Portada de Silkworm

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Silkworm

GéneroShoot'em up
Desarrollado porVirgin Games / The Sales Curve
MúsicaBarry Leitch
Año1988
Veredicto originalPscheee…
Valoración6/ 10
Gráficos
6
Sonido
6

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

¡Horror! ¡Otro matamarcianos! ¡Y este, con menos jugo que una alpargata! Va a ser verdaderamente difícil que consiga escribir un comentario medianamente largo.

Primero, porque no sé dónde demontres he puesto la cinta, y el caso es que sé que la tuve en mis tiempos. Y claro, siempre se puede hacer un par de chistes baratos con el argumento (que, si lo hay, tiene toda la pinta de ser una chorrada), o algún que otro conato de ensayo nostálgico gilipollesco acerca de tal o cuál historia que, por alguna de mis poco comprensibles razones, asocio con alguna parte del manual.

Ni siquiera es un juego que... perdonadme la inmensa chorrada: "dé juego". Más bien poco. Al menos, para redactar un comentario aproximadamente ameno. Ni siquiera lo conseguiría aunque me pusiera a describir cada maloso, cada detalle de los gráficos o de los escenarios, y cada matiz de los efectos de sonido. Aparte de lo difícil que resultaría algo semejante, me imagino que el comentario terminaría por ser un auténtico tostón.

... y mirad por donde, a base de enrollarme sin decir nada, ya he llenado dos párrafos, jeje. A veces, eso de la pedantería tiene sus ventajas, no creáis.

Bueno, vamos a ver. Silkworm es un matamarcianos del montón.

... posí... Lo único que yo destacaría, aparte de su curioso nombre (¿"Gusano de seda"? ¿Y eso? ¿Me puede alguien -que tenga o recuerde el manual- explicar eso?) es que puede jugarse de tres formas distintas: pilotando un helicóptero, controlando un jeep, o manejando ambos vehículos (este último caso, claro, es bastante más razonable que corra a cargo de dos jugadores). 

Lo bueno es que, si te gusta el género, digamos que tienes dos juegos en uno. Aunque no cambian ni los escenarios, ni el número o comportamiento de los malosos, ni los momentos en los que aparecen, lo cierto es que no tiene nada que ver una partida a los mandos del helicóptero, con otra al volante del jeep.

El primero resulta bastante más sencillo. Por algo tan simple como que tiene mucha más capacidad de maniobra. Dado que estamos ante un matamarcianos 2D y con scroll horizontal, siempre es mejor poder mover a nuestro vehículo hacia arriba, abajo, derecha e izquierda, que sólo hacia adelante y atrás, como ocurre en el caso del cochecito (leré).

Bueno, en realidad, en una especie de plagio/homenaje (imagino que, de todos modos, involuntario) al Army Moves, el sorprendente cacharro tiene la capacidad de saltar, lo que le puede venir de perlas a la hora de evitar alguno de los obstáculos con los que se topará en su recorrido.

Dos jugadores bien coordinados, manejando uno de ellos al helicóptero, y el otro al jeep, pueden hacer verdaderos estragos entre las huestes de los malosos. Los dos tienen sus ventajas y sus inconvenientes, aunque son más marcadas en el caso del segundo. Mu bonito todo, mu original, bla, bla, bla (no sé qué gracia escribir aquí ¿se nota?)

Para compensar la limitación que supone tener que ir continuamente pegado al suelo, es posible orientar una especie de cañón, para disparar en cualquier ángulo, desde 0 a 180º, con respecto al avance del coche (a ver, para los de letras o gente en general poco familiarizada con esta historia de la geometría de andar por casa: 0º sería disparar hacia adelante; 90º, justo hacia arriba, en la vertical, y 180º, hacia atrás; bueno, pues el cañón puede alzarse o bajarse barriendo todos esos ángulos).

La mecánica del juego no merece más descripción, creo yo. Ya sabéis: los malos suelen dividirse en terrestres y voladores (bueno, y algún que otro híbrido, como unos curiosos robots que avanzan brincando como cabras locas, y alcanzan una altura considerable), de ahí que, una buena coordinación entre el helicóptero y el jeep, puede ser de lo más productiva (aunque, insisto, Silkworm es perfectamente manejable por un solo jugador).

Y, no podía ser de otro modo, también están presentes los elementos típicos de los juegos de este género: las "ventajillas" (palabra infantiloide y tontorrona que seguiré utilizando mientras no se me ocurra ninguna traducción mejor para el término "power-ups") de siempre -algunas de ellas actúan como "smart bombs", (es decir, con un fogonazo limpian toda la pantalla) si les disparamos cuando flotan sobre el suelo, y los clásicos jefazos de fin de nivel (o en algunos casos, de principio, porque el curioso engendro volante que podéis ver en la captura, aparece prácticamente al comienzo de la segunda fase), que resisten la tira de disparos, y se mueven erráticamente tratando de encasquetarnos algún que otro misilito en toda la rabadilla.

Y hala. Se acabó el comentario, que como siga forzando la máquina de generar pedanteces (ni siquiera se merecen el calificativo de "pedanterías"; y si me apuran, pongo "pedorretas", y me quedo tan ancho) con tal de llenar espacio, voy a acabar escribiendo más tonterías por pixel cuadrado de lo que es habitual en mí, que ya es decir.

Lo mejor

* La posibilidad de jugarlo de dos formas distintas, o incluso que participen dos jugadores simultáneamente.

Lo peor

* Un matamarcianos del montón.