como los mini-trenes o el helicóptero.

Lo peor

* Muy, muy poco tiempo para cada encontrar el disco y escapar.
* Técnicamente flojo.