Portada de Samurai Trilogy

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Samurai Trilogy

GéneroLucha
Desarrollado porGremlin Graphics
MúsicaAlan Reining
Año1987
Veredicto originalBodrio
Valoración4/ 10
Gráficos
6
Sonido
8

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Una decepción. Eso es lo que puedo decir de este Samurai Trilogy. Tengo la impresión de que si gustó a alguien en su tiempo, seguramente fue a los fanáticos de los juegos de lucha, o aficionados a las artes marciales en general. Porque lo que fue a mí...

Recuerdo que leí una review de este juego en una revista no especializada. No sólo no estaba dedicada a los videojuegos, sino que ni siquiera hablaba de ordenadores. Me parece que era uno de esos suplementos dominicales de vaya usted a saber qué diario. No hablaban mal de él... pero tampoco especialmente bien. Lo que más gracia me hizo fue la descripción de los combates. Decían algo así como "... y sale un chino cabreao y se lía a darnos palos". Me gustaba ese estilo de comentar juegos.

Lo que ya no os puedo decir es si el comentario influyó en mi decisión de comprar el juego, o si ya lo tenía cuando lo leí. Creo que no; me da a mí que lo que realmente me convenció fueron las fotos (vistosísimas) que aparecieron en alguna que otra revista. ¡Qué buena pinta tenían! ¡Qué gráficos más bonitos! ... lamentablemente, no eran de la versión de C64. Si me apuran, creo que no era de ninguna de 8 bits, aunque en aquel entonces, los 16 aún estaban en pañales y las instrucciones del juego aseguran que este título sólo se lanzó para Commodore, Speccy, CPC y MSX. Ni idea, oigan.

Plepálate pala lecibil una honolable paliza El objetivo del juego es el de convertirnos en el Señor de la Guerra Samurai. Para ello, tenemos que ganarnos el favor de nuestro señor, un tal Chu Yu, venciendo a oponentes de lo más peligrosos a través de una serie de combates en tres disciplinas de artes marciales: Kárate, Kendo (la lucha con palos) y Samurai.

El juego tiene un cierto componente de estrategia que, si hubiera sido bien llevado a la práctica, podría haberle dotado de mucho interés. Evidentemente, NO se llevó bien a la práctica.

El mecanismo en cuestión consiste en la asignación de puntos a nuestras tácticas en ataque y defensa, y la elección de tres tipos de entrenamiento, en función de las habilidades de nuestro oponente, para poder vencerlo con la menor dificultad posible.

Tanto en ataque como en defensa, las tácticas son Habilidad, Velocidad, Resistencia y Fuerza. Tenemos que repartir un total de 5 puntos entre ellas.

Ya os digo: se trata de intentar contrarrestar los puntos fuertes de los rivales. ¡Y vaya rivales, y vaya puntos fuertes que tienen! Desde un bestia que hundió un barco pirata lanzándole un peñón gigantesco, hasta un salvaje que corrió por toda la Gran Muralla de China, día y noche, sin ningún descanso, hasta que halló a un dragón, lo mató y se lo comió de un bocado. ¿Que si tiene mérito? Hombre, teniendo en cuenta que el animalito pesaba 2 toneladas... luego, en un detalle bastante simpático, el "currículum" del personaje asegura que desde aquel día, el chavalote sufre ciertos problemas de digestión. ¿No te digo? "Yo tilal pedo y matal caballo".

Ya veis: podemos leer acerca de la vida, obra, milagros y salvajadas de los oponentes a los que podemos enfrentarnos (¡ah! ¡hay otro que nadó durante cientos de kilómetros y mandó a pique a un barco enemigo, embistiéndolo con la cabeza! Unos angelitos todos, sí), y deducir de ahí qué habilidades tienen. Está claro que para lanzar el Peñón Chang hace falta fuerza, y para correr por toda la Gran Muralla, resistencia. Lo de tragarte una bestia draconiana de golpe y sin respirar debería de corresponderse con una habilidad del tipo "A ver quién mea más lejos", o "No soy más animal, porque no entreno", o quizás incluso "Haciendo fuerza por ser bruto".

Antes de enfrentarnos al masticatornillos de turno, hemos de elegir tres entrenamientos, de los 6 que tenemos a nuestra disposición. La verdad es que no sé en qué influyen tanto éstos como aquello del reparto de puntos entre habilidades. Bueno, sí que se aprecia que nuestras barras de ataque y defensa varían en función de las combinaciones elegidas, y que decrecen con mayor o menor velocidad, pero poco más.

No os esforcéis en buscar un enemigo más débil que vosotros. TODOS son unos animales de bellota. Además, si os pudiérais enfrentar a un medio-peo que apenas aguantara dos coces, el Maestro Chu Yu se disgustaría, y perderíais puntos. La mejor forma de progresar es derrotando a rivales poderosos. Claro que eso no es nada fácil. Pero vamos, NADA, NADA, NADA fácil. ¡Sakaruki sotomaki!

Cómo será la cosa que el juego te da la posibilidad de grabar la partida después de cada combate (algo insólito en un juego de lucha de aquella época).

Hay dos formas de vencer a un oponente: por puntos (haciéndole más pupa en el tiempo de combate que tenemos, que él a nosotros), o derribándolo.

El proceso no sólo no es sencillo, sino que resulta terriblemente tedioso. Los dos luchadores se repartirán estopa alegremente, patada va, patada viene, bofetón para acá, bofetón para allá, sin que ninguno de los ataques parezca reflejarse en nada más que una leve disminución de la energía del afectado. Quiero decir que no hay ninguna animación para cuando un personaje acusa un golpe. Os parecerá una tontería, pero yo creo que eso le resta enteros al juego. Pocas cosas hay más satisfactorias en un título del género, que largarle una guantada a tu rival, y verlo volar por los aires, o echarse hacia atrás. Pues aquí no hay nada de eso. Simplemente, dos "chinos cabreaos" (como decía la review antediluviana aquella) que parecen estar haciendo malabarismos y maniobras agresivas y chulescas, lanzando golpes al aire. Queda hasta un poco ridículo y todo.

Pero este no es el principal problema de Samurai Trilogy. Yo diría que es más bien lo aburridos que resultan los combates. Cuando consigues encontrar (en más de un caso, por pura casualidad, seguro) una combinación de tácticas que te proporciona unos niveles de ataque y defensa más o menos aceptables, tendrás ciertas garantías de que tu enemigo no dará con tus huesos en el suelo en el tiempo que dura un combate, pero tampoco creáis que eso facilitará las cosas. Ya os digo: los golpes restan bastante poca energía a nuestro rival (y encima, si lanzamos muchos, a lo loco, nos cansaremos, y será nuestra propia energía la que empiece a descender), lo que convierte las peleas en una especie de danza patética y aburrida. De drama, poco, y de épica, nada.

Lo mejor

* La música.
* Que se pueda seleccionar el español como idioma.

Lo peor

* Los combates son muy difíciles y muy aburridos.
* Me fastidia que los luchadores no acusen los golpes. Es como si dieran al aire.